Procesos heterogéneos
para la protección
del adulto mayor
Procesos heterogéneos
para la protección
del adulto mayor
Rocío Esmeralda Chávez Cabello
Violeta Benigna Rojas Bravo
Cecilia Vilma Martínez Morales
Instituto Latinoamericano de Altos Estudios -ilae-
Queda prohíbida la reproducción por cualquier medio físico o digital de toda o una parte de
esta obra sin permiso expreso del Instituto Latinoamericano de Altos Estudios -ILAE-.
Publicación sometida a evaluación de pares académicos (Peer Review Double Blinded).
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ISBN
978-958-5535-88-6
© Rocío Esmeralda Chávez Cabello, 2021
© Violeta Benigna Rojas Bravo, 2021
© Cecilia Vilma Martínez Morales, 2021
© Instituto Latinoamericano de Altos Estudios -ILAE-, 2021
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Editado en Colombia
Published in Colombia
Contenido
Introducción
21
Capítulo primero
Factores que delimitan la vulnerabilidad del adulto mayor
23
I.
Panorama global del envejecimiento
24
II.
Perspectivas de la vejez en los países latinoamericanos
27
III. Importancia de la calidad de vida
29
IV. Calidad de vida del adulto mayor
30
A. Salud
31
B. Nutrición
32
C. Vida social
33
D. Subvención económica
34
E. Servicios públicos de calidad
35
Capítulo segundo
Aportes históricos sobre la protección social del adulto mayor
37
Capítulo tercero
Programas sociales para el adulto mayor
47
I.
Definición de programa social
47
II.
Tipo de programas sociales
48
III. Programas sociales en los países latinoamericanos
51
IV. Papel de los programas sociales en el sector político y económico
52
V. Programas sociales en Perú
53
A. Programa social Pensión 65
para la protección del adulto mayor
57
7
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Capítulo cuarto
Indagaciones sobre el programa Pensión 65
en adultos mayores de una provincia peruana
59
Capítulo quinto
Los adultos mayores y la sociedad contemporánea
145
Bibliografía
149
Las autoras
153
8
Índice de tablas
Tabla 1. Cantidad de personas según la zona
60
Tabla 2. Beneficiarios del programa Pensión 65
del Distrito de Amarilis según edad
62
Tabla 3. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis según sexo
64
Tabla 4. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según grado de instrucción
65
Tabla 5. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según estado civil
66
Tabla 6. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según estado de salud
67
Tabla 7. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según ingreso mensual
68
Tabla 8. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según ingresos que cubren sus necesidades básicas
69
Tabla 9. Población beneficiaria de Pensión 65
según el tiempo que recibe su pensión
70
Tabla 10. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según como se enteran de los cobros
72
Tabla 11. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según lugar donde cobra
73
9
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 12. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según quien le acompaña en el momento del cobro
74
Tabla 13. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según cómo percibe la atención en el Banco de la Nación
75
Tabla 14. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según capacitación para uso de tarjeta y cobros en el Banco
76
Tabla 15. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
que cuentan con servicios básicos
77
Tabla 16. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según uso del seguro integral de salud SIS
78
Tabla 17. Campañas de salud realizadas por el programa
Pensión 65 en el Distrito de Amarilis
80
Tabla 18. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción de atención en el sis
80
Tabla 19. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según asistencia a los programas de salud
82
Tabla 20. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción sobre la atención en Salud minsa
83
Tabla 21. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según asistencia a los programas que realiza la Municipalidad
84
Tabla 22. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según
percepción de cómo es la atención de los programas en la Municipalidad
85
Tabla 23. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según su relación con profesionales de salud
86
Tabla 24. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según su relación con los profesionales de la municipalidad
87
Tabla 25. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción de normas de seguridad en salud
88
10
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 26. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según
percepción de las normas de higiene que cumple el servicio de salud
89
Tabla 27. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según el
servicio de la Municipalidad que cumplen con las normas de seguridad
90
Tabla 28. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según
servicio de la Municipalidad que cumple con las normas de higiene
91
Tabla 29. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la dificultad de caminata al acudir al servicio
92
Tabla 30. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la
asistencia de las personas de la tercera edad al seguro integral de salud
94
Tabla 31. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la
asistencia de las personas de la tercera edad a los servicios de salud
95
Tabla 32. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la
asistencia de las personas de la tercera edad a los programas de la municipalidad
96
Tabla 33. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según las veces que se alimentan al día
97
Tabla 34. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el consumo diario de carne, pescado o aves
98
Tabla 35. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según consumo de frutas y verduras dos veces por día
99
Tabla 36. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según consumo diario de lácteos
100
Tabla 37. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el consumo de huevos o leguminosas 1 o 2 veces por semana
101
Tabla 38. Beneficiarios del programa pensión 65 Amarilis
según su apetito
102
Tabla 39. Beneficiarios del programa Pensión 65
según el consumo diario de agua
103
11
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 40. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según malestar físico
104
Tabla 41. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según hasta
qué punto piensa que el dolor (físico) impide hacer lo que necesita
105
Tabla 42. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la
necesidad de un tratamiento médico para funcionar en su vida diaria
106
Tabla 43. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de medicamentos que consume
107
Tabla 44. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la percepción del disfrute de la vida
108
Tabla 45. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la creencia de que su vida tiene sentido
109
Tabla 46. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la creencia de que el ambiente físico donde vive es saludable
110
Tabla 47. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de energía suficiente para la vida diaria
111
Tabla 48. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de dinero suficiente para cubrir sus necesidades
112
Tabla 49. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el conocimiento sobre lo que necesita para llevar bien su vida
113
Tabla 50. Beneficiarios del Programa Pensión 65 Amarilis
según si sabe qué hacer en sus momentos libres o de ocio
114
Tabla 51. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según capacidad de desplazamiento de un lugar a otro
115
Tabla 52. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según cosas que olvidan y no puede recordar
116
Tabla 53. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según su sueño
117
12
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 54. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según las actividades en su vida diaria
118
Tabla 55. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus actividades en el trabajo
119
Tabla 56. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente consigo mismo
120
Tabla 57. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente con los que están a su alrededor
121
Tabla 58. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente con su vida
122
Tabla 59. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el apoyo que obtiene de sus amigos
123
Tabla 60. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente en el lugar dónde vive
124
Tabla 61. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según los servicios sanitarios dónde viven
125
Tabla 62. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según los servicios de transporte de su zona
126
Tabla 63. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el cuidado de sí mismo
127
Tabla 64. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus movimientos en su casa (de la cama a los muebles,
al interior de la casa, salir del comedor)
128
Tabla 65. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus movimientos en la calle
129
Tabla 66. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus actividades diarias
130
Tabla 67. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según con quién vive
131
13
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 68. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el trato de su esposo e hijos
132
Tabla 69. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según a quién le tiene más confianza
133
Tabla 70. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según amigos(as)
134
Tabla 71. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según de dónde conoce sus amistades
135
Tabla 72. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según a lo que dedica sus horas de ocio
136
Tabla 73. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la calificación de su calidad de vida
137
Tabla 74. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la calificación de su salud
138
14
Índice de gráficos
Gráfico 1. Beneficiarios del programa Pensión 65
del Distrito de Amarilis según edad
63
Gráfico 2. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis según sexo
64
Gráfico 3. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según grado de instrucción
65
Gráfico 4. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según estado civil
66
Gráfico 5. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según estado de Salud
67
Gráfico 6. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según ingreso mensual
68
Gráfico 7. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según ingresos que cubren sus necesidades básicas
69
Gráfico 8. Población beneficiaria de Pensión 65
según el tiempo que recibe su pensión
70
Gráfico 9. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según como se enteran de los cobros
72
Gráfico 10. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según lugar donde cobra
73
Gráfico 11. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según quien le acompaña en el momento del cobro
74
15
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Gráfico 12. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según cómo percibe la atención en el Banco de la Nación
75
Gráfico 13. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según capacitación para uso de tarjeta y cobros en el Banco
77
Gráfico 14. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
que cuentan con servicios básicos
78
Gráfico 15. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según uso del seguro integral de salud SIS
79
Gráfico 16. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción de atención en el SIS
81
Gráfico 17. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según asistencia a los programas de salud
82
Gráfico 18. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción sobre la atención en Salud minsa
83
Gráfico 19. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según asistencia a los programas que realiza la Municipalidad
84
Gráfico 20. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según
percepción de cómo es la atención de los programas en la Municipalidad
85
Gráfico 21. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según su relación con profesionales de Salud
87
Gráfico 22. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según su relación con los profesionales de la municipalidad
88
Gráfico 23. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción de normas de seguridad en salud
89
Gráfico 24. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según
percepción de las normas de higiene que cumple el servicio de salud
90
Gráfico 25. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según el
servicio de la Municipalidad que cumplen con las normas de seguridad
91
16
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Gráfico 26. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según
servicio de la Municipalidad que cumple con las normas de higiene
92
Gráfico 27. ¿Puedes acudir al servicio caminando,
sin impedimentos que dificulten algunas de sus actividades?
93
Gráfico 28. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la
asistencia de las personas de la tercera edad al seguro integral de salud
94
Gráfico 29. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la
asistencia de las personas de la tercera edad a los servicios de salud
95
Gráfico 30. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la asistencia de las personas de la tercera edad
a los programas de la municipalidad
96
Gráfico 31. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según las veces que se alimentan al día
97
Gráfico 32. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el consumo diario de carne, pescado o aves
98
Gráfico 33. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según consumo de frutas y verduras dos veces por día
99
Gráfico 34. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según consumo diario de lácteos
100
Gráfico 35. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el consumo de huevos o leguminosas 1 o 2 veces por semana
101
Gráfico 36. Beneficiarios del programa pensión 65 Amarilis
según su apetito
102
Gráfico 37. Beneficiarios del programa Pensión 65
según el consumo diario de agua
103
Gráfico 38. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según malestar físico
104
Gráfico 39. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según hasta
qué punto piensa que el dolor (físico) impide hacer lo que necesita
105
17
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Gráfico 40. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la
necesidad de un tratamiento médico para funcionar en su vida diaria
106
Gráfico 41. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de medicamentos que consume
107
Gráfico 42. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la percepción del disfrute de la vida
108
Gráfico 43. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la creencia de que su vida tiene sentido
109
Gráfico 44. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la creencia de que el ambiente físico donde vive es saludable
110
Gráfico 45. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de energía suficiente para la vida diaria
111
Gráfico 46. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de dinero suficiente para cubrir sus necesidades
112
Gráfico 47. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el conocimiento sobre lo que necesita para llevar bien su vida
113
Gráfico 48. Beneficiarios del Programa Pensión 65 Amarilis
según si sabe qué hacer en sus momentos libres o de ocio
114
Gráfico 49. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según capacidad de desplazamiento de un lugar a otro
115
Gráfico 50. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según cosas que olvidan y no puede recordar
116
Gráfico 51. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según su sueño
117
Gráfico 52. Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según las actividades en su vida diaria
118
Gráfico 53. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus actividades en el trabajo
119
18
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Gráfico 54. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente consigo mismo
120
Gráfico 55. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente con los que están a su alrededor
121
Gráfico 56. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente con su vida
122
Gráfico 57. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el apoyo que obtiene de sus amigos
123
Gráfico 58. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente en el lugar dónde vive
124
Gráfico 59. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según los servicios sanitarios dónde viven.
125
Gráfico 60. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según los servicios de transporte de su zona
126
Gráfico 61. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el cuidado de sí mismo
127
Gráfico 62. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis,
según sus movimientos en su casa (de la cama a los muebles,
al interior de la casa, salir del comedor)
128
Gráfico 63. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus movimientos en la calle
129
Gráfico 64. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus actividades diarias
130
Gráfico 65. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según con quién vive
131
Gráfico 66. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el trato de su esposo e hijos
132
Gráfico 67. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según a quién le tiene más confianza
133
19
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Gráfico 68. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según amigos
134
Gráfico 69. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según de dónde conoce sus amistades
135
Gráfico 70. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según a lo que se dedica en sus horas de ocio
136
Gráfico 71. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la calificación de su calidad de vida
137
Gráfico 72. Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la calificación de su salud
138
20
Introducción
Desde épocas de antaño, el adulto mayor se ha caracterizado por ser
parte de un segmento social de la población de un país, permitiéndo-
se constituir una parte de la sociedad que presenta características y
particularidades específicas y diferentes a lo que podría ser la juven-
tud, la adolescencia y la adultez. Debido al incremento de adultos ma-
yores en las últimas décadas y al auge de los factores negativos que
imposibilitan la calidad de vida de ellos, los gobiernos de diferentes
países latinoamericanos han hecho hincapié y han establecido pará-
metros y estrategias para la elaboración de diversos programas, cuyo
objetivo principal sea el de proteger y mejorar la calidad de vida de los
adultos mayores dentro de la sociedad. Esto, a su vez, ha permitido el
crecimiento de los beneficios de la población debido a la cantidad de
adultos mayores que se encuentran vulnerables al no tener empleo y,
por tanto, la posibilidad de tener un sustento económico y alimenticio,
para subsistir durante más tiempo.
Se determina entonces, que la intervención del programa no ha lo-
grado mejorar la alimentación ni la salud de los adultos mayores debi-
do a que las prestaciones de servicios de salud canalizadas por el Siste-
ma Integral de Salud y los diferentes programas sociales para adultos
mayores, no logran tener efectos considerables en esta población. En
esta investigación, se quiere analizar y demostrar que existe una des-
articulación del programa con el servicio que prestan las diferentes
instituciones del Estado, por lo que no existen actividades programa-
das con fines de mejorar las condiciones de alimentación, salud y vida
social sana de los beneficiarios.
21
Capítulo primero
Factores que delimitan la vulnerabilidad
del adulto mayor
El desarrollo humano y la erradicación de la pobreza es una preocu-
pación que se ha acarreado en las últimas dos décadas, no sólo a los
gobiernos nacionales sino también a los organismos internacionales,
como el Banco Mundial y las Naciones Unidas. El adulto mayor forma
parte de un sector de una población que, por su naturaleza, presenta
características que le son propias de su edad por lo que requieren ma-
yor atención, principalmente a la salud, la nutrición, la actividad física
y vida social sana; así mismo, un estado emocional que le ayude a con-
tinuar con su vida normal. Es importante señalar que un buen estado
mental y físico de los adultos mayores requiere de ciertas condiciones,
que establezcan el logro de la calidad de vida como puede ser: la obten-
ción de una pensión adecuada para subvencionar los gastos indispen-
sables que requiere un adulto mayor, el permanente control médico, la
nutrición adecuada, las actividades físicas y las buenas relaciones con
su entorno.
Para los gobiernos de los países latinoamericanos, las personas de
la tercera edad o adultos mayores pertenecen al grupo de la comuni-
dad que tiene más de 65 años, que son vulnerables, tienen necesida-
des y por ende requieren del apoyo de los entes gubernamentales para
asegurar e incrementar la protección, la condición y la calidad de vida
de cada uno de ellos, bien sea a través de ayudas económicas, alimenti-
cias, de salud o de índole recreativo y social.
