Valoración que estudiantes
y docentes hacen de los
programas para disminuir la
agresividad estudiantil,
en un colegio al sur de Bogotá
Valoración que estudiantes
y docentes hacen de los
programas para disminuir la
agresividad estudiantil,
en un colegio al sur de Bogotá
Carlos Alberto Montaño Vásquez
Instituto Latinoamericano de Altos Estudios -ilae-
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© Carlos Alberto Montaño Vásquez, 2018
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Editado en Colombia
Published in Colombia
Contenido
Agradecimientos
9
Resumen
11
Abstract
13
Introducción
15
Capítulo primero
El problema de investigación
17
I.
Objetivo general
20
II.
Objetivos específicos
20
Capítulo segundo
Antecedentes de investigación
21
I.
Antecedentes teóricos
21
II.
Antecedentes empíricos (contextualización)
24
Capítulo tercero
Metodología
31
I.
Análisis de datos
32
Hallazgos y conclusiones
37
Bibliografía
41
7
Agradecimientos
• A todas aquellas personas que hicieron posible esta producción y
también a quienes se sirvan hacer uso de ella.
9
Resumen
Varios programas son adelantados en las instituciones educativas, con
el fin de disminuir la agresividad, preservar los derechos humanos y
en general, mantener una sana convivencia escolar. Los conceptos de
quienes participan en estos proyectos, en lugar de las acostumbradas
estadísticas de participación y presupuestos, resultan valiosos para
mantener o modificar estrategias y políticas institucionales o sectoria-
les. Por ello, se revisan en este proyecto, las actividades que reciente-
mente se realizaron en un colegio público al sur de Bogotá, analizando
en grupos focales y entrevistas con los participantes, las valoraciones y
percepciones que ellos brindaron.
11
Abstract
A lot of programs are developed at schools, with the objective to re-
duce the aggressiveness, to preserve the human rights and, in general,
to keep a healthy living between students, parents, and teachers. The
concepts from who participate in these projects, instead the most com-
mon statistics of participation and resources result rewarding of insti-
tutional or sectorial strategies and policies. For this reason, is neces-
sary look up the activities that were conducted at a south public school
in Bogota, analyzing focal groups and interviews with the participants
to know their perceptions about the experience.
13
Introducción
Una de las palabras más utilizadas en el ambiente escolar es: “convi-
vencia”. Siendo así de popular, lo que todos esperaríamos es que fueran
absolutamente claros y uniformes los conceptos y las actividades que
de ella derivan; sin embargo, tanto en lo cotidiano como en lo investi-
gativo, se presenta tal disparidad en lo concerniente, que resulta muy
complicado proponer una acción que satisfaga la curiosidad y necesi-
dad de atender la consecución o el mantenimiento de una sana convi-
vencia escolar. Es claro que la convivencia sólo resulta de la interacción
entre dos o más personas, si se comprende como “vivir con” y paradó-
jicamente, la convivencia parte de la intención propia, particular, de
cada individuo. Solamente en la medida en que una persona decida y
actúe consecuentemente para relacionarse de manera adecuada con
otra u otras personas se podrá lograr una sana convivencia. Esta carac-
terística dual, de dirigir la acción a otro y recibir respuesta de otro, se
vuelve más compleja y difícil por cuanto además de fundamentarse en
la forma de ser o características de cada persona, conlleva elementos
de contexto que varían permanente y aleatoriamente. Alguien puede
ser amable, pero puede estar triste y en algún momento resultará una
persona con quien se dificultará la interacción.
Cuando las relaciones involucran grandes volúmenes de personas y
ello ocurre de manera constante, tal como sucede en toda escuela; el
tema de convivir, relacionarse, interactuar y trabajar conjuntamente
se vuelve denso; exige recursos permanentes y disposición de diversas
habilidades. Es por eso que la labor de los docentes resulta mucho más
compleja de lo que ellos saben, han estudiado, aprendido y experimen-
tado; porque cada situación resulta diferente, debido a los actores, los
eventos y las circunstancias.
15
Valoración que estudiantes y docentes hacen de los programas...
Con la magnitud que representa la convivencia escolar, el trabajo
de este estudio indaga por las formas en que se relacionaron varios
jóvenes, durante programas que diferentes entidades crearon y desa-
rrollaron con el fin de promover los derechos humanos, disminuir la
agresividad, resolver los conflictos de forma pacífica y además atender
las necesidades de afiliación y reconocimiento de los jóvenes estudian-
tes de la jornada de la tarde del Colegio Fernando Mazuera Villegas, un
colegio público en el sur de Bogotá.
Desde las diversas miradas, palabras y acciones que tanto los estu-
diantes brindaron tras su participación en talleres lúdicos, artísticos y
creativos, como las apreciaciones que docentes y formadores hicieron
una vez fueron testigos del trabajo que sus chicos adelantaron; se bus-
can valoraciones que permitan identificar acciones, estrategias e indi-
cadores que permitan proponer planes y políticas tendientes a mante-
ner una sana convivencia en la institución o instituciones en general.
16
Capítulo primero
El problema de investigación
Los niños, niñas y jóvenes en edad escolar, presentan dificultades en
su convivencia escolar que no logran ser superadas por la escolaridad
o los currículos disponibles. Entre las políticas públicas, las oportuni-
dades de gestión particular y las obligaciones pedagógicas, quién tiene
mayor oportunidad, trascendencia o impacto en la labor de propiciar,
mantener y mejorar el clima en los colegios. Y, asoma en este momento
un participante clave del cual usualmente nos olvidamos: el estudian-
te. Por alguna razón, las acciones son decididas por los actores dife-
rentes a éstos últimos. Seguramente algo tiene que decir y no se le ha
consultado, tal como avisa Alan Touraine cuando concibe al individuo
como el único defensor de su acción en la sociedad contemporánea, al
preguntar si se puede vivir juntos.
Siendo directivo docente y estando a cargo de la convivencia escolar
en varios grados y atendiendo sin alcanzar a satisfacer muchas de las
peticiones de estudiantes, docentes y acudientes; resulta absolutamen-
te válido investigar respecto de las causas, los devenires, los impactos,
pero quizá más interesante que ello: los factores de éxito en aquellos
proyectos o programas que diversas organizaciones han adelantado en
las instituciones educativas.
Entonces el tema es la convivencia escolar, entendida como el con-
junto de programas que logran que en un colegio se conviva de una
manera armónica, pacífica y agradable y hallamos varias oportuni-
dades para precisar los alcances, tales como los Planes de Desarrollo
Sectoriales, las ofertas de organizaciones que deben licitar dentro de
los proyectos de Derechos Humanos, las propuestas metodológicas de
las áreas de ciencias sociales quienes deben responder tanto por las
cátedras de democracia, ética y derechos humanos como por las habi-
lidades y competencias ciudadanas, en cuyo caso no se deben excluir a
otras áreas del conocimiento.