23
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
I. Panorama global del envejecimiento
Con el surgimiento de la tecnología y de las nuevas corrientes de la me-
dicina, se han implementado diversos estudios e investigaciones cien-
tíficas sobre el desarrollo del ser humano desde su nacimiento hasta su
muerte, dando mayor relevancia a la etapa del envejecimiento; es por
ello que existen diversas y múltiples corrientes y enfoques sobre la de-
finición de envejecimiento, en donde algunos estudios lo determinan
como el proceso individual que experimenta cada individuo después
de la adultez y otros estudios indican que estadísticamente se refiere
al aumento de la proporción de individuos que tienen 60 años o más,
con respecto al total de la población. La vejez como proceso individual
presenta unos enfoques, que son los siguientes:
• Enfoque filosófico
El concepto de vejez, para muchos filósofos desde la antigüedad hasta
la actualidad, se ha definido desde una perspectiva positiva y una ne-
gativa. En la primera, se considera que la vejez es el proceso final del
ser humano, donde ya se vivió lo que se tenía que vivir y sólo quedan
restos de un cuerpo en pleno deterioro y enfermedad; en la segunda, la
vejez se considera como el punto final de la sabiduría, en donde el ser
humano vivió las etapas que tenía que vivir, experimentando y cono-
ciéndose a sí mismo y, por tanto, tiene una conciencia y una experien-
cia que debe ser respetada por todos los que lo conocen. Así mismo lo
reflejan Cardona y Peláez:
Desde la Antigüedad, la vejez se dividió en dos apreciaciones: una
completamente negativa, representada por Aristóteles, quien señalaba que
la senectud es sinónimo de deterioro y ruina, y Séneca, quien afirmó que la
vejez es una enfermedad incurable. La otra visión es la optimista de Platón y
Cicerón, quienes plantean que la vejez trae consigo el dominio de las pasiones
y que el viejo es respetado en tanto mantenga su autoridad y el respeto sobre
los suyos1.
1
María Dorys Cardona Arango y Enrique Peláez. “Envejecimiento poblacional en el
siglo xxi: oportunidades, retos y preocupaciones”, en Revista Científica Salud Uninorte,
vol. 28, n.° 2, 2012, disponible en [http://rcientificas.uninorte.edu.co/index.php/salud/
article/viewArticle/1570 ], p. 336
24
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Se determina, entonces, que estas aportaciones filosóficas dan pie a
los otros enfoques sobre el envejecimiento, debido a que estas visiones
de la antigüedad son las bases teóricas fundamentales para los proce-
sos sociales que se han experimentado a lo largo de la historia con el
crecimiento de la humanidad y el surgimiento de nuevas corrientes.
• Enfoque biológico
Desde esta perspectiva, el envejecimiento es un proceso que todos los
seres humanos experimentan en su vida en la Tierra, como todo ciclo
biológico de un ser vivo en donde se nace, se desarrolla y se muere. El
enfoque biológico tiene como bases principales dos teorías: la del en-
vejecimiento programado y las del desgaste natural del envejecimien-
to. Papalia y Wendkos, citados por Huenchuan, explican que:
La del envejecimiento programado que sostiene que los cuerpos envejecen
de acuerdo a un patrón de desarrollo normal establecido en cada organismo
y que este programa, predefinido para cada especie, está sujeto solamente a
modificaciones menores, y la teoría del desgaste natural del envejecimiento,
que asegura que los cuerpos envejecen debido al uso continuo, es decir, que la
vejez es el resultado de agravios acumulados en el cuerpo2.
Se establece, entonces, que el envejecimiento es un proceso biológico
que no se puede evadir ni negar, pues el cuerpo está hecho principal-
mente con el objetivo de realizar algunas funciones para luego deterio-
rarse y morir. Ningún ser humano está exento a pasar a la etapa de la
vejez.
• Enfoque psicológico
Toma como pilares fundamentales dos teorías: la teoría de la desvincu-
lación y la del envejecimiento satisfactorio. En la primera, se determina
que el adulto mayor se aleja de la sociedad y que la misma sociedad
lo aleja del mercado laboral y la vida en ella. “Algunos críticos de esta
2
Diane E. Papalia y Sally Wendkos, cits. en Sandra Huenchuan Navarro. Los derechos
de las personas mayores: materiales de estudio y divulgación, Módulo 1: Hacia un cambio
de paradigma sobre el envejecimiento y la vejez, Santiago de Chile, Naciones Unidas, 2011,
disponible en [https://fiapam.org/wp-content/uploads/2012/10/Modulo_1.pdf ], p. 7.
25
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
teoría sostienen que esta desvinculación parece estar menos asociada
con la edad que con otros factores como la mala salud, la viudez, la
jubilación o el empobrecimiento”3. De esta manera, la desvinculación
social se caracteriza por ser un proceso natural y funcional, en donde
el alejamiento de los adultos mayores de la sociedad posee beneficios
únicos y mutuos.
Mientras que en la segunda teoría, propuesta por el arqueólogo
John Rowe4 en 1987, se establece que los adultos mayores mientras
se conserven más activos, más satisfactorio será su envejecimiento; es
decir, pretende dar una explicación sociocultural del envejecimiento
considerando aquellos factores históricos, sociales y culturales que
estructuran y delimitan la participación de los adultos mayores en la
sociedad; sin embargo, no se puede dejar de lado el hecho de que los
adultos mayores merecen formar parte de la sociedad.
• Enfoque social
En este enfoque, se encuentra la teoría funcionalista del envejecimien-
to, en donde se percibe la improductividad y la ineficacia que acarrean
los adultos mayores en el desarrollo de la sociedad, debido a la pérdida
progresiva de las funciones sociales de la vejez. La economía política
de la vejez es otra teoría de este enfoque, en donde se establece que
la calidad de vida del adulto mayor está influida de forma directa por
su posición en el mercado laboral al momento de jubilarse. Redondo,
citado por Huenchuan, establece que algunas teorías contradicen esta
posición:
Aun cuando esta aproximación resulte útil, debe convenirse que la continuidad
pre y post jubilatoria no existe en la esfera económica -el nivel de ingreso-
o en el plano de las relaciones sociales -entendidas como relaciones de
producción- y que tampoco resulta satisfactoria la alternativa de considerar
a las personas mayores como una categoría social única, caracterizada por la
desvinculación del sistema productivo y la tributación a la seguridad social5.
3
Ibíd., p. 8.
4
Sorrento, Estados Unidos, 10 de junio de 1918 - Berkeley, Estados Unidos, 1.° de mayo de
2004.
5
Nélida Redondo, cit. en Sandra Huenchuan Navarro. Los derechos de las personas ma-
yores: materiales de estudio y divulgación, cit., p. 9.
26
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Por último, la teoría de la dependencia estructurada no se enfoca en
las características de las personas de este segmento social, sino en el
sistema social en general, en donde la productividad y el individualis-
mo de los adultos mayores se deben a la influencia y limitaciones de las
reglas y los recursos de la vida cotidiana.
II. Perspectivas de la vejez
en los países latinoamericanos
La mayoría de los países de América Latina, por la similitud de culturas
y creencias, en la actualidad tienen una visión mucho más estructural y
concientizada de la importancia de que los adultos mayores tengan una
mejor calidad de vida y puedan suplir todas las necesidades de acuer-
do a su edad. Consideran, entonces, la definición de envejecimiento
que tiene la Organización Mundial de la Salud -oms-: “el proceso de
optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad
con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas a medida que
envejecen”6.
De esta manera, se considera que el envejecimiento se puede aplicar
tanto a los individuos (vejez) como a los grupos de población (enveje-
cimiento) y así, cada gobierno de los distintos países tienen la obliga-
ción de permitir el alcance de su potencial de bienestar mental, físico y
social a lo largo de todo el proceso biológico y social del adulto mayor
de acuerdo a sus necesidades, capacidades y deseos; al mismo tiempo,
tiene la tarea de proporcionarles la protección, la seguridad y los cui-
dados adecuados que requieran las personas de este segmento social.
Cardona y Peláez determinan que:
La vejez es una etapa del ciclo de vida del ser humano que se inicia desde su
nacimiento hasta su muerte, y aunque mucho se ha hecho para detenerla, no
existe tecnología que pueda mantener vivo eternamente el cuerpo humano,
pues este envejece a consecuencia del daño acumulado en las células y los
tejidos, solo puede retardarse [...] El envejecimiento, por su parte, es un
6
Organización Mundial de la Salud. Informe mundial sobre el envejecimiento y la
salud, Ginebra, Suiza, oms, 2015, disponible en [https://apps.who.int/iris/bitstream/
handle/10665/186466/9789240694873_spa.pdf;jsessionid=40F9ADF78B8C874F158
DDBA34C28C654?sequence=1], p. 18.
27
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
fenómeno que se evidencia con el aumento de efectivos en las cohortes de
personas mayores frente a la población total7.
Un aspecto importante que se debe rescatar en el segmento social de la
tercera edad es que cada persona tiene un desarrollo específico tanto
en lo físico como en lo emocional, lo cual le hace heterogéneo. Así mis-
mo, se notan las dificultades principalmente en el aspecto económico
y social, realidad que afecta a estas personas, por lo que se requiere
una intervención más integral en beneficio de esta población. Otros
aspectos como salud, recreación, participación, convivencia familiar y
socialización, deben ser incorporados en aquellos programas sociales
que implementa cada gobierno cuyo objetivo principal es mejorar la
calidad de vida de los adultos mayores.
Por otro lado, la Conferencia Regional Intergubernamental sobre
Envejecimiento y Derechos de las Personas Mayores en América Lati-
na y el Caribe se fundamenta en los principios que poseen las Naciones
Unidas para promover la implementación de políticas en beneficio de
la tercera edad a través de un comité, representado por 18 Estados, de
derechos políticos, económicos y sociales. Con relación a esto, la cepal
señala:
Resaltamos que la vejez es un momento del curso de vida natural del ser
humano que implica una experiencia plena en la dimensión biopsicosocial y
que debe ser sustentada desde un enfoque de derechos, por lo que resulta
necesario generar entornos saludables, accesibles y propicios para que las
personas envejezcan en un lugar adecuado y que favorezcan el desarrollo de
sus actividades8.
Se establece entonces, que para los países latinoamericanos la vejez no
es catalogada como un segmento social que está en decadencia ni es
improductiva, sino que el deber de los gobiernos como instituciones
políticas es velar por la seguridad y mejorar la calidad de vida de aque-
7
Cardona Arango y Peláez. “Envejecimiento poblacional en el siglo xxi: oportunidades,
retos y preocupaciones”, cit., p. 337.
8
Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Informe de Cuarta Confe-
rencia Regional Intergubernamental sobre envejecimiento y derechos de las personas
mayores en América Latina y el Caribe, Asunción, 27 a 30 de junio de 2017, disponi-
ble en
[https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/42238/S1700921_
es.pdf?sequence=1&isAllowed=y ], p. 22.
28
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
llas personas que han trabajado en el país y han contribuido con el
desarrollo de la sociedad, pero que, por motivos ajenos a su voluntad,
deben alejarse tanto del ámbito laboral como del ámbito social.
III. Importancia de la calidad de vida
La calidad de vida es un concepto que ha evolucionado de forma pro-
gresiva a lo largo de los años y es por ello que no existe una definición
universal. Así mismo, se caracteriza por ser un concepto multidimen-
sional que se define de acuerdo a los sistemas de valores, perspectivas
o estándares, que varían de individuo, de grupo y de lugar; y es por ello,
que su estructura está organizada e integrada por diferentes factores y
aspectos, como puede ser la percepción de bienestar, que representa la
suma de sensaciones personales tanto subjetivas como objetivas.
En el ámbito científico, el término “calidad de vida” -CV- se incor-
pora en los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial,
cuando investigadores de esa época comienzan a indagar y a analizar
la percepción que tenían las personas sobre su vida. Por otro lado,
Hornquist, citado por Urzúa y Caqueo, lo define como la “satisfacción
de necesidades en las esferas física, psicológica, social, de actividades,
material y estructural”9.
En el ámbito psicológico, World Health Organization en el Foro Mun-
dial de la Salud definió la calidad de vida como:
La manera en que el individuo percibe el lugar que ocupa en el entorno cultural
y en el sistema de valores en que vive, así como en relación con sus objetivos,
expectativas, criterios y preocupaciones. Todo ello matizado, por supuesto,
por su salud física, su estado psicológico, su grado de independencia, sus
relaciones sociales, los factores ambientales y sus creencias personales10.
9
Alfonso Urzúa y Alejandra Caqueo. “Calidad de vida: una revisión teórica del concep-
to”, en Terapia Psicológica, vol. 30, n.° 1, 2012, disponible en [http://teps.cl/index.php/
teps/article/view/133 ], p. 62.
10
Who Quality of Life Assessment Group. “Que calidad de vida? / Grupo de la oms sobre
la calidad de vida”, en Foro Mundial de la Salud, vol. 17, n.° 4, 1996, disponible en [https://
apps.who.int/iris/handle/10665/55264 ], p. 385.
29
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Se define entonces la calidad de vida como la percepción que tiene
una persona sobre su posición en la vida, dentro de un contexto moral
y cultural, en donde se ubica y posee relación con sus expectativas, me-
tas e inquietudes. La calidad de vida es una definición muy subjetiva y,
dependiendo del contexto en que se utilice, puede incorporar los es-
tados físicos, mentales, sociales, personales, económicos, educativos,
emocionales y a los estereotipos dominantes en su entorno. Como se
aprecia en la definición, presenta aspectos integrales de desarrollo en
el ser humano, considera tanto aspectos objetivos como subjetivos de
valoraciones, de satisfacción tanto en lo personal como social del adul-
to mayor.
IV. Calidad de vida del adulto mayor
A lo largo del tiempo, con el crecimiento de la humanidad y el surgi-
miento de la tecnología y de nuevas corrientes científicas, se estableció
que la vejez se ha incrementado por causa de dos factores principales
y fundamentales: la falta de calidad de vida y el medio ambiente. Una
persona que no tiene buena salud, buena alimentación y una estabili-
dad económica, acelera el proceso de envejecimiento y está más pro-
penso a que haya debilidad en su sistema inmunológico, por lo que
tiende a enfermarse de manera frecuente. Es por ello, que el pilar fun-
damental de las instituciones políticas y sociales es incentivar a que
los adultos mayores tengan una mejor calidad de vida con el fin de que
puedan solventar aquellas dificultades y necesidades que le urgen por
su condición física y mental. “Lo importante es llegar a la vejez, la últi-
ma etapa del proceso de envejecimiento, con calidad de vida, es decir,
rodeado de condiciones no sólo materiales, sino afectivas y emociona-
les, que brinden un equilibrio tanto económico como social”11.
Es importante señalar que el proceso de envejecimiento debe consi-
derar tanto aspectos materiales como una buena salud, alimentación y
un equilibrio en lo afectivo y lo emocional, así como un equilibrio entre
lo económico y social, brindándole bienestar. Todos estos aspectos es
lo que define que una persona vive con calidad de vida.
11
Mariela Norma Ramírez. “Calidad de vida en la tercera edad. ¿Una población subestima-
da por ellos y por su entorno” (tesis doctoral), Mendoza, Argentina, Universidad Nacional
de Cuyo, 2008, p. 64.
30
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
A. Salud
Los adultos mayores representan una parte de la población que se en-
cuentra en incremento con los años, y con ello también viene la impor-
tancia de su cuidado. El estado de salud de los adultos depende de múl-
tiples factores como puede ser el físico, el mental, cognoscitivo, social
y familiar; así como también presentan procesos como la heterogenei-
dad, las enfermedades, desordenes afectivos, etc. Debido a esto, es que
las entidades gubernamentales deben ofrecer a los adultos mayores
estabilidad, seguridad y los medios para poder tener un mejor control
de salud y prevenir cualquier dificultad; de manera que el adulto ma-
yor pueda tener la capacidad y las herramientas para lograr un enve-
jecimiento satisfactorio, controlado y saludable o, por lo menos, con la
menor cantidad de enfermedades y dificultades posibles, permitiendo
así que no pierda su autonomía, ni su calidad de vida como ser humano
y como ciudadano que aportó a una parte del desarrollo de la sociedad.
En este sentido, la oms indica:
La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no
solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. El goce del grado máximo
de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo
ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición
económica o social12.
Por consiguiente, los gobiernos latinoamericanos tienen la obligación
de garantizar la buena salud de los adultos mayores sin importar sexo,
raza, condición económica, política o social. Es importante considerar
que diversos científicos e investigadores recomiendan el uso de los ins-
trumentos y los conocimientos científicos y técnicos que se han desa-
rrollado a lo largo de los años, con el fin de poder expandir la potencia-
lidad de vida de los adultos mayores, enfrentando todas las dificultades
que representa este segmento social como una comunidad vulnerable.
12
Organización Mundial de la Salud. “Constitución de la Organización Mundial de la Sa-
lud”, en Documentos básicos, suplemento de la 45.a edición, octubre de 2006, disponible
en [https://www.who.int/governance/eb/who_constitution_sp.pdf ], p. 1.
31
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
B. Nutrición
A medida que pasa el tiempo y con el surgimiento de los conceptos
evolutivos de lo que implica una vida saludable, los médicos y los psi-
cólogos han determinado que es fundamental una buena nutrición y
una dieta equilibrada en los hábitos de los adultos mayores, debido a
que les proporcionaría calidad de vida, por medio de nutrientes, vita-
minas y minerales que previene el surgimiento de enfermedades cró-
nicas y degenerativas, como el Alzheimer o la diabetes. La nutrición se
puede definir como un proceso biológico del ser humano, o como parte
de la medicina que se encarga de estudiar la alimentación como factor
fundamental de una vida saludable. Varela lo define como “el resulta-
do del balance de la ingesta de nutrientes y del gasto calórico proteico
para cubrir las necesidades fisiológicas óptimas; las anormalidades de
esta condición son consideradas como desnutrición y en el otro extre-
mo el sobrepeso y la obesidad”13.
Sin embargo, es importante destacar que este factor no se cumple
nunca dentro de las sociedades latinoamericanas debido al gran au-
mento de personas que no cuentan con una estabilidad económica y,
por tanto, no pueden consumir los alimentos o los nutrientes necesa-
rios que requiere el cuerpo; también, se considera que el nivel de anal-
fabetismo en las comunidades vulnerables es lo que incentiva a que la
persona tenga total ignorancia sobre lo que su cuerpo necesita consu-
mir para evitar y prevenir las enfermedades. Debido a esto, es que se
presenta un incremento de desnutrición en las comunidades vulnera-
bles de los países latinoamericanos, donde las organizaciones sin fines
de lucro se interesan en dicha situación al exigirles a los gobiernos más
atención por el tema recomendando a los fines de elaborar y desarro-
llar programas sociales.
13
Varela Pinedo, Luis Fernando. “Nutrición en el adulto mayor”, en Revista Médica Here-
diana, vol. 24, n.° 3, 2013, disponible en [https://revistas.upch.edu.pe/index.php/RMH/
article/view/311 ], p. 183.
32
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
C. Vida social
La vida social es un factor importante en la existencia del adulto mayor,
debido a que son las actividades que realiza éste dentro del ámbito de
la esfera pública, en donde existe una vinculación y una interacción
con otras personas ajenas a su núcleo familiar y que forman parte de la
sociedad en que vive; muchos estudios determinan que las relaciones
sociales permiten el enriquecimiento personal y afectivo de los seres
humanos, la interacción dinámica y la facilidad de adaptarse en el me-
dio en que se encuentra. Al respecto, Rodríguez expone lo siguiente:
La soledad y la inactividad son enemigos acérrimos de la vejez. Cuando la
persona mayor se queda sola, sobre todo sin sus seres queridos, la tristeza la
embarga y las ganas de vivir disminuyen [...] no es difícil de entender que la
insuficiencia de apoyo social pueda originar carencias de todo tipo y hasta la
muerte de la persona afectada14.
De esta manera, se establece que la vida social se interrelaciona con la
salud porque una persona que se sienta sola y no querida, es una per-
sona que cae en depresión y en estados físicos decadentes. Así mismo,
el bienestar y la calidad de vida del adulto mayor varía dependiendo de
la interacción e integración que tenga con la sociedad a la que perte-
nece, es decir, un adulto mayor que tenga una vida socialmente activa,
conserva el sentimiento de autonomía y de pertenencia dentro de la
comunidad, repercutiendo de esta manera en el bienestar personal e
integral de manera progresiva. Carmona expresa:
La vida social se fundamenta en las relaciones establecidas con el conjunto
de personas, familiares, vecinos, amigos, compañeros de trabajo y otros seres
humanos a las que el sujeto se siente vinculado en algún sentido. A través de
las relaciones significativas, los individuos intercambian información, afecto,
asistencia, recursos o consejos, y a cambio demandan respeto, retribución o
lealtad15.
14
Mynor Rodríguez Hernández. “La percepción de la persona adulta mayor en la socie-
dad ramonense actual”, en Revista Pensamiento Actual, vol. 8, n.° 10-11, 2008, pp. 31 a
39, disponible en
[https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/pensamiento-actual/article/
view/4089 ], p. 32.
15
Sandra Emma Carmona Valdés. “La contribución de la vida social al bienestar en la ve-
jez”, en Entreciencias: diálogos en la Sociedad del Conocimiento, vol. 3, n.° 8, 2015, dispo-
nible en [https://www.redalyc.org/pdf/4576/457644946010.pdf ], p. 394.
33
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Por consiguiente, el papel de la familia y de los amigos es funda-
mental en el desarrollo del bienestar y de la calidad de vida del adulto
mayor, debido a que a través de ellos y por ellos es que se establecen
las relaciones personales, así como los sentimientos de cercanía, afec-
tividad y permanencia. Debido a esto, los programas sociales y el go-
bierno deberían considerar impartir charlas informativas y establecer
la interacción del adulto mayor con el medio que lo rodea para poder
asegurar su seguridad y su bienestar personal e integral.
D. Subvención económica
Aunado a todos estos factores, que determinan la calidad de vida del
adulto mayor, también se encuentra la subvención económica, que
puede ser dada tanto por los familiares como por el gobierno. Esta se
define según la rae como:
Contribución financiera por parte de un Gobierno o de cualquier organismo
público y cualquier forma de sostenimiento de los ingresos o de los precios que
implica una transferencia de recursos económicos del otorgante al receptor
por una cantidad inferior a la prestación total.
Desde hace tiempo, ha habido incrementos en el ámbito económico
con el surgimiento de la tecnología y de las redes sociales, pero se con-
sidera que este crecimiento aún no ha llegado a formalizarse en las zo-
nas vulnerables de los distintos países latinoamericanos, precisamente
por el nivel educativo y económico en el que se encuentran. Es por esto,
que las organizaciones sin fines de lucro han tomado como objetivo
llegar y ayudar en las zonas vulnerables de las diversas comunidades
latinoamericanas, exigiendo y recomendando a los gobiernos que pon-
gan su atención a todas las personas que se encuentran en condiciones
vulnerables, garantizándoles la seguridad y la protección. De esta ma-
nera, los gobiernos latinoamericanos han elaborado y desarrollado di-
ferentes sistemas y programas de ayuda para las diversidades de zonas
frágiles que se encuentran en sus respectivos países. Una de las ayudas
que establecen los gobiernos en cuanto a adultos mayores se refiere,
es la subvención económica, la cual implica la garantía de seguridad y
protección a través de una cantidad monetaria que les proporcionan a
estas personas por medio de una entidad o una administración pública.
34
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
E. Servicios públicos de calidad
El concepto multidisciplinario de calidad supone solventar de mane-
ra regular y continua a todas las necesidades y a las expectativas que
requieren y que tienen los ciudadanos. Es por ello, que se amerita que
todos los gobiernos latinoamericanos permitan la elaboración y el de-
sarrollo de una sociedad completamente funcional e integral, contro-
lando y mejorando los sistemas (calles, transporte, vivienda, servicios)
que se desempeñan dentro de ella. Con relación a este tema, Nevado
expone lo siguiente:
... la organización pública prestataria de servicios se trate como responsable de
orientar su actividad hacia la satisfacción del ciudadano, quien precisamente
justifica su existencia [...] la calidad en sí misma no es realmente un fin, es un
medio para asegurar la propia credibilidad del sistema, su completa y correcta
legitimación frente a los ciudadanos como auténtico objetivo16.
Por consiguiente, para que los adultos mayores tengan una mejor cali-
dad de vida deben estar rodeados de una comunidad que se encuentre
en buenas condiciones: sea higiénica, sea respetuosa, tenga los siste-
mas de transporte, que tenga seguridad y ofrezca los mejores servicios.
En este caso, es importante tener un sistema de transporte de calidad
puesto que los adultos mayores por su condición física y mental deben
utilizarlo para poder desplazarse cuando tienen que solventar alguna
necesidad o dificultad.
16
Pedro T. Nevado Batalla Moreno. “Calidad de los servicios”, en Revista Estudios Socio-
Jurídicos, vol. 5, n.° 1, 2003, disponible en [https://www.redalyc.org/pdf/733/73350101.
pdf ], p. 22.
35
Capítulo segundo
Aportes históricos sobre la protección social
del adulto mayor
A raíz del surgimiento de la tecnología, de las redes sociales y de las
nuevas corrientes disciplinarias, los países europeos y luego, los lati-
noamericanos, tuvieron un crecimiento en todos los sectores (econó-
mico, político y social), así como el crecimiento de la población a gran-
des rasgos. Pero como todo proceso cíclico y equilibrado, cada país
tiene su contraparte, y es que en las zonas vulnerables no se ha logrado
llevar ese crecimiento debido a las condiciones en que se encuentran.
A partir de esto, en los últimos años, los gobiernos, las entidades públi-
cas y las organizaciones sin fines de lucros, se han unido para lograr es-
tablecer un plan estratégico que pueda no tanto solucionar de lleno el
problema, sino de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos que se
encuentran en comunidades vulnerables. Pardo determina la impor-
tancia del enfoque que se utiliza para realizar intervenciones sociales:
Las políticas sociales de superación de pobreza han ido evolucionando, en la
medida que la concepción de pobreza ha ido cambiando desde una visión más
bien centrada en la supervivencia de las personas (en la que se consideraban
casi exclusivamente parámetros de medición basados en necesidades mate-
riales básicas, como los requerimientos calóricos y nutricionales), hacia una
visión más bien multidimensional, donde no sólo se busca cubrir las necesi-
dades básicas de los individuos sino que se persigue su integración social17.
17
Marcia Pardo. Reseña de programas sociales para la superación de la pobreza en Améri-
ca Latina, Santiago de Chile, Naciones Unidas, 2003, disponible en [https://repositorio.
cepal.org/bitstream/handle/11362/4731/S0305278_es.pdf?sequence=1 ], p. 9.
37
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Este enfoque de análisis multidimensional de la pobreza, responde
a una intervención con estrategias integrales en el plan de protección
social que elabora cada gobierno para sus ciudadanos, cuyos objetivos
e instrumentos implementados deberían ser claros para permitir la
conformación de una verdadera comunidad social funcional e integral.
Sin embargo, existen varios aspectos que, a pesar de tener propuestas
teóricas, no se visualizan en los objetivos de los distintos programas
sociales que se establecen en los países latinoamericanos. Aspectos
que de acuerdo a diversos investigadores y estudios son fundamenta-
les para mejorar el desarrollo social funcional e integral, en donde se
puede disminuir el nivel de pobreza y potenciar el desarrollo del capi-
tal humano de las poblaciones.
Al respecto, Vásquez18 (2013) hace énfasis en el análisis de la pers-
pectiva de la pobreza multidimensional, en donde las políticas y los
programas sociales deben plantearse un enfoque que permitan el en-
riquecimiento de los análisis de la pobreza en las comunidades vulne-
rables con el objetivo de esclarecer y ayudar a las entidades públicas
y políticas a erradicar la pobreza y a lograr la inclusión social de los
ciudadanos. Así mismo, el enfoque multidimensional considera todos
los aspectos vinculados a los problemas de la pobreza permitiendo de-
terminar con precisión las características específicas de los beneficia-
rios y la elaboración de las políticas públicas y los programas sociales
dirigidos a lograr la protección y la inclusión social, considerando es-
pecificidades en el segmento social a trabajarse.
Es importante considerar que la protección social que implementa
el gobierno para lograr el bienestar integral de los ciudadanos se da,
en principio, a través de los programas contributivos y no contribu-
tivos. Es por ello, que organizaciones como las Naciones Unidas o la
Organización Mundial de la Salud están comprometidos con las metas
de erradicar la pobreza, entendiendo que esta, no necesariamente es
económica, sino educativa, social, entre otras. Así como también lograr
que todos los ciudadanos tengan igualdad de derechos en cuanto a los
servicios que el gobierno facilita a la población. Esta es la razón por
18
Enrique Vásquez Huamán. Las políticas y programas sociales del gobierno de Ollanta Hu-
mala desde la perspectiva de la pobreza multidimensional, Lima, Perú, Centro de Investiga-
ción de la Universidad del Pacífico, 2013, disponible en [http://repositorio.minedu.gob.
pe/handle/20.500.12799/4468 ].
38
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
la que cada programa social se diseña y se desarrolla de acuerdo a las
características y necesidades particulares que posee cada comunidad
vulnerable, siendo esto una muestra de eficiencia por parte del Estado.
La protección social debe estar ínfimamente ligada a aquellos factores
que pueden reducir el nivel de desigualdad focalizando las políticas de
forma eficaz y eficiente. Sin embargo, diversas estadísticas y estudios
sobre el desarrollo de las comunidades de los países latinoamericanos,
establecen que hay una mejora en la economía de las comunidades
vulnerables, al darles acceso a una subvención económica, mas no hay
una mejora en la protección social e integral de los ciudadanos, debido
a que los Estados no facilitan los servicios en el ámbito de la salud y
alimenticio, ni elaboran sistemas de acompañamiento y de guía para
aquellas personas que no cuentan con una educación ni están en con-
diciones favorables.
A partir de este planteamiento, cabe destacar la amplitud de este
tema; ya que, desde la década de los años 1990, se han realizado estu-
dios y se han creado organizaciones sin fines de lucro cuyo único ob-
jetivo es solventar todas aquellas dificultades que presentan las zonas
vulnerables que los gobiernos no resuelven por tener otras priorida-
des. Al respecto, Pizarro, citado por Pardo, expone que:
La vulnerabilidad hace alusión directa a la incapacidad de los grupos más
débiles de la sociedad para enfrentar, neutralizar u obtener beneficios de los
impactos provocados por eventos económicos y/o sociales sobre los modelos
de desarrollo imperantes, éstos los llevan a un estado de exclusión, no sólo
social sino también económica, política y legal19.
Por consiguiente, se establece que las comunidades vulnerables son
aquellas que no poseen la capacidad de poder desarrollar una calidad
de vida de manera estable y sana, por lo que los gobiernos latinoa-
mericanos infieren que los grupos vulnerables pueden ser: mujeres en
estado de pobreza o que son cabeza de hogar; niños y adolescentes
que no tienen apoyo familiar; colectivos rurales e indígenas que, por
su cultura, son excluidos de las comunidades; personas de la tercera
edad; personas discapacitadas que no pueden desempeñar un cargo
19
Roberto Pizarro, cit. en Pardo. Reseña de programas sociales para la superación de la
pobreza en América Latina, cit., p. 11.
39
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
laboral; mujeres embarazadas que no cuentan con un sustento econó-
mico; personas desempleadas; trabajadores sin formación académica;
y las personas excluidas de la protección social.