17
Valoración que estudiantes y docentes hacen de los programas...
La razón de investigar sobre la convivencia escolar tiene en realidad
el sentido contrario, la carencia de la misma; la inadecuada convivencia
está marcada por el conflicto escolar y, al hablar de conflicto no nos re-
ferimos exclusivamente a la diferencia entre dos personas, sino a la difi-
cultad para atenderlos de manera tranquila, pacífica. El estudio se con-
vierte entonces en una revisión de situaciones violentas; en la búsque-
da de los factores de riesgo, las conductas inapropiadas, las actitudes
hostiles y la beligerancia manifiesta que impide un ambiente tranquilo.
Con este giro, se podría pensar que se presentarían informes esta-
dísticos, comparaciones odiosas y situaciones desagradables exclusi-
vamente o, tal vez se pueda ahondar en estudios y análisis de tenden-
cias sociales o psicológicas (patológicas, si se quiere) que permitan u
orienten la identificación de factores de riesgo para las conductas ina-
propiadas, que pueden derivar en delictivas.
Vuelvo a recordar a los estudiantes. Parece que ellos son considera-
dos exclusivamente como objetos de estudio, como índices estadísti-
cos, como los únicos responsables del desorden escolar, usualmente no
asoman como gestores de paz, aunque se escucha que hay casos; pero
no son tan notorios cuando la noticia es positiva, resulta más frecuente
el accidente, el delito, el fracaso.
Ahora continuamos el camino, ya con el problema hay que hablar de
la solución y hallamos una orientación hacia la mediación escolar. De
las propuestas para mantener la paz, evitar la guerra y hacer del am-
biente escolar una oportunidad para el aprendizaje en lugar del cam-
po de batalla, los mejores resultados son logrados en aquellos colegios
que cuentan con herramientas que se fundamentan en la mediación,
la cual es una forma de resolver los conflictos, entre las partes involu-
cradas, con la ayuda de una tercera persona, neutral, imparcial; quien
colabora mediante el proceso de comunicación apropiada y brinda la
oportunidad de hallar soluciones desde la perspectiva propia de quie-
nes están en conflicto. María Castro (2010) orienta las acciones ade-
cuadas cuando realiza la evaluación de impacto en un proyecto de con-
vivencia a partir del autoconcepto de los estudiantes, así se centra el
trabajo en el estudiante. A partir de la capacitación a los estudiantes
(aunque también es válido para docentes y acudientes) en técnicas que
involucran la comunicación, el liderazgo, la creatividad, el respeto, la
paz y la tolerancia, entre otras habilidades; los programas que ofrecen
algunas organizaciones para conformar equipos que sirvan como me-
18
Carlos Alberto Montaño Vásquez
diadores en los colegios, se genera una nueva forma de interacción y lo
mejor: desde y para los estudiantes.
Todo lo anterior tiene su fundamento en los derechos humanos, el
derecho a la vida, a la dignidad, a la educación y a todos los principios
que garantizan la humanización de la humanidad. Un camino que pue-
de orientar este trabajo es el propuesto por Paulo Freire cuando pasa
de la pedagogía del oprimido a la pedagogía de la esperanza, por la vía
de la liberación, utilizando la pedagogía. La pedagogía, la enseñanza y
el aprendizaje son posibles y alcanzan la anhelada meta de calidad en
la educación, cuando se reconoce al joven y al niño como seres inte-
grales, que si bien disponen de inteligencias múltiples y capacidades
diversas, resultan plenamente desarrollados en la medida que en que
se les posibilita un entorno digno a sus necesidades, sin agresión, sin
discriminación, sin atropellos a su condición humana.
En las reuniones, asambleas y foros que se desarrollan en el cole-
gio, se manifiestan diversas causas de la inadecuada convivencia. Unas
de orden estructural, que tienen que ver con el diseño, disposición
o materiales de la construcción. También por la falta de docentes, lo
cual deja sin atención adecuada a varios estudiantes. Otra causa tie-
ne que ver con el tipo de población que llega al colegio, la localidad
se caracteriza por tener población flotante, con muchos desplazados,
inmigrantes y trabajadores informales, lo que mantiene una alta rota-
ción y deserción, de donde pocos estudiantes logran adquirir sentido
de pertenencia. Todo ello puede conformar, como lo describe Pierre
Bourdieu, la relación de violencia y Estado, en la cual no se reconoce
como violencia por la anuencia de quienes son dominados. El entorno
es eminentemente comercial, populoso y favorece por ello las diversio-
nes legales e incluso algunas actividades que no lo son. Recientemente
han ocurrido varios cambios de directivos, lo que no ha ayudado a con-
formar un proyecto institucional fuerte y ha permitido algunas con-
tradicciones en las políticas de convivencia. Adicionalmente, se puede
constatar que los programas para mejorar la convivencia obedecen a
la oferta y disponibilidad de organizaciones externas que brindan los
recursos económicos, metodológicos, humanos y de estructura, pero
que desafortunadamente son efímeros y debido a la forma de contra-
tación sólo logran atender un grupo pequeño de estudiantes y también
por muy poco tiempo.
19
Valoración que estudiantes y docentes hacen de los programas...
Aunque el volumen de estudiantes permite que varias organizacio-
nes atiendan la población al tiempo, ello no logra impactar de manera
adecuada, primero por la diversidad en los programas y segundo por la
pequeña cantidad que logran atender de manera efectiva. Otra de las li-
mitaciones tiene que ver con los cronogramas en que se deben atender,
los tiempos para licitación, contratación y ejecución son muy largos
y muchas veces se ven entorpecidos por periodos de congelación de
presupuesto por elecciones o se cruzan con los periodos lectivos y de
realización de la labor educativa y adicionales actividades propias del
colegio o de la Secretaría de Educación Distrital -sed-.
I. Objetivo general
• Conocer la valoración que estudiantes, docentes y directivos hacen
de los programas realizados recientemente en el Colegio Fernando
Mazuera Villegas, para mejorar la convivencia escolar.
II. Objetivos específicos
• Averiguar cuáles son los programas que para mejorar la conviven-
cia escolar, se han desarrollado en el Colegio Fernando Mazuera
Villegas, un colegio público ubicado en el sur de Bogotá, Colombia.
• Identificar las acciones realizadas por entidades externas a la insti-
tución educativa, para disminuir la agresividad escolar.
• Consultar las opiniones que estudiantes, docentes y directivos tie-
nen acerca del impacto de los programas externos que se han rea-
lizado recientemente en busca de una sana convivencia estudiantil.
• Precisar los logros alcanzados con los programas que algunas en-
tidades han realizado para disminuir la hostilidad que se percibe
entre los estudiantes, en la jornada de la tarde del colegio Fernando
Mazuera Villegas.
20
Capítulo segundo
Antecedentes de investigación
I. Antecedentes teóricos
Es usual que cuando el tema de conversación es la convivencia, los
comentarios se centren en las dificultades, las acciones violentas, las
contravenciones y los delitos; si además se precisa que es convivencia
escolar, dichas situaciones se atribuyen a la mala formación y al pési-
mo ambiente vivido por los estudiantes en la escuela. No se considera
que el ambiente escolar es construcción colectiva. Alan Touraine en
su obra ¿Podremos vivir juntos? (1997), utiliza el término “desmoderni-
zación” como una etapa caracterizada por la diversidad, la aceptación
de la diferencia y el pluralismo. Sostiene que la economía y la cultura
están disociadas, pero ve muy positivo que esto permite mayor aten-
ción a las personas y las innovaciones que a las instituciones y las nor-
mas. En el pasado, las personas fueron manipuladas y esclavizadas por
la religión y las normas sociales, ahora lo son por la sociedad de con-
sumo y la búsqueda del placer. En la actualidad las culturas son gru-
pos más pequeños y exclusivos, tales como algunas Organizaciones No
Gubernamentales que cuestionan la insostenibilidad de algunas socie-
dades. Predominan hoy las sociedades multiculturales que fácilmente
generan enfrentamientos, por lo que es más conveniente restringir a
los individuos las mismas, para mejorar la convivencia. Touraine reco-
mienda que la escuela corrija la desigualdad de las condiciones y adap-
te los conocimientos a situaciones particulares; que no sólo instruya en
conocimientos, sino que desarrolle habilidades cognitivas, que eduque
en la tolerancia, la democracia, la expresión de la individualidad y con
ello logre la igualdad y la convivencia. En el mismo sentido, Ruiz (2010)
sostiene que la escuela debe hacer propuestas pedagógicas de convi-
21
Valoración que estudiantes y docentes hacen de los programas...
vencia, que permitan el reconocimiento de la dignidad de la persona,
que respeten y exijan el respeto de los derechos humanos para orien-
tar a una cultura democrática, que prevenga los conflictos; porque los
programas de educación evidencian el espíritu de una sociedad.
De las concepciones asociadas a la convivencia, en el estudio de Sal-
divia (2008), llama la atención que el término no es preciso para nin-
guno de los integrantes de la comunidad educativa; también Cornejo
y Redondo (2001) observan que el término denota casi todo lo que
ocurre en la escuela o son las acciones orientadas a la disputa por el
espacio social. En las instituciones se definen características que son
consideradas buenas y dividen en dos grupos a los participantes: los
“buenos” y los “malos”, según coincidan con las definiciones. Y surge
entonces la convivencia como resultado de las interacciones que ocu-
rren entre, por ejemplo, un profesor bueno y un estudiante malo o lo
contrario. Y esta condición es traspasada a las familias, las institucio-
nes e incluso los capitales culturales; desarrollando situaciones ten-
sas y confusas por las intervenciones de familias “bien” e instituciones
“mal” o capitales culturales “mal” en instituciones ídem; propiciando
así un sinnúmero de interrelaciones que confunden y generan situa-
ciones predecibles como positivas o negativas para la convivencia.
Por otro lado, San Juan (2008), realiza una revisión de los signi-
ficados que se brinda a la convivencia y halla que la complejidad de
las interacciones se basa en la diversa interpretación de las acciones
del otro y añade que diferentes culturas coexisten, sin relacionarse, de
manera paralela. Al finalizar, entre sus conclusiones manifiesta que los
conflictos menores deben resolverse entre los involucrados y para los
conflictos mayores sugiere realizar procesos de mediación.
Sin el ánimo de facilitar las cosas, Bordieau (1979) introduce la
violencia simbólica, como la condición en la cual surge coerción en la
relación indivisible que ocurre entre un dominado y un dominante;
situación que es cotidiana en la sociedad y por supuesto está perma-
nentemente presente en la escuela. La escuela que está definida por un
hábitus o esquema rígido dadas su estructura, sus prácticas, sus esque-
mas y también sus agentes sociales: estudiantes y docentes; agentes
mejor conocidos como razonables que como racionales, por su recono-
cido determinismo. Estas fuerzas que luchan con medios y fines dife-
renciados, mantienen la violencia simbólica con efectos generalmente
a muy largo plazo.
22
Carlos Alberto Montaño Vásquez
Como consecuencia de estos debates y constantes confrontaciones
entre seres, familias, instituciones y hasta gobiernos, surge la lucha por
el poder, que desencadena el autoritarismo. Paulo Freire hace alusión
a estas condiciones en su Pedagogía del oprimido y busca respuestas en
su Pedagogía de la liberación; pero refiere en sus Cartas a quien preten-
de enseñar (1994), que los docentes, quienes están encasillados en lo
que él denomina educación bancaria, que no es otra cosa que la teoría
de la reproducción, siempre lo mismo para que se mantenga el statu
quo; tienen como autoridad la oportunidad de hablarle al educando,
de establecer límites, pero también, tienen la oportunidad de hablarle
al educando, de superar la enseñanza de contenidos y ofrecer la supe-
ración de las injusticias sociales. Ir más allá de la propia autoestima,
hacer uso correcto de su autoridad, sin autoritarismo; ser espontánea,
respetar las libertades, hacer democracia, contribuir a la formación de
ciudadanos responsables y críticos. En su volumen Pedagogía de la es-
peranza (2002), se precisa que el educador y la educación son actos
políticos, que la democracia exige el ejercicio y la lucha constante y que
se debe buscar más que hablar a los educandos, hablar con ellos para
que, escuchándolos, también podamos ser escuchados.
El diálogo que surge de los maestros, no corresponde sólo a lo cog-
noscitivo, es vital que las habilidades comunicativas estén constante-
mente visibles, que tanto el hablar como el escuchar, de forma objetiva
pero crítica, permitan y favorezcan la intervención en los conflictos. No
es suficiente que se definan los valores y los códigos, sino que se apren-
da a enfrentar las situaciones de violencia, discriminación y agresivi-
dad, tal como precisa Salinas (2002).