De esta manera, el enfoque de este tema de investigación es la co-
munidad de los adultos mayores o las personas de la tercera edad; por
ello, es importante destacar que en el año 2003 se elaboró un Comité,
representado por 18 países latinoamericanos, que realizaron la Confe-
rencia Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento y Derechos
de las Personas Mayores en América Latina y el Caribe, en la cual to-
maron como pilares aquellos principios de las Naciones Unidas para
implementar políticas en pro de las personas de la tercera edad. Estas
políticas, a su vez, consideran un conjunto de aspectos que permiten
que los países puedan ejecutar acciones en beneficio del adulto mayor
y contemplan cinco principios, a saber:
1. Independencia
Este primer principio considera los aspectos básicos a los que todo in-
dividuo tiene derecho como ciudadano, los cuales deben ser contem-
plados por el Estado en sus políticas y programas sociales orientados
al realce y mejora del bienestar social e integral y la calidad de vida de
las personas de la tercera edad. Al respecto, Huenchuan, señala que
algunos de esos aspectos son:
Derecho a la alimentación, el agua, la vivienda, el vestuario y la atención
sanitaria adecuados. Derechos básicos a los que se añaden la oportunidad de
un trabajo remunerado, el acceso a la educación y capacitación, el derecho
a vivir en un entorno seguro y adaptable a sus necesidades y residir en su
propio domicilio20.
2. Participación
El segundo principio, se centra específicamente en la integración de
los adultos mayores en las decisiones que los Estados deben incluir
para la formulación de sus políticas. Aspecto que aún no son traba-
20
Sandra Huenchuan Navarro. Marco legal y de políticas en favor de las personas mayores
en América Latina, Santiago de Chile, Naciones Unidas, 2004, disponible en [https://
repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/7193/S044281_es.pdf ], p. 13.
40
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
jados en todos los países latinoamericanos, toda vez que las políticas
se implementan y operan en forma vertical. Huenchuan menciona los
siguientes:
Derecho a la participación activa de las personas mayores en la aplicación de
las políticas que incidan directamente en su bienestar, a compartir sus conoci-
mientos y habilidades con las generaciones más jóvenes y a la posibilidad de
formar movimientos o asociaciones21.
3. Cuidados
En el tercer principio, se considera el contexto de la familia y los proce-
sos de socialización, como los accesos a los servicios y libertades fun-
damentales, acciones complementarias en pro de los adultos mayores:
“Derecho de las personas mayores a beneficiarse de los cuidados de la
familia, tener acceso a servicios sanitarios y disfrutar de los derechos
humanos y libertades fundamentales cuando residan en hogares o ins-
tituciones donde se les brinden cuidados y tratamiento”22.
4. Autorrealización
En este cuarto principio, se considera que los adultos mayores deben
desarrollar las oportunidades para alcanzar el potencial por medio de
recursos (culturales, educativos, etc.), y así, poder realzar el sentimien-
to de autonomía y de inclusión social: “Derecho de las personas ma-
yores de aprovechar las oportunidades para desarrollar plenamente
su potencial a través del acceso a los recursos educativos, culturales,
espirituales y recreativos de la sociedad”23.
Sin embargo, se considera que la educación, la cultura y la recrea-
ción son aspectos que no se realizan entre las acciones de los adultos
mayores, pero distintas organizaciones e instituciones recomiendan
que las entidades públicas fomenten esto a diario, debido a que los co-
nocimientos y la permanente actividad mental ayudarían a mejorar de
manera considerable la calidad de vida de ésta población.
21
Huenchuan Navarro. Marco legal y de políticas en favor de las personas mayores en Amé-
rica Latina, cit.
22
Ídem.
23
Ibíd., p. 14.
41
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
5. Dignidad
El quinto y último principio contempla que los adultos mayores deben
tener una vida saludable, segura, digna y libre de violencia sea cual sea
su condición, al mismo tiempo, que la sociedad los debe valorar por su
pequeño aporte al desarrollo de la sociedad en que se encuentra. Con
relación a esto, Huenchuan señala que:
Es derecho de las personas mayores vivir con dignidad y seguridad, verse libres
de explotación y malos tratos físicos o mentales, ser tratados con dignidad
independientemente de su edad, sexo, raza, procedencia étnica, discapacidad,
situación económica o cualquier otra condición y ser valoradas debidamente
con prescindencia de su contribución económica24.
Por consiguiente, se determina que el trato de aquellos que se encuen-
tran en el entorno de las personas de la tercera edad debe ser priorita-
rio y, por tanto, toda vez que la violencia afecte la estabilidad emocional
y física de esta pequeña población, el Estado tiene la obligación de brin-
dar acciones de prevención y protección en defensa de los derechos, en
aras de lograr que tengan una vida digna como cualquier ser humano.
Es importante destacar que, a partir de estos principios, cada país
ofrece y opera un conjunto de políticas y recomendaciones de acuerdo
a sus características, necesidades y beneficios y, a su vez, desprenden
aspectos específicos para su implementación en la protección social y
en la elaboración de las estructuras de los programas sociales.
Por otro lado, a diferencia de los países europeos, los países de Amé-
rica Latina no cuentan con una asistencia gratuita de servicios de pri-
mera necesidad para el ciudadano como la salud, la alimentación, la
movilidad, entre otros. Cierto es, que en los últimos años con los de-
seos de los gobiernos de mejorar la calidad de vida de las personas en
condición de vulnerabilidad, ha habido incrementos a nivel económico
y político, pero no a nivel social, debido a que los ciudadanos no mejo-
ran su salud y su calidad de vida por no tener acceso a estos servicios,
a pesar de que existan pequeñas dimensiones y líneas de acción vincu-
ladas a la salud.
24
Huenchuan Navarro. Marco legal y de políticas en favor de las personas mayores en Amé-
rica Latina, cit., p. 14.
42
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Así mismo, se viene produciendo un proceso paulatino de envejeci-
miento considerable, tanto que la Comisión Económica para América
Latina y el Caribe -cepal- estima que se incrementará en un 21,5%
la población de adultos mayores para el año 2050. Es por ello, que
los Estados tienen como punto en sus agendas, tratar de controlar y
equilibrar la calidad de vida y el bienestar de este segmento social. Así,
después de la creación del comité, cada país implementó decretos de
políticas nacionales para el beneficio de los adultos mayores, tomando
como base las estadísticas y los análisis del deterioro en que se en-
cuentran las personas en situación vulnerable, específicamente los
adultos mayores. A pesar de que cada país tiene sus características y
sus necesidades, básicamente los lineamientos políticos que orientan
el accionar del estado son los siguientes:
• Envejecimiento saludable
Su principal propósito es mejorar el bienestar físico, mental y social de
los adultos mayores, a través del incremento de instrumentos y facto-
res sociopolíticos y económicos: servicios socio-sanitarios, asistencia
alimentaria y nutricional, y las oportunidades para que el adulto mayor
tenga una vida armónica con su familia y su entorno social. Dentro de
este ámbito se debe tener en consideración lo siguiente: investigacio-
nes cualitativas y análisis estadísticos actualizados del envejecimiento
demográfico, de la situación de la salud integral y del estado nutricio-
nal de la población en el país; la incorporación del envejecimiento sano
en la salud pública diseñando e implementando intervenciones pre-
ventivas; diseñar un nivel de servicio de salud especialmente para los
adultos mayores; fortalecer el nivel de atención en caso de situación de
desastre o de emergencia; elaborar e incentivar el uso de actividades
recreativas, deportivas y culturales en el tiempo libre de los adultos
mayores.
• Empleo, previsión y seguridad social
Su único propósito es facilitar las oportunidades para que los adultos
mayores mejoren su calificación y participación en el ámbito laboral
mediante mecanismos que garanticen ingresos mínimos y el acceso a
los servicios de previsión y protección social. Dentro de este ámbito,
43
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
se debe tener en consideración lo siguiente: propuestas de previsión
y seguridad social no contributivos que incluya a los adultos mayores;
facilitar el acceso a los servicios laborales de los adultos mayores, de
acuerdo a sus capacidades, experiencias e intereses; incentivar la im-
plementación de programas sociales y de emprendimiento para mejo-
rar el bienestar integral de los adultos mayores.
• Participación e integración social
Facilitar la participación social y política de los adultos mayores que, a
su vez, ocasiona su integración dentro de la comunidad como agentes
del desarrollo social. Dentro de este ámbito se debe tener en consi-
deración lo siguiente: formalizar el uso de las instituciones públicas y
privadas que puedan integrar adultos mayores; facilitar la autonomía
de los adultos mayores; incentivar la participación de los adultos ma-
yores en los centros locales públicos de atención y en organizaciones
en todos los rincones del país.
• Educación, conciencia y cultura sobre el envejecimiento y la vejez
Lograr el desarrollo y el realce del nivel educativo y cultural de este seg-
mento social ocasiona una imagen positiva de la vejez y el envejecimiento
y promueve el reconocimiento hacia los valores y la experiencia de vida
de estas personas dentro del entorno social. Dentro de este ámbito se
debe tener en consideración lo siguiente: incentivar las intervenciones
específicas para el proceso enseñanza-aprendizaje de los adultos mayo-
res; incorporar en las síntesis curriculares temas como envejecimiento,
vejez, autocuidados, entre otros; elaborar e implementar cambios que
impliquen la toma de acciones y la sensibilización para cambiar las pers-
pectivas y conductas que tiene la sociedad en cuanto a los adultos mayo-
res; cumplir con la protección social de los adultos mayores.
Sin embargo, a pesar de que los gobiernos tienen estos lineamientos
políticos dentro de su agenda gubernamental y dentro de los decretos
presidenciales, aún falta mucho para que el gobierno se interese real-
mente por afrontar y disminuir las condiciones en que se encuentran
estas personas debido a que sus lineamientos políticos, sociales y eco-
nómicos se basan fundamentalmente en el crecimiento y en el desarro-
llo del país en aras de implementar las corrientes avanzadas que ya se
dan en Europa.
44
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Así mismo, las organizaciones sin fines de lucro y las entidades que
elaboran y desarrollan programas sociales para las personas en condi-
ciones de vulnerabilidad, argumentan que los adultos mayores tienen
alta vulnerabilidad debido a estas causas:
• Insuficiencia o falta de ingresos
• Deficiencia en la protección social
• Deterioro físico y emocional
• Baja calidad de vida
• Exclusión social
• Dependencia de aquellos que están en su entorno
• Debido a sus condiciones, requieren de más cuidados y más gastos
Al mismo tiempo, se determina que las políticas de los gobiernos para
implementar la protección social en los adultos mayores están es-
tructuradas por la seguridad social y por los programas de asistencia
social, entendiéndose como mecanismos de seguridad a aquellos en
donde los individuos pagan una serie de contribuciones al sistema que
pueden retirar luego, al cumplir ciertas condiciones. Mientras que los
programas sociales se conforman de subvenciones económicas que da
el gobierno a aquellos sectores de la población que el sistema de segu-
ridad social no cubre. Al respecto, Douboca et al., citados por Aranco
et al., expresan lo siguiente:
Este aumento de la demanda de servicios de cuidados se da en un contexto en
el cual el papel tradicional de la familia como principal proveedor de cuidados
está cambiando [...] Se prevé, por lo tanto, un aumento de la demanda junto a
un descenso de la oferta informal de los servicios de cuidado, lo que requerirá
una mejor compresión de las redes sociales de apoyo y una mayor presión
social para crear respuestas institucionales ante la dependencia25.
25
Svetlana Vladislavovna Doubova, Ricardo Pérez Cuevas, Patricia Espinosa Alarcón
y Sergio Flores Hernández, cits. en Natalia Aranco, Marco Stampini, Pablo Ibarra-
rán y Nadin Medellín. Panorama de envejecimiento y dependencia en América Latina y
el Caribe, Nueva York, Banco Interamericano de Desarrollo, 2018, disponible en [https://
publications.iadb.org/publications/spanish/document/Panorama-de-envejecimiento-
y-dependencia-en-America-Latina-y-el-Caribe.pdf ], p. 5.
45
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Por último, se considera que los adultos mayores se enfrentan a una
serie de dificultades en relación a los servicios públicos que ofrece el
Estado, por lo que es necesario que todos los gobiernos latinoameri-
canos tomen un minuto de su tiempo y presten atención a estas pro-
blemáticas e implementen medidas para asegurar que esta pequeña
parte de la población acceda a los derechos que le corresponden como
ciudadano del país.
46
Capítulo tercero
Programas sociales para el adulto mayor
El bienestar de las personas es uno de los objetivos que busca la inter-
vención del Estado a través de la elaboración de políticas, programas
y proyectos que se implementan a grupos sociales, principalmente en
estado de vulnerabilidad, como es el caso de los adultos mayores. Sin
embargo, diversos análisis y estudios argumentan que el diseño y de-
sarrollo de los programas sociales intervienen de forma muy débil en
la calidad de vida de este segmento social debido a que no realizan
acciones que permitan un realce del bienestar integral del individuo y
sólo se limitan a una intervención asistencialista y económica mínima.
Es por ello que, a lo largo de los años, se ha buscado que las entidades
políticas se percaten de esta problemática y la afronten para poder ga-
rantizar la seguridad y la protección de todas estas personas.
I. Definición de programa social
Los programas sociales se originaron a partir de las llamadas “políticas
sociales”, las cuales fueron promovidas por los gobiernos al término de
la Segunda Guerra Mundial y cuyo propósito era procurar unas condi-
ciones de vida aceptables y adecuadas para la comunidad, lo que im-
plicaba afrontar los problemas sociales como el desempleo, la falta de
educación, bajos salarios, escasez de servicios básicos, enfermedades,
entre otros. Por tanto, se define que los programas sociales en América
Latina son: “reformas de segunda generación, centradas en la eficiencia
de la provisión de servicios, la efectividad para mejorar su cobertura y
calidad, así como el reforzamiento de las condiciones para el desarrollo
47
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
de la actividad privada”26. Se entiende, de esta manera, que los progra-
mas sociales son acciones cuyo pilar fundamental es lograr un cambio
y deben ser implementados con los recursos adecuados y específicos
para obtener resultados positivos dentro de un plazo establecido.
II. Tipo de programas sociales
De acuerdo a una revisión exhaustiva de las políticas sociales y econó-
micas de los gobiernos latinoamericanos y de los estudios de investi-
gadores expertos en la materia, se puede establecer que la protección
social al adulto mayor está estructurada en dos grandes ejes:
• Políticas de servicios y derechos
Estos programas se centran en acompañar y ayudar a los adultos mayo-
res debido a que en el envejecimiento ocurren grandes pérdidas: pare-
jas, familiares y amigos ocasionando que el adulto mayor se sienta solo,
no se sienta apoyado y, por ende, sufra de traumas físicos y psicológi-
cos. De esta manera, se señala que estos programas de acompañamien-
to y apoyo social son papeles importantes para el individuo debido a
que promueve la protección social y la satisfacción de las necesidades
que no están cubiertas. “El apoyo social se define como las transac-
ciones interpersonales que implican ayuda, afecto y afirmación”27. Por
lo general, estas transferencias o transacciones operan dentro de los
programas mediante categorías de apoyo: material (recursos mone-
tarios y no monetarios), instrumental (transporte, labores del hogar
y cuidados), emocional (compañía, afecto, reconocimiento, respeto y
empatía) y cognitivo (consejos, información y experiencias). Al respec-
to, Pillemer et al., citados por Olivera y Clausen, exponen que:
26
Andrew Nickson, cit. en Dina Esther Amasifuen Shupingahua. “Impacto de los progra-
mas sociales implementados en cuatro comunidades asentadas en el eje de la Carretera
Iquitos - Nauta 2015” (tesis de licenciatura), Iquitos, Perú, Universidad Nacional de la
Amazonia Peruana, 2015, disponible en [http://repositorio.unapiquitos.edu.pe/handle/
UNAP/2341 ], p. 20.
27
R. L. Khan y Toni Antonucci, cits. en Javier Olivera Angulo y Jhonatan Clausen.
“Las características del adulto mayor peruano y las políticas de protección social”, en
Economía, vol. 37, n.°
73,
2014, disponible en [https://dialnet.unirioja.es/servlet/
articulo?codigo=6414134 ], p. 102.
48
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
El apoyo social a adultos mayores tiene efectos positivos en su bienestar a
través de la reducción del sentimiento de aislamiento e indirectamente a
través de la promoción de conductas saludables que provoca un aumento de
los recursos y opciones relacionados con la salud y el bienestar y a través de
los apoyos emocionales directos28.
Diversos estudios de salud y psicológicos detectan que cualquier adul-
to mayor que se sienta partícipe de una organización o programa so-
cial, mejora su nivel de vida teniendo más información acerca de la
forma de cuidarse mejor, sintiéndose acompañado, reconocido, respe-
tado e independiente, mejorando a su vez las relaciones familiares y
personales de tenerlas; así como no sufren de enfermedades, estrés o
depresión. De la misma manera, se percibe un incremento y un apo-
yo en los familiares y amigos que no tienen idea de cómo tratar con
los adultos mayores, lo que ocasiona una interacción recíproca entre
ellos con los adultos mayores y con los programas. También, hay un
apoyo de la salud y la nutrición de los adultos mayores donde hacen
hincapié en acompañar e informar a estos del cuidado de su salud y lo
que deben hacer para mejorarla y prevenir enfermedades. Por último,
se puede destacar que estas políticas comprenden fundamentalmente
tres programas: salud y nutrición, apoyo social y derechos.
• Políticas económicas
Estos programas son los que más se desarrollan en las entidades gu-
bernamentales de los países latinoamericanos, es la principal fuente de
ingresos que poseen los adultos mayores para poder cubrir sus nece-
sidades básicas, sin embargo, la mayoría de los programas no cubren
las expectativas de los ciudadanos debido a que sólo están dirigidos a
una cierta población que tenga características específicas y el monto
de los ingresos están siempre por debajo de las expectativas, por lo
que cubren sólo una cuarta parte de las necesidades que ellos tienen.
Siguiendo este contexto, el Estado se interesa por elevar y mejorar el
bienestar de los adultos por medio de intervenciones directas o a través
de la posibilidad de oportunidades que le permitan alcanzar el nivel de
28
Phyllis Moen, Karl Pillemer, Elaine Wethington y Nina Glasgow, cits. en Olivera
Angulo y Clausen. “Las características del adulto mayor peruano y las políticas de pro-
tección social”, cit.
49
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
calidad de vida deseado; el mismo gobierno llegó a la conclusión de que
la principal dificultad para alcanzar el bienestar integral deseado es que
los adultos mayores no tienen ingresos económicos fijos por estar ex-
cluidos de la sociedad y del mundo laboral o por otros motivos que son
ajenos a su voluntad, y por ende, se crean las políticas sociales econó-
micas que generen la protección y la seguridad social de los ciudadanos
en condiciones vulnerables. Por consiguiente, los gobiernos latinoame-
ricanos fundaron el sistema de pensiones, a fin de facilitar un método
de ahorro más factible y así tener una mejor estabilidad económica.
• Pensiones contributivas
Existen dos tipos de pensiones contributivas: la primera son aquellas
pensiones que se dan dentro de un sistema público que tienen bene-
ficios definidos, calculados mediante reglas previamente establecidas.
La segunda, son aquellas pensiones que se dan en el sistema privado
y tiene una capitalización individual de aportes. Estas pensiones sólo
se dan en grupos específicos que cumplen con ciertas características y
no benefician al sector rural ni a los sectores vulnerables de los países
latinoamericanos.
• Pensiones no contributivas
También llamadas pensiones sociales, son aquellas en donde el Estado
hace transferencias de dinero para ayudar a aquellas personas vulne-
rables que no cuentan con una pensión o con un ingreso fijo por no
tener la posibilidad de trabajar. De esta manera, “permitiría aliviar las
restricciones presupuestarias, mejorar el consumo y la calidad de los
activos y mejorar la asignación de recursos de hogar”29. Se considera
que en la actualidad, todos aquellos ciudadanos que se benefician de
la pensión social toman decisiones laborales drásticas como el retiro,
tienen efectos negativos en la participación dentro de la sociedad, pues
los adultos mayores se recluyen, no perciben lo suficiente para los gas-
tos que requieren y sean abandonados por sus familiares; por lo que
no existe todavía un programa que pueda cubrir todas las necesidades
29
Olivera Angulo y Jhonatan Clausen. “Las características del adulto mayor peruano y
las políticas de protección social”, cit., p. 100.
50
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
del adulto mayor y mejorar su calidad de vida, determinando que las
pensiones sociales sólo alivian de forma momentánea las dificultades
que presenta este población dentro de la sociedad.
III. Programas sociales en los países latinoamericanos
En la década de los años 1990, en los países de América Latina, se dio
un considerable aumento de las poblaciones en condición de vulnera-
bilidad, originando así el enfoque de las entidades gubernamentales y
de las organizaciones mundiales con el propósito de erradicar o dismi-
nuir esta problemática dentro de la sociedad. Al respecto, Kliksberg,
citado por Amasifuen, indica que:
Había aumentado el número de habitantes en condiciones de pobreza y
de pobreza extrema (253 millones de personas, que constituían 50% de
la población en 1990, frente a 38% que existían en 1980); éste se había
concentrado en el medio rural y en grupos particularmente vulnerables, como
niños (60%), mujeres, indígenas, ancianos y discapacitados. La pobreza se
reforzó con situaciones de desigualdad, marginación y exclusión30.
Debido a esto y a la preocupación por el avance, la innovación y la efi-
cacia en la gestión política, los gobiernos han diseñado y desarrollado
diversas estrategias para intervenir en la sociedad. Es notable que uno
de los pilares fundamentales de las estrategias sea mejorar la calidad
de vida de todas las personas, sin embargo, hay un interés por comba-
tir la pobreza y las dificultades que se presentan en las comunidades
vulnerables, desarrollando objetivos a corto plazo (cubriendo las nece-
sidades básicas de esta población) y a largo plazo (inversión en cuanto
a desarrollo humano y social) que implica la inclusión de evaluaciones
sistemáticas.
Sin embargo, la integración de las evaluaciones de los programas
sociales ha sido difícil en todos los países, en especial en los menos
desarrollados debido a que han conseguido grandes resistencias por
factores ajenos a su voluntad; por lo que se ha hecho imposible que un
gobierno tenga grandes avances o implemente estrategias adecuadas
30
Bernardo Kliksberg, cit. en Amasifuen Shupingahua. “Impacto de los programas so-
ciales implementados en cuatro comunidades asentadas en el eje de la Carretera Iquitos
- Nauta 2015”, cit., p. 19.
51
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
para tener impacto y generar resultados eficientes y eficaces en las ne-
cesidades del ámbito social.
IV. Papel de los programas sociales
en el sector político y económico
Múltiples estudios y análisis de las entidades gubernamentales argu-
mentan que hay un aumento considerable de la economía a raíz del
surgimiento de las pensiones, programas y proyectos sociales de los
ciudadanos, pero aún no existe un crecimiento considerable en la polí-
tica ni en la sociedad. De esta manera, es fundamental considerar que
la gestión de las políticas sociales enfrenta muchos problemas de di-
versa índole, dependiendo de las características y de las necesidades
que posee cada organización y cada país en su elaboración, análisis y
ejecución respectivamente. Algunos de las dificultades pueden ser:
Los programas y los proyectos por lo general no están bien defini-
dos y no responden ni a los enunciados políticos explícitos ni a las
necesidades del ciudadano. Por lo general, no afrontan encarecida-
mente las dificultades ni logran los resultados y los criterios para
generar un impacto dentro de la sociedad.
Existe mucha competencia entre las organizaciones sociales sin per-
mitir la solución a los problemas por los que fueron creados, por lo
que se debe exigir una constante coordinación y colaboración.
No existe una integración de las instituciones privadas en los pro-
gramas, pues la gestión política sólo centra sus programas en los
ministerios y en las instituciones sociales.
No hay una adecuada sincronización ni una consistencia entre los
programas sociales y la gestión política.
Hay una excesiva burocracia, en donde los individuos que tienen
altos cargos o las propias entidades políticas se resisten al cambio
y a la innovación.
52
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
• Escasez de sistemas de información confiables y precisos para eva-
luar y controlar la implementación y el impacto que generan los
programas sociales.
• Bajos recursos de tecnología, limitando a los programas sociales de
tener una buena calidad y contar con recursos para desarrollar los
parámetros establecidos como objetivos.
• Falta de expertos en programas y proyectos sociales.
• Falta de incentivos para el mejoramiento de los programas y pro-
yectos sociales.
• Desmotivaciones de los empleados debido a los salarios bajos y a la
escasez de bonos.
• Poca participación de las comunidades vulnerables en los progra-
mas y proyectos sociales debido a la falta de comunicación y movi-
lización.
V. Programas sociales en Perú
En la época de los años 1990, el Gobierno peruano enfocó su política
social en la eliminación de la extrema pobreza, pero logró cambios en
el ámbito económico más no en el social a causa de la falta de estra-
tegias y programas con prioridades sociales que generaran impacto
y resultados sostenibles. Más adelante, en el siglo xxi, todavía no se
ha visto una mejora en estas políticas, a pesar de que se han diseña-
dos planes en aras de realzar la gestión de estrategias y programas; en
cambio, se han originado nuevas problemáticas debido al crecimiento
de la burocracia y de los partidos políticos y sociales.
Por otro lado, los datos estadísticos en Perú determinan que el cre-
cimiento de la población en condiciones vulnerables, en este caso, la
población de adultos mayores, se viene incrementando cada vez más;
sin embargo, la presencia del estado para mejorar sus condiciones de
vida es casi inexistente. Según el informe técnico y estadístico del Ins-
tituto Nacional de Estadística e Informática -inei- en el año 2018, se
observa que los adultos mayores presentan diferentes tipos de proble-
53
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
mas de salud y no asisten a los establecimientos de atención hospitala-
ria. Al respecto, se plantea:
El 48,0 % de adultos mayores del país han padecido algún síntoma o malestar
y el 37,5 %, alguna enfermedad o accidente [...] La mayor proporción de
personas de 60 y más años de edad, con algún tipo de problema de salud, no
asistió a un establecimiento para atenderse porque no lo consideró necesario,
u optó por remedios caseros, o se autorecetó (72,7 %) [...] Estos son factores
a tomar en cuenta para incrementar los niveles de asistencia, prevención y
cuidado de la salud de los adultos mayores31.
Antes de adentrarse de lleno a los programas sociales, es importante
considerar el grado de vulnerabilidad que tienen los adultos mayores
en el Perú, empezando por reconocer que la cifra poblacional más ele-
vada se encuentra en las provincias de Lima y debido a las condiciones
en que viven poseen más dificultad para cubrir sus necesidades. En
este sentido, vale la pena mencionar algunas causas de la vulnerabili-
dad de los adultos mayores:
• La mayoría de los adultos mayores (casi la cuarta parte de la pobla-
ción) son analfabetos.
• La mitad de la población adulta mayor sólo tiene educación primaria.
• Más de la tercera parte viven solos y se mantienen económicamen-
te a sí mismos.
• Casi la totalidad de los adultos mayores tiene alguna enfermedad
reumatológica o cardíaca.
• De los adultos mayores que viven con sus familias, casi las tres
cuartas partes son cabeza de familia y se responsabilizan del sus-
tento económico del hogar.
31
Instituto Nacional de Estadística e Informática. “Situación de la población adulta
mayor”, Informe Técnico, n.° 2, Lima, Perú, inei, junio de 2018, disponible en [https://
www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/boletines/01-informe-tecnico-n02_adulto_
ene-feb_mar2018.pdf ], p. 8.
54
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
• Algunos no trabajan o trabajan en comercios ambulantes, eviden-
ciando su exclusión y su precariedad laboral.
• La mayoría perciben ingresos muy por debajo y, por tanto, no les
alcanza para cubrir todas las necesidades que sus edades tienen.
• Más de la mitad no percibe jubilación.
• La mayoría es víctima de violencia familiar, siendo sus agresores
los cónyuges y los hijos, debido a la inequidad de género y a la falta
de una cultura que reconozca y respete al adulto mayor.
• Más de la mitad no participa en ninguna organización social, debi-
do a la falta información.
Como se puede ver, la situación de este grupo etario a nivel regional y
local presenta características de vulnerabilidad que se expresan en el
ámbito económico, psicológico, nutritivo y de salud y es debido a esto
que el gobierno ha puesto su mirada y ha agregado como objetivo de su
agenda erradicar el nivel de pobreza de este segmento social.
De esta manera, a través del Ministerio de Promoción de la Mujer y
del Desarrollo Humano -promudeh- se inicia la intervención a través
del Plan Nacional para las Personas Adultas Mayores32 que es un do-
cumento representativo de la política de Estado y de compromiso, es-
tipulado entre las organizaciones gubernamentales y la sociedad civil
para la elaboración y el desarrollo de las políticas, planes, programas
y proyectos, a favor de los adultos mayores, a los fines de que puedan
mejorar su calidad de vida así como su integración en el desarrollo de
la sociedad, respetando su autonomía y su importancia como ciuda-
dano del país. De esta manera, el Estado peruano ha establecido por
medio de este documento que las políticas de estado consideren el en-
vejecimiento a partir de un enfoque multidisciplinario, integral y diná-
mico, que ayude a los adultos mayores a alcanzar un desarrollo de en-
vejecimiento con calidad de vida que le genere bienestar integral. Aun-
32
Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Plan Nacional para las Personas
Adultas Mayores. Lima, Perú, Biblioteca Nacional del Perú, 2017.
55
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
que es importante acotar que, hasta el momento no ha existido ningún
programa que tenga intervenciones bajo este enfoque de integralidad.
Siguiendo este contexto, García argumenta que un gran porcentaje
de adultos mayores no tienen acceso a un seguro ni una pensión de
jubilación, a pesar de que desde hace décadas, existen importantes es-
fuerzos por enriquecer y desarrollar la protección social de los ciuda-
danos peruanos, incluyendo a los de tercera edad, pero solo se conta-
bilizan años de abandono y descuido a este segmento de la población.
En este particular, el autor expone lo siguiente:
Hemos encontrado que, en años recientes, pese al importante auge económico
vivido en la economía peruana, la seguridad social ha avanzado poco en su
objetivo de tener una cobertura universal. Esto ha afectado especialmente al
grupo de adultos mayores (de 65 años a más) quienes en buen porcentaje se
encuentran desprotegidos33.
Por consiguiente, es notable para los investigadores que el Sistema
Nacional de Pensiones -snp- y las Administradoras de Fondos de
Pensiones -afp- aún no han logrado cubrir ni llenar esa brecha exis-
tente. “Aunque se espera que en los próximos años las afp representen
un mayor porcentaje en el grupo de pensionistas, su grado de penetra-
ción aún es bajo”34. Por otro lado, las instituciones gubernamentales
desarrollaron un programa especial para los adultos mayores llamado
Pensión 65, en el cual el gobierno les otorga una subvención econó-
mica para que puedan cubrir los gastos necesarios, sin embargo, este
programa no está dirigido a todos los adultos mayores, sino a un con-
siderable porcentaje de la población que está en situación de pobreza
o extrema pobreza; de igual modo, se debe mencionar que la canti-
dad que se entrega está muy por debajo comparada con las pensiones
existentes en los sistemas. Es cierto que existen programas que están
en proceso de implementarse en la sociedad, pero es necesario que
las entidades gubernamentales tomen un momento de su tiempo para
ampliar dicho beneficio, a los fines de concretar la ayuda y generar la
33
Luis García Núñez. “Incluir socialmente a los adultos mayores: ¿es suficiente Pensión 65?”,
en Documentos de Trabajo, n.° 374, Lima, Perú, Pontificia Universidad Católica del Perú,
2014, disponible en [http://repositorio.pucp.edu.pe/index/handle/123456789/47015 ],
p. 30.