Hasta aquí, se puede notar la variedad y dificultad en las relacio-
nes y la consecuente convivencia escolar; a nivel latinoamericano se
ha evidenciado que la formación para la resolución de conflictos y para
la mediación, basados en el aprendizaje sociomoral y el trabajo cola-
borativo, favorecen la equidad en las relaciones, facilitan la inclusión,
construyen una sociedad democrática y una cultura de paz; tal como lo
refieren Hirmas y Eroles (2008), quienes nos transmiten varias lec-
ciones y propuestas para políticas de convivencia, que incluyen pro-
cesos de dirección consistentes en el largo plazo. A nivel distrital, el
trabajo que adelantaron Arias y otros (2009), ilustra tres buenas prác-
ticas de convivencia escolar, que además de presentar su apropiación
contextualizada, sistematiza las experiencias y las cataloga relacionan-
23
Valoración que estudiantes y docentes hacen de los programas...
do la convivencia con el conflicto, la normatividad y la comunicación.
Además permite revisar varios factores que intervienen en ellas, tales
como el uso del conducto regular, para estudiantes; el trabajo inter-
disciplinario, para profesores; la sistematización, para instituciones; la
concertación y el diálogo, para padres de familia. Hay otros factores de-
finidos a partir de los logros en otras prácticas, tales como la relación
teoría y práctica para la comprensión, el cumplimiento de normas, la
prevención de la violencia y las acciones de reparación, las cuales brin-
dan autonomía y mejoran la construcción de lo público.
Adicionalmente, Delgado (2008), presenta un análisis de institu-
ciones con experiencias innovadoras y significativas en aprendizajes
para la paz, con una característica adicional: el ámbito de la justicia es-
colar. El informe refiere que tres instituciones orientaron su trabajo de
convivencia a la mediación del conflicto y su avance se ha complejizado
de tal manera que se han constituido en comunidades justas e inclu-
yentes. Han profundizado en la vida democrática a partir de la escuela,
han desarrollado habilidades comunicativas y mejorado la capacidad
para razonar, se han educado en valores de justicia y cuidado y han
construido pactos de convivencia con la participación de estudiantes
y docentes. Este informe orienta a la mejora efectiva de la conviven-
cia escolar, al impulsarla a niveles sociales mucho más elevados que la
sencilla resolución de conflictos.
La Secretaría de Educación, en el Plan Sectorial de Educación deno-
minado “Educación de Calidad para una Bogotá Positiva” (2010), con-
templa el programa “Construcción de paz y reconciliación”; que busca
la promoción de prácticas, hábitos y procedimientos para el respeto
de la dignidad humana, reconociendo que la escuela es un escenario
de conflicto pero ante todo es un escenario para la creatividad, el reco-
nocimiento, la valoración de la cultura y la potenciación desde la dife-
rencia. Con base en ello, diferentes organizaciones realizan propuestas
para apoyar a las instituciones educativas.
II. Antecedentes empíricos (contextualización)
El Colegio Fernando Mazuera Villegas, es una institución pública ubi-
cada en Bosa, un barrio en el sur de Bogotá, Colombia. Funciona desde
el año 1961 y agrupa alrededor de 6.000 estudiantes, que se ubican en
cuatro sedes y tres jornadas. En la sede A, la más grande, la cual se halla
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Carlos Alberto Montaño Vásquez
en la calle 68 A sur n.° 80H-05, se ubican los grados de 4.° a 11 en apro-
ximados 600 m2. Es un colegio técnico, que ofrece cinco modalidades
a sus estudiantes en educación media. Acoge una gran diversidad de
jóvenes y niños, de los cuales un 30% pertenece a población migrante,
quienes aprovechan la ubicación en los límites con el departamento de
Cundinamarca. Aunque sus instalaciones son amplias, no cuenta con
espacios deportivos, recreativos o culturales suficientes y el diseño un
tanto disperso, hacen que muchos jóvenes tengan oportunidad de evitar
control constante a pesar de contar hasta con cámaras de vigilancia; en
consecuencia, son frecuentes los actos de vandalismo, agresión y con-
travenciones. En la sede A funcionan 50 cursos y laboran 75 docentes,
tres coordinadores, tres orientadores y ocho funcionarios administrati-
vos; además se contratan seis guardias de seguridad y 12 empleadas de
servicios generales; todos ellos durante la jornada de la tarde.
Los salones son amplios, de reciente construcción (reforzamiento
entregado hace tres años). Además de los 50 salones para cursos re-
gulares, se cuenta con dos aulas para artes, dos salones de informáti-
ca, nueve aulas especializadas para educación media (marroquinería,
electricidad, análisis químico, diseño gráfico), biblioteca, restaurante
escolar, cafetería para docentes, sala de profesores, sala de audiovisua-
les, tres patios y 15 oficinas para administración.
La institución educativa adolece de registro, sistematización y di-
vulgación de actividades, proyectos y prácticas que evidencien y sean
utilizados para mejorar la convivencia. Aunque se han adelantado re-
gistros en la jornada de la tarde, no se dispone de un archivo institucio-
nal. Tampoco en la Dirección Local de Educación -dle- están disponi-
bles documentos sobre programas que mejoren la convivencia (según
se averiguó con el Director, licenciado William Fuentes).
Recientemente la Secretaría de Educación del Distrito -sed-, puso
en marcha un Observatorio de Convivencia Escolar, a raíz del Acuerdo
434 del 20 de marzo de 2010 (Concejo de Bogotá); con el fin de regis-
trar, mantener indicadores y servir de base para diagnosticar, plani-
ficar y proponer acciones que mejoren la seguridad y convivencia en
los colegios; sin embargo, aún no ha sido posible ubicar y hacer uso de
este servicio.
Al sistematizar las prácticas realizadas en el Colegio Fernando Ma-
zuera Villegas, de la localidad de Bosa, al sur de Bogotá y revisar las
características de las citadas experiencias y trabajos, es posible iden-
25
Valoración que estudiantes y docentes hacen de los programas...
tificar los factores que favorecen la convivencia escolar, con el fin de
mejorar las políticas, los proyectos y las acciones que al respecto se
realicen en el futuro.
El proyecto que se presenta aquí contó con la participación de es-
tudiantes de los grados 7.°, 8.° y 9.°, son 22 cursos que agrupan 900
jóvenes de ambos sexos, de la jornada de la tarde.
En los últimos años, el Colegio Fernando Mazuera ied, ha implemen-
tado diferentes programas externos para mejorar la convivencia esco-
lar, teniendo como foco diferentes temáticas que son importantes en el
desarrollo, crecimiento y formación de los niños y adolescentes de la
institución educativa.
Por ejemplo, programas enfocados en el reconocimiento de dere-
chos humanos y de niños y niñas podemos encontrar: “Jóvenes visibles
y con derechos” que es un programa que se propuso desde la Subdi-
rección de Juventud de la Secretaría Distrital de Integración Social en
compañía de la Alcaldía Mayor de Bogotá. En el que se plantea formar a
los jóvenes en el uso y abuso de las sustancias psicoactivas, además de
la conceptualización y práctica de los derechos sexuales y reproducti-
vos, mediante un diálogo de saberes que permita reconocer diferentes
discursos y prácticas al respecto.
El diálogo de saberes en este programa funciona como estrategia
de prevención integral, donde se implementan diferentes actividades
para generar espacios de reflexión-acción, mediante una metodología
participativa en torno a algunas ayudas audiovisuales de sustancias
psicoactivas legales e ilegales, talleres sobre derechos sexuales y re-
productivos y la identificación de líderes para potencializar aptitudes
deportivas, culturales y artísticas.
Durante las sesiones se trabajará inicialmente en un acercamiento
grupal para dar a conocer la propuesta a los jóvenes, luego se profundi-
za en la micro cultura de las drogas, causas y consecuencias, para cons-
truir alternativas saludables con los jóvenes y descubrir sus potencia-
lidades; además se continuará con la formación en derechos sexuales y
reproductivos, se pondrá en debate la situación de las barras futboleras
para validar cómo es la mejor oportunidad para abordar de forma sana
y orientada, las prácticas deportivas, culturales y artísticas, para desa-
rrollar las potencialidades de los jóvenes en sus dimensiones humanas
como sujetos de derechos y así construir una Bogotá sin indiferencia.
26
Carlos Alberto Montaño Vásquez
Por otro lado, “Vivenciando mis derechos” es un proyecto dedica-
do también a los derechos humanos implementado con el apoyo de la
Corporación de Educación Popular Paulo Freire y surge como la posi-
bilidad de incentivar la investigación y participación en los espacios
democráticos dentro del colegio, para una formación a través del ciclo
vital como futuros ciudadanos e individuos importantes y determinan-
tes en los diferentes espacios y ambientes que se encuentren inmersos.
El proyecto propone una metodología participativa en torno a temá-
ticas planteadas desde el espacio del cine-foro, donde docentes, padres
de familia y estudiantes intercambian sus opiniones de manera libre
y didáctica apoyada en diferentes medios de expresión como la orali-
dad, los murales o la fotografía. Este proyecto, permite a la institución
educativa desarrollar y formar estudiantes empoderados de su propio
destino construyendo espacios de democratización en la vida escolar y
sus relaciones personales en todos los niveles jerárquicos.
Además, dentro de los programas realizados, el enlace que se hace
desde el conocimiento de derechos humanos a la participación en su
defensa y aplicación, como acompañamiento de “Planes Escolares de
Derechos Humanos -pedh-” se presentó la propuesta del programa
“Protagonismo y Participación Juvenil”, con el apoyo de la Fundación
Instituto para la Construcción de la Paz -Fincopaz- y la Secretaría de
Educación Distrital -sed-. Que permite la formación y transferencia
de herramientas metodológicas que aporten a los pedh desde las per-
cepciones de la población juvenil, en 15 instituciones diferentes, entre
ellas el Colegio Fernando Mazuera ied, el programa se divide en dos
partes: la primera la convocatoria general, para informar y captar los
grupos focales interesados en participar del programa y la segunda
parte se centra en la organización del primer encuentro territorial.
Durante el desarrollo del programa se hace reconocimiento de los
participantes, implementación de la herramienta metodológica mvro
para analizar los factores de riesgo, los factores protectores y los ac-
tores. Principalmente lo que busca es articular el reconocimiento de
los líderes juveniles a través de las actividades intergeneracionales con
estudiantes, docentes y padres de familia. Los grupos formados, están
orientados a la socialización con otras instituciones y así dar a conocer,
mediante un encuentro inter-local, sus planteamientos organizados
sobre el individuo, el rol que cumple de acuerdo al ámbito en el que se
encuentra y la incidencia que tienen sus acciones a nivel ético-político
en su realidad social.
27
Valoración que estudiantes y docentes hacen de los programas...
Para la construcción de estos planteamientos propios de las insti-
tuciones a partir de sus integrantes, se abordarán mediante talleres
sobre su cartografía social, riesgos y oportunidades, y características
de su territorio, para reconocer la importancia que tiene cada uno de
los actores para lograr un análisis detallado de los factores protectores
y de riesgo y así generar propuestas desde los líderes y formas de tra-
bajo para alimentar su proceso colectivo.
Implementando proyectos hacia la formación y el empoderamiento
de los niños, niñas y jóvenes en sus derechos y reconociendo sus de-
beres; se plantearon programas sobre la sana convivencia, la paz y la
reconciliación como lo es el Convenio 980: “Pedagogía del cuidado y
de la reconciliación: una estrategia de impacto para fortalecer la con-
vivencia escolar y la educación para la paz” con la Fundación para la
Reconciliación, entidad que propone a 30 instituciones educativas, la
verificación de nuevas alternativas y estrategias para la convivencia y
así disminuir la solución violenta de los conflictos protegiendo la vida.
El convenio se divide en tres etapas, iniciando en el reconocimiento
y la formación de los jóvenes en la pedagogía del cuidado y la recon-
ciliación, a través de la generación de “La red de Jóvenes” que apoye y
soporte la inseguridad y los miedos de sus integrantes frente a la va-
lidación del otro, en ambientes de respeto y confianza para fortalecer
los lazos afectivos intra e interpersonales; lo que permite continuar
en la segunda fase que propone el fomentar y agrandar la red median-
te campañas de cuidado, donde se identifique la importancia de la es-
cucha activa y otras herramientas para la resolución de conflictos de
manera pacífica; y de este modo, fomentar la construcción y el creci-
miento de esta red desde el apoyo de docentes, padres de familia y los
mismos estudiantes para que conozcan la mejor manera de controlar
y expresar sus emociones acerca de las situaciones diarias con los que
les rodean.
El Proyecto de “EducArte para la no violencia” hace parte de los pro-
gramas que tiene su foco en la conceptualización de la prevención de
la violencia y la construcción de la paz. Con el acompañamiento de la
Fundación Teatro de Títeres el Guiño del Guiñol, y la subvención de la
Agencia Española de Cooperación al Desarrollo -aecid-, se propone
que mediante el redescubrimiento de las inteligencias múltiples y de
las diferentes disciplinas artísticas como herramientas movilizadoras
de la reivindicación de los derechos humanos y la no-violencia.