34
Ídem.
56
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
protección social de las personas mayores que se encuentran despro-
tegidos a corto plazo.
A. Programa social Pensión 65
para la protección del adulto mayor
En Perú, se considera que la vejez incrementa el estado de pobreza de-
bido a los gastos que requiere un adulto mayor dadas sus condiciones
físicas, mentales y a su exclusión en el ambiente laboral; aunado a esto,
se percibe que la mayoría, por sus condiciones de vulnerabilidad no
tienen acceso a las pensiones del sistema, pero son personas que han
aportado al desarrollo del país trabajando en faenas comunales como
la construcción de escuelas, carreteras, viviendas, entre otros. Debido
a esto y como retribución por sus aportes al país, el Estado desarrolló
e implementó en el 2011 el Programa Nacional de Asistencia Solidaria
Pensión 65, que dependía del Ministerio de Desarrollo e Inclusión
Social -midis-, cuyos objetivos principales, de acuerdo con HelpAge
fueron:
i) Contribuir al bienestar de los adultos de 65 años a más a través de una
subvención económica de 250 soles (US$ 75.-) otorgada de manera bimestral
y, ii) proteger a las personas de 65 años o más que viven en pobreza extrema
y que no gozan de una pensión de jubilación de alguno de los dos sistema
previsionales -público o privado- existentes en el país35.
Por consiguiente, el gobierno peruano argumentó que el propósito del
surgimiento de este programa social era erradicar la extrema pobreza
y el hambre por medio de la organización y la estructuración de traba-
jos realizados en conjunto con los diversos sectores y gobiernos con el
fin de brindar bienestar integral a los beneficiarios del programa me-
diante el acceso y la facilitación de servicios de salud, redes de apoyo
social y del reconocimiento de las experiencias y conocimientos que
tienen.
35
Programa Pensión 65. “Protección social a personas adultas mayores en pobreza extre-
ma en Perú”, en Pension Watch. Informes sobre la protección social en la vejez, n.° 14, Lima,
HelpAge International, 2016, disponible en [https://www.helpage.org/silo/files/social-
protection-for-older-people-in-extreme-poverty-in-peru-spanish.pdf ], p. 2.
57
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Por otra parte, este programa se estructura siguiendo cuatro proce-
sos que posibilitan la focalización adecuada de los usuarios:
• Identificación de potenciales usuarios: Incorpora a los adultos ma-
yores que están excluidos y cumplen con las características que lo
califican como ciudadano en extrema pobreza.
• Verificación y afiliación: En este proceso, se verifica por medio de
visitas domiciliarias el estado de supervivencia de los usuarios y si
cumplen o no con los perfiles para estar en el programa.
• Transferencia y entrega de subvenciones económicas: Se realizan los
pagos por medio de las agencias nacionales gubernamentales.
• Articulación con actores locales para promover la prestación de ser-
vicios sociales: En este proceso, se coordina con otras instituciones
gubernamentales para ofrecer y realizar intervenciones sociales
(salud, capacitación, apoyo, etc.).
58
Capítulo cuarto
Indagaciones sobre el programa Pensión 65
en adultos mayores de una provincia peruana
La calidad de vida es un factor fundamental del desarrollo humano.
Es de entender que aquellas poblaciones que son vulnerables, en este
caso adultos mayores, requieran de mayor atención y apoyo por parte
del Estado, y más aún cuando se encuentran en extrema pobreza, cuan-
do no es posible contar con las condiciones económicas y sociales que
le permitan satisfacer aquellas necesidades que son indispensables
para su subsistencia (salud, nutrición, estado emocional) ocasionando
la exclusión dentro de la sociedad.
Los programas sociales, como Pensión 65, vienen implementando
una serie de acciones que busca resarcir beneficios a poblaciones de
tercera edad vulnerables. Sin embargo, es importante acotar que a pe-
sar de que estas acciones ayudan a mejorar los ingresos de los adul-
tos mayores a través de un incentivo económico cuya transferencia se
realiza en forma permanente, éstas no garantizan la calidad de vida
de los adultos mayores adscritos al programa. La complejidad de las
condiciones socioeconómicas de las personas de tercera edad implica
desarrollar acciones que van más allá de entregar un beneficio econó-
mico, se trata de una intervención integral, que consideren líneas de
acción adaptadas a las necesidades y problemas propios al segmento
social del adulto mayor.
Así mismo, la Pensión 65 presenta deficiencias en el diseño e imple-
mentación como programa, al observar la inexistencia de una línea ba-
sal que identifica los indicadores específicos y visualiza las caracterís-
ticas y problemas más resaltantes de los adultos mayores, deficiencia
técnica que lamentablemente dificulta realizar una adecuada interven-
ción. Por otro lado, se toma como estrategia la articulación interinsti-
tucional para los procesos de implementación de las líneas de acción
59
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
del programa, estrategia que aún no funciona por lo que el programa
sólo se limita a transferir una pequeña pensión a los beneficiarios sin
lograr resultados en términos de salud, nutrición y calidad de vida de
los adultos mayores en el distrito Amarilis, en Perú.
En este sentido, la propuesta de una intervención integral conside-
rando indicadores propios de los adultos mayores, debe tomarse en
cuenta como una reformulación del programa Pensión 65 para, así,
contribuir a la calidad de vida a través de estrategias adaptadas a las
necesidades del adulto mayor. De esta manera, esta investigación se
basa en aquellas personas que están beneficiadas por el programa
Pensión 65 en el Distrito de Amarilis, Huánuco, a quienes se les aplicó
un cuestionario para determinar su calidad de vida, considerando las
siguientes zonas del Distrito:
Tabla 1
Cantidad de personas según la zona
zona
cantidad mujeres
cantidad varones
total
Sector 1 San Luis
18
6
24
Sector 2 San Luis
13
5
18
Sector 3 San Luis
19
10
29
Sector 4 San Luis
13
3
16
Sector 5 San Luis
22
8
30
Los Portales
5
01
6
Paucarbamba
26
11
37
Zona Cero
7
2
9
Llicua
13
5
18
Malconga
4
12
16
total
140
63
203
Por consiguiente, la población total de beneficiarios es de 1.104 en
el distrito, los mismos que se encuentran registrados en el programa
Pensión 65 y a su vez en la Municipalidad de Amarilis. Mientras que la
muestra ha sido determinada aplicando la siguiente notación:
60
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
(1,96)2 (0,50)(0,50) 1.104 )
n =
(0,05)2 (1.104-1)+(1,96)2 (0,50)(0,50)
n = 230
Dónde:
n
=
tamaño de la muestra
z
=
1,96 (nivel de confianza)
p
=
0,50 (proporción de la población que tiene la
característica de interés)
q
=
0,50 (proporción de la población que no tiene la
característica de interés)
N
=
1.104 (tamaño de la población)
E
=
0,05 (error)
Objetivo general
Determinar el efecto del programa de asistencia solidaria Pensión 65
en la calidad de vida de los adultos mayores del Distrito de Amarilis.
- Objetivos específicos
• Conocer e identificar el efecto que genera el programa de asistencia
solidaria Pensión 65 en la salud de los adultos mayores del Distrito
de Amarilis.
• Conocer e identificar los efectos que genera el programa de asisten-
cia solidaria Pensión 65 en el mejoramiento de la nutrición de los
adultos mayores del Distrito de Amarilis.
• Conocer e identificar los efectos que genera el programa asistencia
solidaria Pensión 65 en la vida social y emocional de los adultos
mayores del Distrito de Amarilis.
61
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
- Datos generales del adulto mayor
Los datos que se presentan, muestran que las personas que se benefi-
cian del programa Pensión 65 del Distrito Amarilis son de diferentes
edades, que van desde los 66 hasta los 95 años, pero la mayor concen-
tración de esta población está entre los 77 y 79 años, indicando que el
porcentaje más bajo está entre las edades de 90 a 95 años.
Tabla 2
Beneficiarios del programa Pensión 65
del Distrito de Amarilis según edad
porcentaje
porcentaje
edad
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
66
10
4,3
4,3
4,3
67
9
3,9
3,9
8,3
68
10
4,3
4,3
12,6
69
22
9,6
9,6
22,2
70
4
1,7
1,7
23,9
71
4
1,7
1,7
25,7
72
6
2,6
2,6
28,3
73
4
1,7
1,7
30,0
74
4
1,7
1,7
31,7
76
16
7,0
7,0
38,7
77
20
8,7
8,7
47,4
78
33
14,3
14,3
61,7
79
22
9,6
9,6
71,3
80
17
7,4
7,4
78,7
81
4
1,7
1,7
80,4
82
16
7,0
7,0
87,4
83
5
2,2
2,2
89,6
84
3
1,3
1,3
90,9
85
2
0,9
0,9
91,7
86
5
2,2
2,2
93,9
87
2
0,9
0,9
94,8
88
7
3,0
3,0
97,8
62
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
89
3
1,3
1,3
99,1
90
1
0,4
0,4
99,6
95
1
0,4
0,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 1
Beneficiarios del programa Pensión 65
del Distrito de Amarilis según edad
Como se observa, el 32,6% de beneficiarios tienen entre 77 y 79 años,
mientras que el 9,6% tiene 69 años, las demás edades desde los 65
años se encuentran dispersos, encontrándose entre 3% y 4%.
63
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 3
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis según sexo
porcentaje
porcentaje
sexo
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Hombre
137
59,6
59,6
59,6
Mujer
93
40,4
40,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 2
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis según sexo
La Tabla 3 y el Gráfico 2 muestran que más de la mitad de los benefi-
ciarios del programa son varones con un 59,6% mientras que el 40,4%
son mujeres.
64
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 4
Beneficiarios del programa Pensión 65
de Amarilis según grado de instrucción
grado de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
instrucción
válido
acumulado
Primaria
129
56,1
56,1
56,1
Secundaria
4
1,7
1,7
57,8
Ninguno
97
42,2
42,2
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 3
Beneficiarios del programa Pensión 65
de Amarilis según grado de instrucción
Como se puede ver en la Tabla 4, más de la mitad de beneficiarios tie-
nen primaria como grado de instrucción con un 56,1%, mientras que el
42,2% no posee ningún grado de instrucción. Así mismo, sólo el 1,7%
de los beneficiarios tienen secundaria demostrando que ninguno de
los beneficiarios del programa es profesional. Cabe destacar que el
porcentaje menor corresponde a las mujeres, quienes en términos de
género han sido las más excluidas del sistema educativo, mientras que
los varones tuvieron la oportunidad de asistir a una institución educa-
tiva para estudiar y considerarlos como letrados.
65
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 5
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis según estado civil
porcentaje
porcentaje
estado civil
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Soltero(a)
11
4,8
4,8
4,8
Separado(a)
27
11,7
11,7
16,5
Casado(a)
36
15,7
15,7
32,2
Divorciado(a)
6
2,6
2,6
34,8
Conviviente
77
33,5
33,5
68,3
Viudo(a)
73
31,7
31,7
100,0
Total
230
100,0
100,0
Gráfico 4
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis según estado civil
El estado civil de los beneficiarios se presenta, en su gran mayoría,
como convivientes con un 33,5%, mientras que un 31,7% es viudo; un
porcentaje mínimo son casados con un 15,7%, separados un 11,7% y
solteros un 4,8%.
66
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 6
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según estado de salud
estado de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
salud
válido
acumulado
Si
84
36,5
36,5
36,5
No
146
63,5
63,5
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 5
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según estado de Salud
El 63,5% de los beneficiarios del programa manifestaron no estar en-
fermos en el momento de la aplicación de la encuesta y el 36,5% indicó
sí estar enfermos, determinando que, desde sus perspectivas, la enfer-
medad significa estar en cama, no poder moverse y que las dolencias
que tienen le son propias de la edad por lo que no son significativas
para ellos. Sin embargo, cuando se les hizo preguntas específicas sobre
salud, manifestaron sus dolencias físicas y malestar emocional.
67
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 7
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según ingreso mensual
porcentaje
porcentaje
ingreso mensual
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
100
226
98,3
98,3
98,3
200
4
1,7
1,7
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 6
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según ingreso mensual
Como se aprecia en la Tabla 7, el 98,3% de los beneficiarios manifesta-
ron que sus ingresos corresponden a 100 soles mensuales, equivalente
al monto que el programa les otorga como pensión, sólo el 1,7% indicó
recibir 200 soles, manifestándose que la población se encuentra en po-
breza y/o extrema pobreza.
68
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 8
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según ingresos que cubren sus necesidades básicas
porcentaje
porcentaje
ingresos
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Nada
60
26,1
26,1
26,1
Un poco
163
70,9
70,9
97,0
Lo normal
7
3,0
3,0
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 7
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según ingresos que cubren sus necesidades básicas
El 70,9% de los beneficiarios del programa manifestaron que sus ingre-
sos les ayuda un poco para cubrir sus necesidades, el 26,1% manifestó
que no le alcanza nada, esto es un indicador que permite visualizar la
realidad de este tipo de población, si bien es cierto el programa contri-
buye a mejorar de alguna manera los ingresos de los beneficiarios, ésta
no logra cubrir todas las necesidades básicas a este tipo de población,
por lo que la contribución a la calidad de vida es muy débil para las
personas de la tercera edad.
69
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 9
Población beneficiaria de Pensión 65
según el tiempo que recibe su pensión
tiempo que
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
recibe su pensión
válido
acumulado
Mes
2
0,9
0,9
0,9
Dos meses
228
99,1
99,1
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 8
Población beneficiaria de Pensión 65
según el tiempo que recibe su pensión
El 99,13% de los beneficiarios del programa manifestaron recibir su
pensión cada dos meses, el programa planifica y organiza los pagos
en ese tiempo, los beneficiarios acceden en las fechas que están debi-
damente planificadas, por lo que se convocan al cobro a través de la
Municipalidad y/o gestores sociales asignados por el programa.
70
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
La percepción de los beneficiarios en relación al programa es posi-
tiva. En un focus group realizada a beneficiarios de zona rural y urbana
de Amarilis se visualiza lo mencionado: “Si nos ayuda a salir del pro-
blema económico, por qué más de la mitad de los familiares nos han
abandonado? A muchos los han olvidado”. Como se aprecia, los benefi-
ciarios manifiestan que existe abandono de parte de sus familiares, el
programa ayuda a mejorar sus condiciones principalmente de carácter
económico. Esta forma de mirar el programa es una clara muestra de
que los adultos mayores tienen la necesidad de ser apoyados y atendi-
dos por el Estado: “Si, nos encontramos satisfechos porque es la volun-
tad del gobierno que por primera vez en la historia han elaborado un
programa de asistencia solidaria para las personas de la tercera edad”.
Se observa que las personas beneficiarias se sienten satisfechas con
el programa ya que nunca antes, ningún gobierno se acordó de ellos.
Sin embargo, es importante señalar que muchas personas de la tercera
edad todavía están en espera de ser beneficiarios; la lentitud de los
procesos que se dan en la focalización de los mismos es un obstáculo
para acceder al programa, algunos adultos mayores manifestaron que
pese a encontrarse en el sisfho como elegibles para ser beneficiarios,
todavía no son considerados en el programa: “Hace dos años ya me
dijeron que debería recibir el programa, pero hasta ahora nada, en la
Municipalidad me dijeron que tenía que esperar, pero no me dan mi
dinero hasta hoy”. Por consiguiente, se establece que el problema de
cobertura todavía está presente, sin embargo, es necesario que el pro-
grama mejore el sistema de focalización de beneficiarios.