28
Carlos Alberto Montaño Vásquez
Con la identificación de las habilidades y destrezas de los partici-
pantes del proyecto desde el enfoque de las inteligencias múltiples, se
genera un espacio de respeto a la diferencia, la solidaridad y la no-vio-
lencia en la escuela para re-significar, miedos e incapacidades simples
como oportunidad de cambio de cada uno. Culminando en la elabo-
ración de un instrumento que permita dar a conocer los resultados y
la incidencia que tiene el utilizar alternativas artísticas, deportivas e
intelectuales para sobrepasar las barreras en la comunicación y la re-
lación con otros.
Una propuesta que permitió evidenciar y educar acerca de varios de
los temas imprescindibles en el desarrollo psicosocial de trabajo fue el
“Segundo Carnaval, Bosa se viste de fiesta por la paz y la convivencia”
organizado con la Fundación Cultural Bosa se Viste de Fiesta por la
Paz y la Convivencia y el Colegio Fernando Mazuera, orientado a todos
los niños y jóvenes estudiantes y desescolarizados de la localidad, se
plantea la apertura de espacios que inviten y eduquen en la aceptación
y tolerancia entre todos, conociendo la diversidad política, étnica, se-
xual, social, entre otras. Mediante el desarrollo de conversatorios, cine
foros, y encuentros lúdicos que acompañen la construcción de produc-
tos para presentar en el pre-carnaval y el carnaval.
Las temáticas que se trabajan con los jóvenes abordan situaciones
que se encuentran en la cotidianidad de la localidad y en general a la
sociedad actual, como lo son: el conflicto interno y la vinculación de jó-
venes en el mismo, la diversidad sexual y política, el multiculturalismo,
los derechos de la mujer, de los niños y niñas; las comunidades afro, la
violencia intrafamiliar, las barras futboleras, la prevención al consumo
de spa, las alternativas de productividad y los mecanismos de partici-
pación ciudadana; con el fin de sensibilizar, concientizar y alcanzar a
modificar conductas consideradas peligrosas y poco saludables para el
desarrollo psicosocial de los jóvenes, niños y niñas.
29
Capítulo tercero
Metodología
El estudio que se presenta es exploratorio, sobre varios proyectos que
aportan a la Promoción de los Derechos Humanos y la Disminución de
la violencia, ejecutados recientemente en el Colegio Fernando Mazuera
Villegas. Se organizaron grupos focales con los estudiantes participan-
tes y se entrevistaron a los formadores, los docentes y los directivos,
para conocer la valoración que ellos hacen de éstos.
Para el momento del presente estudio ya habían concluido la ma-
yoría de los proyectos y se presentan los resultados ex post facto. No
se ha contado con la previa programación y por ello no se presentan
estadísticas respecto de los costos, la cobertura, ni el impacto causado,
si se hubiera organizado con grupos de control.
Del trabajo realizado en los grupos focales se obtienen además de la
percepción, los logros experimentados de manera particular y grupal e in-
cluso las precisiones sobre lo agradable y desagradable de estos eventos.
En las entrevistas realizadas, las personas que realizaron los talle-
res describen todas las bondades y logros, por obvias razones, pero
también se alcanzan a descubrir las dificultades que se les presentan
durante el desarrollo de las actividades. Desde el punto de vista de los
docentes y directivos que resultaron involucrados, aunque no partici-
pan directamente, en la mayoría de los casos, se alcanza a descubrir
el impacto que causan estos proyectos y varias recomendaciones que
permiten evaluar lo actuado y proponer recomendaciones.
Los diferentes proyectos se realizaron con actores diversos y privi-
legiaron a estudiantes de 7.°, 8.° y 9.° grado (de educación secundaria),
aunque en algunos eventos lograron participar estudiantes de otros
grados. Cerca de 900 estudiantes (de 22 cursos) de los 2.200 que asis-
ten a la sede A en la jornada de la tarde, fueron los participantes y al-
rededor de 90 estudiantes estuvieron en los grupos focales, por cada
31
Valoración que estudiantes y docentes hacen de los programas...
uno de los proyectos revisados; se realizaron seis grupos focales, en
los cuales se conversó con entre diez y 15 asistentes, algunos de ellos
pudieron participar en más de un proyecto. Las sesiones comenzaban
con una presentación corta de los asistentes y la intención por la cual
eran convocados por el coordinador de convivencia (quien desarrolla
el presente trabajo), es decir, se indaga por la participación, las motiva-
ciones, la percepción de agrado o disgusto, la pertinencia y proyección
y las recomendaciones que pudieran hacer sobre los proyectos en que
participaron. Por fortuna en todas las sesiones se logró un ambiente
libre de tensiones y hubo facilidad para la expresión abierta, gracias a
una dirección afable, sin cuestionamientos, ni encauzamientos.
De otra parte, se realizaron entrevistas semiestructuradas, que lejos
de ser encuestas, se convirtieron en verdaderos encuentros para retroa-
limentar, proponer y reconocer la labor que se adelantó en la institu-
ción; apartada de una interventoría o juzgamiento y más bien orientada
al reconocimiento que de diversas maneras se debe a quienes de una
u otra forma hacen realidad que actividades extracurriculares para los
estudiantes sean posibles. Se identificaron las cualidades y calidades de
los entrevistados y se solicitó que comentaran sobre la percepción y va-
loración que daban a los proyectos que se adelantaron para disminuir
la agresividad, en términos generales, solicitándoles que precisaran las
acciones que consideraran pertinentes y las recomendaciones que pu-
dieran hacer más efectivas estas actividades. Se consideraron diferen-
tes personas y cargos: dos rectores, dos orientadoras, cuatro docentes,
cuatro jefes de proyecto y seis formadores, quienes intervinieron en los
diferentes proyectos ejecutados en la institución.
I. Análisis de datos
Los proyectos, descritos en los antecedentes empíricos, tienen diferen-
tes modalidades, actividades y participantes. El programa de “Jóvenes
visibles con derechos sexuales y reproductivos” brindó información y
orientación, sin finalizar con actividad específica ni difusión posterior;
los estudiantes refieren que es interesante porque:
... nos resuelven preguntas [...] hay vainas de sexo que uno no sabe a quien
preguntar [...] bacano que sea otro teacher y no sea mamón [...] esas vainas son
buenas porque en ninguna clase se puede hablar [...] lo mejor es que le dan
comidita a uno...
32
Carlos Alberto Montaño Vásquez
El programa “Por el cuidado y la reconciliación”, desarrolló un tra-
bajo más lúdico, más largo, brindó herramientas y permitió que todo
un curso generara una dinámica de manera conjunta; una vez finaliza-
do, se aprovechó desde la coordinación de convivencia para compartir
las dinámicas con otros cursos, hallando:
... fue muy bacano porque se aprendió del cuidado propio y del compañero [...]
la mayoría participó aunque fue por la mañana [...] la profe al principio dijo que
no servía, pero al final nos felicitó [...] a algunos les cambió el malgenio porque
se pusieron en los zapatos del otro [...] los juegos hacían que uno entendiera
la situación, que la comprendiera, ¿me entiende? [...] se hicieron más amigos,
se buscó empatía [...] con esa actividad es sencillo replicarlo porque se tiene
el conocimiento...
Los programas “Jóvenes con derechos”, “EducArte para la no violencia”
y “Bosa se viste de fiesta”, además de la formación propuso y completó
actividades que se mostraron a la comunidad mazuerista; el primero
incluyó una presentación para los padres de familia; el segundo una
presentación para los estudiantes de la jornada y el carnaval -tercer
programa- llevó a los estudiantes a presentarse ante la comunidad de
Bosa en la plaza fundacional de la localidad. Los comentarios:
... se aprendió a recochar (molestar) [...] se quitó el pánico escénico [...] los
muchachos de barras bravas dejaron de pelear [...] se pudieron organizar
varias comparsas [...] varios subieron el rendimiento académico [...] esa fiesta
de carnaval fue una chimba (alegría) [...] se consiguió novio allá [...] se acabó
bien el proceso, cortaron y ya...
En el programa de “Protagonismo y participación juvenil”, aunque tam-
bién se contó con formación en derechos humanos y se programó una
actividad de cierre, compartida con los compañeros; hay algunas varia-
ciones importantes: se trabajó con el consejo estudiantil: los represen-
tantes de los diferentes cursos, al final sólo un grupo de ellos concluyó
con la organización de un programa de cineforo en ddhh y consiguió
además dotar de los elementos necesarios a la institución. De ellos:
... eso fue muy duro pero una berraquera (éxito) haber terminado [...] lástima
que hayan fallado unos, pero uno supo con quien se puede trabajar al final [...]
lo de la presentación fue muy bonito con los disfraces y todo [...] a mí lo que
más me gustó es que siempre nos daban refri (comida) [...] me pareció muy
bueno que uno haya podido dejar algo para el colegio, para todos...
33
Valoración que estudiantes y docentes hacen de los programas...
Para el programa de “Iniciativas escolares”, es poca la información
debido a dos razones: se presentaron varias solicitudes de manera in-
conexa y no fue posible obtener apoyo directivo. La modalidad de este
programa varió mucho desde la Secretaría de Educación, porque per-
mitía que estudiantes y docentes inscribieran las propuestas y eran
aprobadas a destiempo; en consecuencia, surgieron hasta cuatro pro-
yectos que obtuvieron materiales y los utilizaron en la institución, a
saber: herramientas y plantas para hacer jardines; instrumentos mu-
sicales y trajes para desarrollar música y danzas; pinceles, pinturas,
papeles y otros materiales para desarrollar arte y teatro y, finalmente
juegos didácticos y elementos deportivos para hacer una zona de jue-
go. En estas actividades participaron grupos de cuatro o cinco estu-
diantes y un docente y los comentarios logrados fueron:
... fue muy chévere que fuéramos importantes y nosotros decidiéramos qué
comprar, lo que queríamos [...] me gusta que tengamos algo importante qué
hacer y me gusta gastar tiempo en eso [...] antes era desjuiciado y en cambio
ahora está premiado y es reconocido [...] es bueno que se use la hora que uno
sale temprano [...] ese era tiempo que uno se la pasaba sin hacer nada...
De otro lado, los comentarios que realizan los chicos de las cosas que
no les gustaron son:
... el curso se dispersó, algunos no volvieron [...] faltó promoción para los
eventos [...] uno habla con el profe y dice que hable con el coordinador y él
que con el rector y es pura paseadera y no pasa nada [...] tanto trabajo para
conseguir las cosas y qué problema para que uno pueda usarlas [...] si acaso
O y C estuvieron pendientes pero nadie más, uno se desanima [...] hay que
hacer que pongan a alguien al frente de todo eso [...] nosotros sí corrimos
y conseguimos las cosas pero ya ha pasado tiempo y ni más [...] parece que
se desordenaron y se perdió una plata [...] el rector nunca aparece [...] unos
profes no vinieron [...] pues si uno tiene que cuidar una niña se queda echando
panza en vez de venir [...] eso es charro (feo) [...] hay gente que lo desanima
a uno [...] la modalidad y las tareas no dejan tiempo [...] eso son siempre los
mismos [...] no entregaron los diplomas [...] los compañeros se la montaban a
uno, y los chiquitos hasta nos molestaban [...] ofrecieron nota y los profes no
cumplieron [...] hay que mejorar la elección de representantes [...] ahí metidos
que no hacen nada, ni avisan [...] a mí no me gusta representar [...] lo malo es
que uno no sabe si eso va a seguir o no...
34
Carlos Alberto Montaño Vásquez
De las entrevistas a los adultos, se concretan las siguientes descrip-
ciones. Los rectores manifiestan que son proyectos interesantes para
los estudiantes, les permiten ocupar el tiempo libre y desarrollar lide-
razgo y trabajo en equipo y aguardan lograr mayor cobertura y conti-
nuidad. Las orientadoras añaden que estos programas ayudan cuando
atienden las necesidades de la comunidad y cuando evitan dificultades
en los cursos porque se realizan en momentos en que faltan profesores;
pero se quejan de que son programas intempestivos, inconstantes, des-
articulados de los programas institucionales y en ocasiones repetitivos.
Los docentes refieren que estos programas ayudan a descubrir talen-
tos, fomentan la creatividad, mejoran la convivencia, generan integra-
ción con la familia y la comunidad, brindan oportunidades diversas que
distensionan y enriquecen, que generan aprendizajes nuevos y dan un
respiro a los estudiantes, incluso orientan decisiones para proyectos de
vida, hacen parte de la formación integral porque facilita expresiones
distintas formas, permite divertirse, compartir, enseñar en vez de man-
tener al estudiante “aplastado” (sentado en su silla), aunque algunos
chicos no aprovechan. Por supuesto se quejan de la falta de continuidad
y de cobertura, de la apatía de los colegas y de la competencia que se
impone porque los recursos son limitados y la gratuidad dificulta un
margen de acción mayor. Las obvias respuestas de los jefes o directores
de los programas se resumen en que son importantes para los jóvenes,
el apoyo de directivos es fundamental y adecuado, las apuestas son vá-
lidas pero los trámites son dispendiosos y la satisfacción del deber cum-
plido cuando se revisan las experiencias los mantienen en el camino.