71
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 10
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según como se enteran de los cobros
cómo se entera
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
de los cobros
válido
acumulado
Municipalidad
100
43,5
43,5
43,5
Programa
127
55,2
55,2
98,7
Medios de
1
0,4
0,4
99,1
comunicación
No se entera
2
0,9
0,9
100,0
Total
230
100,0
100,0
Gráfico 9
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según como se enteran de los cobros
El 43,5% de los beneficiarios manifestaron enterarse de la fecha para
cobrar a través de la publicación en las oficinas de la Municipalidad y
el 55,2% se entera por información del gestor del programa, estos me-
canismos funcionan de forma eficiente en el programa por lo que los
beneficiarios no presentan dificultades.
72
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 11
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según lugar donde cobra
lugar
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
donde cobra
válido
acumulado
Ventanilla
228
99,1
99,1
99,1
del banco
Cajero
2
0,9
0,9
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 10
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según lugar donde cobra
El 99,1% de los beneficiarios manifestaron cobrar en las ventanillas
del Banco de la Nación, sólo el 0,9% indicó hacer uso del cajero, este
indicador es una muestra de que la inclusión financiera en una pobla-
ción pobre donde no tenían acceso al uso de los servicios bancarios, ha
llegado con lentitud. La población de la tercera edad cuenta con una
tarjeta que muy bien podría hacer uso y evitar filas durante los cobros;
sin embargo, se observa que todavía no utilizan los cajeros por falta de
conocimiento y del apoyo de los gestores sociales y/o las dependen-
cias correspondientes.
73
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 12
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según quien le acompaña en el momento del cobro
porcentaje
porcentaje
acompañante
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Hijo
17
7,4
7,4
7,4
Esposo
24
10,4
10,4
17,8
Hermano
6
2,6
2,6
20,4
Otro
10
4,3
4,3
24,8
Ninguno
173
75,2
75,2
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 11
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según quien le acompaña en el momento del cobro
La mayoría de los beneficiarios del programa van a cobrar solos
(75,5%), algunos van con sus cónyuges (10,4%) e hijos (7,4%). Es im-
portante señalar que los cobros se realizan en las ventanillas del Banco
de la Nación con el apoyo del personal del programa, función que se
realiza con toda normalidad.
74
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 13
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según cómo percibe la atención en el Banco de la Nación
percepción
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
de la atención
válido
acumulado
Regular
33
14,3
14,3
14,3
Normal
126
54,8
54,8
69,1
Bastante buena
71
30,9
30,9
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 12
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según cómo percibe la atención en el Banco de la Nación
La percepción de los beneficiarios sobre los servicios del Banco de
la Nación indica que la atención es normal (54,8%), bastante buena
(30,9%) y regular (14,3%). La coordinación y prestación de servicio
para la transferencia monetaria a los beneficiarios es eficiente, salvo
excepciones cuando el beneficiario no puede asistir al banco.
De esta manera, en la entrevista en grupo que se hizo referente a
los procedimientos para el cobro de la pensión, los beneficiarios ma-
nifestaron que el programa planifica y organiza el cobro en el Banco
de la Nación, pero en caso de enfermedad tienen problemas, porque
75
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
tienen que solicitar una carta poder notarial que les genera un costo
adicional para el beneficiario, superando incluso el monto destinado a
la pensión:
Sí tenemos problemas prioritariamente porque nos encontramos enfermos
y muchos de nosotros postrados en la cama, nos vemos obligados a mandar
cobrar con una carta poder.
Para cobrar debemos ir al Banco de la nación, pero cuando estamos enfermos
debemos acudir a nuestros familiares para que con una carta poder notarial
puedan cobrar, pero la carta poder nos cuesta más caro que el monto que
cobramos y sólo vale por tres meses y ya no podemos cobrar, a veces así
enfermos debemos ir al banco con ayuda de nuestros familiares, porque nos
sale más barato.
Por consiguiente, este tipo de dificultades en la implementación del
programa no es solucionado de manera adecuada, generando exclu-
sión de cobro en muchos casos por situaciones imprevistas, debido a
que no existe un registro de beneficiarios en situación de salud extre-
ma que permita identificarlos y ubicarlos; así como tampoco hay una
estrategia diseñada por el programa para que estas personas accedan
a los cobros sin necesidad de ir al banco.
Tabla 14
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según capacitación para uso de tarjeta y cobros en el Banco
porcentaje
porcentaje
capacitación
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Nada
171
74,3
74,3
74,3
Un poco
9
3,9
3,9
78,3
A veces
28
12,2
12,2
90,4
Bastante
22
9,6
9,6
100,0
total
230
100,0
100,0
76
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Gráfico 13
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según capacitación para uso de tarjeta y cobros en el Banco
Los beneficiarios del programa son personas que nunca hicieron uso
del sistema financiero, es decir, han estado excluidos de este tipo de
servicios, aspecto que el programa tampoco ha previsto en la imple-
mentación, la gran mayoría de los beneficiarios (74,3%) manifestaron
que nunca los capacitaron para hacer uso de la tarjeta y realizar cobros
en el banco, el 16,1% manifestó un poco y a veces, y sólo el 9,5% indicó
que fueron capacitados con suficiencia.
Tabla 15
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
que cuentan con servicios básicos
porcentaje
porcentaje
servicios básicos
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Agua
4
1,7
1,7
1,7
Agua y luz
45
19,6
19,6
21,3
Agua, luz y desagüe
181
78,7
78,7
100,0
total
230
100,0
100,0
77
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Gráfico 14
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
que cuentan con servicios básicos
El 78,7% de la población beneficiaria del programa cuenta con todos
los servicios básicos, el 19,6% no cuenta con servicios de desagüe y el
1,7% cuenta sólo con agua, considerando que la gran mayoría de la po-
blación son urbanas, por lo tanto, tienen todos los servicios, mientras
que en su minoría pertenecen a las zonas rurales, motivo por el cual
presentan déficit de agua y desagüe.
- Datos de salud de los beneficiarios del programa
Tabla 16
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según uso del seguro integral de salud SIS
uso del
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
seguro sis
válido
acumulado
Nada
37
16,1
16,1
16,1
Un poco
162
70,4
70,4
86,5
Normal
31
13,5
13,5
100,0
total
230
100,0
100,0
78
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Gráfico 15
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según uso del seguro integral de salud SIS
El 70,4% de los beneficiarios del programa manifestaron hacer uso del
seguro integral de salud -sis- pocas veces, el 16,1% manifestó nunca
hacer uso del seguro y sólo un 13,5% indicó asistir en forma normal.
Muchas de las dolencias que tienen los adultos mayores no son tratadas
por el sis, prefieren ir a la farmacia para que les receten alguna medicina
para su dolor y no asistir al centro de salud porque no los atienden y les
hacen esperar demasiado: “Vamos al Showin y nos hacen esperar dema-
siado para sacar citas por el sis, después tenemos que esperar otra fecha
para que nuevamente nos atienda, y siempre nos dan medicinas que no
nos cura, mejor es ir a la farmacia a comprar nuestra medicina”.
Se muestra, entonces, que no existen actividades preventivo-pro-
mocionales que ayuden a que los adultos mayores puedan mejorar su
salud, pese a que el programa tiene como línea de acción de interven-
ción, ésta no se planifica ni se realiza. Así mismo, cuando se les pregun-
tó si el programa o el establecimiento de salud realiza actividades en
relación a la salud de los beneficiarios, manifestaron lo siguiente: “No
realizan ninguna actividad, cuando tenemos dolencias nosotros asisti-
mos a la Posta para que nos atiendan y siempre nos dan paracetamol
para curarnos”. Determinando entonces, que el servicio de salud no se
hace presente con actividades que deberían programarse en forma ar-
ticulada con el programa.
79
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Por otro lado, haciendo una revisión de las actividades publicadas
en el portal del programa, se observa que tampoco existen actividades
vinculadas a la salud.
Tabla 17
Campañas de salud realizadas por el programa Pensión 65
en el Distrito de Amarilis
campañas médicas 2018
niveles
Ene - Feb
Mar - Abr
May - Jun
Jul - Ago
Nacional
682
1.038
1.442
1.382
Departamental
2
15
11
37
Distrital
0
0
0
0
total
688
1.053
1.453
1.419
Como se puede apreciar, el programa organiza campañas de salud
como parte de sus actividades operativas, pero se observa que en el
distrito de Amarilis no se realizan este tipo de actividades; sin embar-
go, se observa que es la única actividad ejecutada en relación a salud
para los beneficiarios del programa.
Tabla 18
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción de atención en el sis
percepción de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
atención en el sis
válido
acumulado
Muy mala
51
22,2
22,2
22,2
Regular
142
61,7
61,7
83,9
Normal
35
15,2
15,2
99,1
Bastante buena
2
0,9
0,9
100,0
total
230
100,0
100,0
80
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Gráfico 16
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción de atención en el SIS
El 61,7% de los beneficiarios manifestaron que la atención del sis es
regular, un 22,2% indicó que la atención del seguro es muy mala, el
15,2% dijo que la atención es normal, sólo 0,9% manifestó que es bas-
tante bueno el servicio. Esta información obtenida de los beneficiarios,
muestra que no es prioridad el problema de salud de los adultos ma-
yores pese a que es contemplado en el programa como una línea de
acción de su intervención.
81
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 19
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según asistencia a los programas de salud
porcentaje
porcentaje
asistencia
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Nunca
70
30,4
30,4
30,4
A veces
140
60,9
60,9
91,3
Muy poco
17
7,4
7,4
98,7
Bastante
3
1,3
1,3
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 17
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según asistencia a los programas de salud
El 60,9% de los beneficiarios indicaron que asisten a veces a los pro-
gramas de salud, el 30,4% manifestó nunca asistir, sólo el 1,3% dijo
asistir bastante a los programas de salud; estableciendo, entonces, que
existen programas para las personas de la tercera edad, pero son pocas
conocidas por los beneficiarios o no tienen acceso a las mismas.
82
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 20
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción sobre la atención en Salud minsa
percepción sobre
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
la salud en minsa
válido
acumulado
Muy mala
47
20,4
20,4
20,4
Regular
121
52,6
52,6
73,0
Normal
58
25,2
25,2
98,3
Bastante buena
4
1,7
1,7
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 18
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción sobre la atención en Salud minsa
Según la percepción de los beneficiarios, el 52,6% manifestó que la
atención en salud es regular, el 25,2% que es normal, mientras que el
20,4% indicó que es muy mala y sólo el 1,7% manifestaron ser bastan-
te buena. El panorama que se presenta no es muy alentador para los
servicios de salud, ya que un sector muy pequeño de la población indi-
có estar satisfecho con la atención, observándose que la gran mayoría
de los beneficiarios no están satisfechos con el servicio de salud.
83
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
- Servicios de la municipalidad de Amarilis
Tabla 21
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según asistencia a los programas que realiza la Municipalidad
porcentaje
porcentaje
asistencia
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Nada
74
32,2
32,2
32,2
Un poco
135
58,7
58,7
90,9
Lo normal
18
7,8
7,8
98,7
Bastante
2
0,9
0,9
99,6
Muchas veces
1
0,4
0,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 19
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según asistencia a los programas que realiza la Municipalidad
La gran mayoría de los beneficiarios del programa (58,7%) manifes-
tó asistir muy poco a los programas que organiza la municipalidad de
Amarilis, el 32,2% indicó no asistir nunca, sólo el 7,83% indicó asistir
con normalidad y un porcentaje muy pequeño (0,9%) manifestó asis-
84
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
tir bastante. Si bien es cierto que el Centro Integral del Adulto Mayor
-ciam- se ha implementado en las municipalidades por el cumpli-
miento de metas, éstas no han logrado incorporar a la gran mayoría de
las personas de la tercera edad; según el registro de la municipalidad,
existen 203 personas de la tercera edad inscritas, de las cuales un por-
centaje mínimo son los que asisten a las actividades que se organizan.
Tabla 22
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según percepción de
cómo es la atención de los programas en la Municipalidad
porcentaje
porcentaje
percepción
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Muy mala
11
4,8
4,8
4,8
Regular
124
53,9
53,9
58,7
Normal
82
35,7
35,7
94,3
Bastante buena
12
5,2
5,2
99,6
Muy buena
1
0,4
0,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 20
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según
percepción de cómo es la atención de los programas en la Municipalidad
85
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
La percepción de los beneficiarios en relación a los servicios que
brinda la municipalidad a través de los programas implementados se
presenta de forma poco alentadora, donde el 53,9% manifestó que los
servicios son regulares, el 35,7% indicó que el servicio es normal y solo
el 5,2% lo señaló como muy buena. Se considera que el ciam realiza di-
ferentes actividades programadas en beneficio de los adultos mayores,
pero no se articulan a los objetivos del programa, tales como: servicio
de talleres productivos en convenio con la ong Asociación did - Huánu-
co, servicio de psicología y bienestar personal con la Facultad de Psi-
cología de la unheval - Huánuco y servicio de asistencia legal gratuita
con el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Centro alegra).
- Percepción de los beneficiarios sobre los servicios públicos
Tabla 23
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según su relación con profesionales de salud
relación con los
porcentaje
porcentaje
Frecuencia
Porcentaje
profesiones de salud
válido
acumulado
Muy mala
37
16,1
16,1
16,1
Regular
137
59,6
59,6
75,7
Normal
51
22,2
22,2
97,8
Bastante buena
5
2,2
2,2
100,0
total
230
100,0
100,0
86
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Gráfico 21
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según su relación con profesionales de Salud
El 59,6% de los beneficiarios del programa manifestaron que su rela-
ción es regular con el personal de salud, el 22,2% indicó que su relación
es normal, un 16,15% manifestó que es muy mala y sólo un 2,2% que
es bastante buena. La forma de percibir la relación con los servidores
de salud muestra de alguna manera la calidad de servicio que reciben
los beneficiarios del programa y el cómo se aprecia que no existe una
percepción positiva en relación a esos servicios.
Tabla 24
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según su relación con los profesionales de la municipalidad
relación con los
porcentaje
porcentaje
profesionales de
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
la municipalidad
Muy mala
14
6,1
6,1
6,1
Regular
114
49,6
49,6
55,7
Normal
88
38,3
38,3
93,9
Bastante buena
14
6,1
6,1
100,0
total
230
100,0
100,0
87
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Gráfico 22
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según su relación con los profesionales de la municipalidad
Según la encuesta, el 49,6% de los beneficiarios del programa mani-
festaron que la relación con los trabajadores de la municipalidad es
regular, el 38,3% manifestó que es normal y sólo el 6,1% indicó que es
bastante buena. Los servicios que brinda el gobierno local a los benefi-
ciarios no son satisfactorios por lo que se observa que los trabajadores
de la municipalidad no logran brindar un buen servicio desde las per-
cepciones de los beneficiarios.
Tabla 25
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción de normas de seguridad en salud
percepción de
porcentaje
porcentaje
normas de
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
seguridad en salud
Nada
19
8,3
8,3
8,3
Un poco
66
28,7
28,7
37,0
Lo normal
97
42,2
42,2
79,1
Bastante
48
20,9
20,9
100,0
total
230
100,0
100,0
88
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Gráfico 23
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según percepción de normas de seguridad en salud
Un aspecto importante en los servicios públicos son las normas de se-
guridad, según lo indicado por los beneficiarios, el 42,2% manifestó
que las normas de seguridad en salud son normales, un 28,8% indicó
que un poco y el 20,9% manifestó que la salud cumple bastante con las
normas de seguridad.
Tabla 26
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según
percepción de las normas de higiene que cumple el servicio de salud
percepción de las
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
normas de higiene
válido
acumulado
Nada
16
7,0
7,0
7,0
Un poco
47
20,4
20,4
27,4
Lo normal
112
48,7
48,7
76,1
Bastante
55
23,9
23,9
100,0
total
230
100,0
100,0
89
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Gráfico 24
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según
percepción de las normas de higiene que cumple el servicio de salud
La gran mayoría de beneficiarios indicaron que la salud cumple con
normalidad con las normas de higiene (48,7%), el 23,9% manifestó
que es bastante el cumplimiento, mientras que un 20,4% indicó que
los servicios de salud cumplen un poco con las normas de higiene.