Finalmente los formadores refieren que se atienden problemáticas de
jóvenes y se previenen dificultades, se busca el potencial del chico, no
sus carencias, se genera autonomía, respeto, participación y les gusta-
ría una mayor articulación entre las diferentes Secretarías: Educación,
Salud, Integración Social, Recreación y Deporte y demás entidades que
atienden programas para los niños y jóvenes, con el fin de realizar inter-
venciones que tengan continuidad; comentan también que les gustaría
mayor participación de los docentes.
Revisados los datos provistos por los integrantes de la comunidad
educativa, se encuentran que los aspectos positivos de los programas
que se han adelantado recientemente en el Colegio Fernando Mazuera
Villegas, durante la jornada de la tarde son:
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Valoración que estudiantes y docentes hacen de los programas...
• Ayudan a ocupar el tiempo libre de los estudiantes
• Motivan la participación, el liderazgo y el trabajo en equipo
• Desarrollan habilidades y permiten descubrir talentos
• Fomentan la creatividad
• Integran a la comunidad educativa
Adicionalmente, ofrecer refrigerio lo hace llamativo para los estudian-
tes y si se programa cuando faltan docentes se apoya mejor a la insti-
tución.
Para los programas similares, que se realicen en adelante, se reco-
mienda:
• Mejorar la articulación interinstitucional
• Desarrollar de acuerdo con los proyectos institucionales
• Programar en el presupuesto y mejorar la continuidad
• Aumentar la cobertura y la participación
Se llama la atención para que se asignen responsables en la institución
y se verifique el acompañamiento de los docentes y el control a estu-
diantes.
36
Hallazgos y conclusiones
De los programas adelantados en el Colegio Fernando Mazuera Villegas,
los participantes mencionaron:
Los diferentes programas se organizan generalmente en horario de
contrajornada (diferente al horario habitual), lo cual genera la ocupa-
ción y destinación del tiempo libre de los estudiantes. Si bien puede
haber algunas dificultades, en general representa una gran ventaja por
la organización de tiempo adicional orientado y ocupado a eventos que
distraen, divierten y evitan que ese tiempo ocioso sea para buscar pro-
blemas; la guía del facilitador brinda oportunidades para proponer y
realizar proyectos de vida mejorados. Más recientemente, la Secretaría
de Educación está impulsando un proyecto de jornada extendida, de
manera generalizada, ofreciendo recursos y programas diversos que
orientan el uso adecuado del tiempo libre.
Los proyectos, fundamentados en la promoción de los derechos hu-
manos, involucran la aplicación de valores y desarrollan habilidades de
liderazgo y trabajo en equipo. No se limitan a la información, sino que
los vivencian, se evidencia su aplicación en los eventos y productos.
Los facilitadores, utilizan un esquema de control decididamente
menos represivo que el que comúnmente se da en el aula corriente;
lo cual favorece la participación y mantiene un ambiente democrático
que agrada y orienta hacia una mejor cultura ciudadana. Para apoyar
este tipo de formación, la Secretaría de Educación organizó desde el
año anterior un plan escolar en ciudadanía y convivencia.
Como en la mayoría de los programas se culmina con un evento o
una muestra de lo desarrollado; otro de los beneficios que se logran
son el desarrollo de creatividad y la potenciación de diversos talentos.
La puesta en escena, además de brindar una oportunidad para los ta-
lentosos, también permite que nuevos exponentes sean identificados,
en ambientes más alegres, divertidos y distensionados.
37
Valoración que estudiantes y docentes hacen de los programas...
Los eventos que surgen de estos programas, también brindan la
oportunidad de integrar a la comunidad educativa; las exposiciones,
los talleres adicionales o de réplica, la inclusión de acudientes en va-
rios eventos, la participación directa en la creación, composición y rea-
lización de los eventos, brindan elementos que emocionan y motivan
ambientes familiares y escolares más amplios y enriquecidos.
En definitiva, todos estos programas, que por definición buscan
disminuir la agresividad, sí generan actividades, acciones y ambientes
menos tensos, más diversos, más incluyentes, más cercanos a los inte-
reses, mejor ambientados en el entorno de derechos y por supuesto
menos acartonados que las clases diarias.
No se debe olvidar que uno de los elementos más representativos
y que enganchan los jóvenes, es el hecho que se ofrece alimentación
adicional. Un refrigerio, que resulta un costo importante en los progra-
mas, es un elemento valioso y hasta imprescindible para que funcione
adecuadamente el proyecto. En primer lugar, porque los estudiantes
de colegios públicos pertenecen a estratos bajos, también porque el
tiempo en que se desarrollan los talleres exigen tiempo en jornada adi-
cional y porque se da categoría si se tiene en cuenta que los eventos
para los docentes generalmente incluyen refrigerio.
En los programas de “Participación juvenil” e “Iniciativas escolares”,
se elaboró cartografía social y se desarrollaron también habilidades
para elaboración de proyectos. Además de los valores ya citados, la
responsabilidad, la orientación al logro y la capacidad de seguimiento
y control, se evidencian con los resultados obtenidos y los mismos jó-
venes se reconocen muy diferentes y mejores que antes de iniciar los
programas.
La interacción y las relaciones que se logran durante el desarrollo
de estos programas, hacen que los estudiantes avancen de una manera
más vertiginosa en la apropiación de su ciudadanía, de su proyecto de
vida, de su identificación y aporte a la sociedad, que si se mantiene con
las clases tradicionales solamente.
De otra parte, las dificultades identificadas son: la falta de articula-
ción de estos programas con el proyecto del colegio; suelen llegar de
manera intempestiva, son casi obligatorios y generalmente son cortos
y de poca cobertura. A este respecto, se requiere que la Secretaría de
Educación mejore la programación y atención a los colegios y también
que la rectoría privilegie la programación y lineamientos instituciona-
38
Carlos Alberto Montaño Vásquez
les, para articular mejor los proyectos a las necesidades de la comuni-
dad educativa. Resulta también importante que se consulten los requi-
sitos de estos programas, se asigne presupuesto y se realicen acuerdos
interinstitucionales para obtener mejores resultados, especialmente
en cuanto a cobertura. Otra de las situaciones que se deben mejorar es
la sistematización de estas actividades; desafortunadamente se limitan
los registros a las actas de asistencia y la validación de realización de
un taller, como culminación a satisfacción, para obtener el pago. Pero
no se acostumbra registrar, evaluar, ni proponer para mejorar, prueba
de ello es la frase tan común entre los docentes “aquí nunca se hace
nada para mejorar”, debe generarse una memoria de la actividad en
la institución y no solamente con libro de notas. También es necesa-
rio que se comience a utilizar el observatorio de convivencia, para que
oriente la definición y asignación de programas, sustentados en infor-
mación cercana y pertinente a la comunidad educativa.
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Editado por el Instituto Latinoamericano de Altos Estudios -ilae-,
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Bogotá, Colombia