Tabla 27
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según el servicio
de la Municipalidad que cumplen con las normas de seguridad
servicio de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
municipalidad
válido
acumulado
Nada
4
1,7
1,7
1,7
Un poco
41
17,8
17,8
19,6
Lo normal
142
61,7
61,7
81,3
Bastante
43
18,7
18,7
100,0
total
230
100,0
100,0
90
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Gráfico 25
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según el servicio
de la Municipalidad que cumplen con las normas de seguridad
El 61,7% de los beneficiarios manifestaron que la municipalidad cumple
con las normas de seguridad, el 18,7% indicó que bastante y el 17,8%
que un poco; demostrándose que, en relación a las normas de seguri-
dad, la institución es bien percibida por los beneficiarios del programa.
Tabla 28
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según servicio
de la Municipalidad que cumple con las normas de higiene
servicio de la
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
municipalidad
válido
acumulado
Nada
8
3,5
3,5
3,5
Un poco
37
16,1
16,1
19,6
Lo normal
133
57,8
57,8
77,4
Bastante
52
22,6
22,6
100,0
total
230
100,0
100,0
91
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Gráfico 26
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según servicio
de la Municipalidad que cumple con las normas de higiene
Los beneficiarios indicaron que la municipalidad cumple normalmente
con las normas de higiene (57,8%), el 22,6% manifestó que cumplen
bastante con las normas de higiene, mientras que el 16,1% manifestó
cumplir poco.
Tabla 29
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la dificultad de caminata al acudir al servicio
dificultad de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
caminata
válido
acumulado
Nada
9
3,9
3,9
3,9
Un poco
48
20,9
20,9
24,8
Lo normal
136
59,1
59,1
83,9
Bastante
37
16,1
16,1
100,0
total
230
100,0
100,0
92
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Gráfico 27
¿Puedes acudir al servicio caminando, sin impedimentos
que dificulten algunas de sus actividades?
El 59,1% de los beneficiarios indicaron que pueden caminar con nor-
malidad cuando asisten a los servicios de las instituciones, lo cual no
dificulta realizar sus actividades, el 20,9% manifestaron que tienen un
poco de dificultad para caminar, el 16,1% indicaron que tienen bastan-
tes dificultades y sólo el 3,9% manifestaron que no tienen dificultades.
Este es un aspecto que las instituciones no consideran en los procesos
de intervención ya que para cobrar y asistir a los programas de la mu-
nicipalidad y salud no cuentan con el apoyo correspondiente en cuanto
a la atención de necesidades.
93
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 30
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la asistencia
de las personas de la tercera edad al seguro integral de salud
asistencia al
porcentaje
porcentaje
seguro integral
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
de salud
Nada
16
7,0
7,0
7,0
Un poco
51
22,2
22,2
29,1
Lo normal
132
57,4
57,4
86,5
Bastante
31
13,5
13,5
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 28
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la asistencia
de las personas de la tercera edad al seguro integral de salud
Según lo indicado por los beneficiarios, la asistencia de las personas de
la tercera edad a los servicios del seguro integral de salud es muy rela-
tiva, ya que el 57,4% manifestó asistir de forma normal, luego el 22,2%
manifestó asistir poco, mientras que el 13,5% indicó asistir bastante
y un 7% no asiste nada. Según esta información, los beneficiarios no
ven como una alternativa de solución al seguro integral de salud para
resolver sus problemas de salud.
94
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 31
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la asistencia
de las personas de la tercera edad a los servicios de salud
porcentaje
porcentaje
asistencia
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Nada
18
7,8
7,8
7,8
Un poco
41
17,8
17,8
25,7
Lo normal
139
60,4
60,4
86,1
Bastante
32
13,9
13,9
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 29
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la asistencia
de las personas de la tercera edad a los servicios de salud
El 60,4% de los beneficiarios manifestaron asistir normalmente a los
programas de salud, un 17,8% indicó asistir muy poco, mientras que
el 13,9% manifestó asistir bastante, coincide con lo manifestado en re-
lación al seguro integral de salud. Pese a que la condición de salud de
las personas de la tercera edad requiere de un mayor cuidado, éstos no
ven con relevancia asistir a los programas en los establecimientos de
salud.
95
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 32
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la asistencia de
las personas de la tercera edad a los programas de la municipalidad
porcentaje
porcentaje
asistencia
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Nada
8
3,5
3,5
3,5
Un poco
43
18,7
18,7
22,2
Lo normal
145
63,0
63,0
85,2
Bastante
34
14,8
14,8
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 30
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la asistencia de
las personas de la tercera edad a los programas de la municipalidad
De igual manera, los beneficiarios manifestaron que asisten normal-
mente a los programas de la municipalidad (63%), un poco (18,7%),
bastante (14,8%). Es decir que la participación en los servicios ofer-
tados por la municipalidad es relativamente baja, ya que el distrito
cuenta con 1.104 beneficiarios indicando que las estrategias de brin-
dar servicios a la tercera edad tienen que ser mucho más masificadas
y descentralizada, dada la condición de ser un grupo grande, diversifi-
cado y vulnerable.
96
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
- Nutrición
Tabla 33
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según las veces que se alimentan al día
cantidad de
porcentaje
porcentaje
veces que se
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
alimenta al día
2
18
7,8
7,8
7,8
3
210
91,3
91,3
99,1
4
2
0,9
0,9
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 31
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según las veces que se alimentan al día
En cuanto a nutrición se refiere, se ha encontrado que la gran mayoría
de los beneficiarios se alimentan tres veces al día con un 91,3%, sólo el
7,8% manifestó alimentarse dos veces.
97
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 34
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el consumo diario de carne, pescado o aves
consumo diario de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
carne, pescado o aves
válido
acumulado
Nunca
2
0,9
0,9
0,9
Raramente
75
32,6
32,6
33,5
Moderadamente
105
45,7
45,7
79,1
Frecuente
48
20,9
20,9
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 32
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el consumo diario de carne, pescado o aves
Más del 70% de los beneficiarios manifestaron que raramente y de
manera moderada consumen a diario carne, pescado o aves, sólo un
20,9% indicó que con frecuencia consumen carne. En una entrevista
en grupo, cuando se hizo la pregunta sobre lo que compran con los 250
soles que reciben, se manifestó: “Compramos fideos, arroz, aceite, azú-
car, atún, avena, jabón y detergente para el lavado de la ropa. Además,
compramos medicinas porque lo que nos dan de la Posta no nos calma
el dolor”.
98
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Como se observa, los beneficiarios destinan su pensión a la compra
de alimentos basado en carbohidratos, medicina para sus dolencias
y productos de limpieza por lo que no compran alimentos nutritivos
para su edad.
Tabla 35
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según consumo de frutas y verduras dos veces por día
consumo de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
frutas y verduras
válido
acumulado
Raramente
68
29,6
29,6
29,6
Moderada
111
48,3
48,3
77,8
Frecuente
51
22,2
22,2
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 33
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según consumo de frutas y verduras dos veces por día
Como se observa, el 48,3% indicó que sí consumen fruta y verdura mo-
deradamente, el 29,6% manifestó que consume raramente y el 22,2%
que consume con frecuencia, lo que demuestra que las frutas y las ver-
duras son alimentos pocos consumidos por las personas de la tercera
edad.
99
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 36
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según consumo diario de lácteos
porcentaje
porcentaje
consumo de lácteos
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Nunca
4
1,7
1,7
1,7
Raramente
111
48,3
48,3
50,0
Moderada
78
33,9
33,9
83,9
Frecuente
37
16,1
16,1
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 34
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según consumo diario de lácteos
Como se aprecia, la gran mayoría de los beneficiarios han manifesta-
do que consumen raramente y moderadamente los lácteos (48,3% y
33,9%), el 1,7% manifiesta no consumir nunca lácteos y sólo un 16,1%
indicó consumir con frecuencia este alimento. Los lácteos son muy im-
portantes para la salud de los adultos mayores debido a sus beneficios, a
su contenido en calcio y a los nutrientes que contiene porque permiten
una dieta equilibrada y una buena densidad ósea. Se recomienda que
las personas mayores de 50 años tomen entre dos y cuatro raciones de
lácteos al día para alcanzar los niveles de calcio que su cuerpo requiere.
100
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 37
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el consumo de huevos o leguminosas 1 o 2 veces por semana
consumo de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
huevos o leguminosas
válido
acumulado
Nunca
5
2,2
2,2
2,2
Raramente
131
57,0
57,0
59,1
Moderada
61
26,5
26,5
85,7
Frecuente
33
14,3
14,3
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 35
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el consumo de huevos o leguminosas 1 o 2 veces por semana
El 57,0% de los beneficiarios manifestaron que raramente consu-
men huevos o leguminosas (una o dos veces por semana), seguido del
26,5% que consumen moderadamente, sólo el 14,3% indicó que con-
sumen con frecuencia. Es importante mencionar que los beneficiarios
no reciben ningún tipo de capacitación y acompañamiento en cuanto
al consumo adecuado de los alimentos que se ajusten a las necesidades
según su edad.
101
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 38
Beneficiarios del programa pensión 65 Amarilis según su apetito
porcentaje
porcentaje
apetito
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Disminuye
67
29,1
29,1
29,1
Aumenta
26
11,3
11,3
40,4
No cambia
137
59,6
59,6
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 36
Beneficiarios del programa pensión 65 Amarilis según su apetito
Como se aprecia, el 59,6% de los beneficiarios manifestaron que su
apetito no ha cambiado y se mantiene igual; sin embargo, el 29,1% in-
dicó que disminuyó, solo el 11,3% indicó que aumenta. Estudios mé-
dicos señalan que los adultos mayores a medida que van aumentando
su edad pueden presentar falta de apetito (hiporexia) debido a que no
necesitan ingerir tantas calorías porque sus necesidades físicas no son
tan altas y porque el estómago pide menos cantidad.
102
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 39
Beneficiarios del programa Pensión 65
según el consumo diario de agua
consumo diario
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
de agua
válido
acumulado
Menos de 3 vasos
109
47,4
47,4
47,4
De 3 a 5 vasos
96
41,7
41,7
89,1
De 6 a 8 vasos
24
10,4
10,4
99,6
De 8 a más
1
0,4
0,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 37
Beneficiarios del programa Pensión 65
según el consumo diario de agua
Según la encuesta, un 47,4% de los beneficiarios consume menos de
tres vasos diarios, 41,7% de tres a cinco vasos diarios y sólo un 10%
manifestó consumir de seis a ocho vasos al día. Es sumamente im-
portante que los adultos mayores tengan conocimiento sobre lo fun-
damental que es el consumo de agua para su salud, para que tengan
un hábito más adecuado, debido a que las personas cuando envejecen
manifiestan una disminución de la proporción de agua de sus cuerpos,
además de una disminución de la masa muscular y un aumento del te-
jido graso; por lo que recomiendan que los adultos mayores consuman
entre unos ocho a 12 vasos diarios de agua.
103
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 40
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según malestar físico
porcentaje
porcentaje
malestar físico
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Nunca
11
4,8
4,8
4,8
Raramente
144
62,6
62,6
67,4
Moderada
67
29,1
29,1
96,5
Frecuente
8
3,5
3,5
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 38
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según malestar físico
Los adultos mayores en su gran mayoría (62,6%) indicaron sentirse
raramente con malestar físico, mientras que un 29,1% indicó tener
malestares moderadamente. Esta información se visualiza mejor en la
entrevista en grupo cuando los beneficiarios manifestaron que existen
muchas dolencias que son propias a su edad: “Lo que más padecemos
es de artrosis, artritis, dolores musculares, de huesos y mareos, pero
muchas veces nosotros mismos nos curamos”.
104
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 41
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según hasta
qué punto piensa que el dolor (físico) impide hacer lo que necesita
porcentaje
porcentaje
percepción
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Nada
109
47,4
47,4
47,4
Un poco
87
37,8
37,8
85,2
Lo normal
28
12,2
12,2
97,4
Bastante
5
2,2
2,2
99,6
extremada
1
0,4
0,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 39
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según hasta
qué punto piensa que el dolor (físico) impide hacer lo que necesita
El 47,4% de los beneficiarios indicaron que el dolor físico no les impi-
de hacer lo que necesita, el 37,8% manifestó que un poco, el 12,2% que
nada y sólo el 2,2% que bastante.
105
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 42
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la necesidad
de un tratamiento médico para funcionar en su vida diaria
necesidad de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
tratamiento
válido
acumulado
Nada
120
52,2
52,2
52,2
Un poco
81
35,2
35,2
87,4
Lo normal
25
10,9
10,9
98,3
Bastante
4
1,7
1,7
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 40
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según la necesidad
de un tratamiento médico para funcionar en su vida diaria
Más de la mitad de los beneficiarios del programa manifestaron que no
necesitan de un tratamiento médico para funcionar en su vida diaria
(57,2%); sin embargo, el 32,2% indicó requerir un poco de tratamien-
to médico, el 10,9% lo normal y sólo el 1,7% indicó requerir bastante
tratamiento médico. Se debe tomar en cuenta que es de poco interés la
prevención en salud de los beneficiarios debido a que éstos no ven re-
levante el asistir a un médico para realizar sus controles y, por tanto, no
ven necesario el tratamiento médico; es más, prefieren asistir a una far-
macia para curarse y para resolver cualquier problema de índole físico.
106
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 43
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de medicamentos que consume
cantidad
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
de medicamentos
válido
acumulado
1
128
55,7
55,7
55,7
2
64
27,8
27,8
83,5
3
38
16,5
16,5
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 41
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de medicamentos que consume
El 55,7% de los beneficiarios manifestaron tomar una medicina, el
27,8% indicó tomar dos medicinas y el 16,5% manifestó tomar tres me-
dicinas; como se aprecia, el uso de medicamentos es una clara muestra
de que las personas de la tercera edad tienen dolencias, pero prefieren
auto-medicarse antes de asistir a un centro de salud para tratar sus
dolencias. Así mismo, el programa no prevé ningún tipo de acción re-
ferente a esta realidad de los beneficiarios, por lo que las acciones en
relación a salud pasan desapercibidas por las personas de la tercera
edad que viven en el distrito de Amarilis. Los procesos de articulación
interinstitucional que deben realizarse con fines de intervención en sa-
lud no se visualizan en el programa.
107
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 44
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la percepción del disfrute de la vida
porcentaje
porcentaje
percepción
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Nada
2
0,9
0,9
0,9
Un poco
24
10,4
10,4
11,3
Lo normal
165
71,7
71,7
83,0
Bastante
39
17,0
17,0
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 42
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la percepción del disfrute de la vida
Referente al estado emocional de los beneficiarios del programa, el
71,7% manifestó que disfrutar de la vida no es tan relevante, sólo el
17,0% indicó disfrutar de la vida bastante y el 10,4% manifestó que un
poco. Según las respuestas de los beneficiarios, el disfrutar de la vida
es “ser feliz”, y el resultado de los porcentajes indica que los beneficia-
rios tienen un estado de ánimo no muy alentador ya que es muy poco
relevante para ellos.
108
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 45
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la creencia de que su vida tiene sentido
creencia de que su
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
vida tiene sentido
válido
acumulado
Nada
1
0,4
0,4
0,4
Un poco
13
5,7
5,7
6,1
Lo normal
167
72,6
72,6
78,7
Bastante
49
21,3
21,3
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 43
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la creencia de que su vida tiene sentido
En la encuesta aplicada a los beneficiarios del programa, se obser-
va que el 72,6% ha manifestado que su vida pasa con normalidad, el
21,3% indicó que su vida tiene bastante sentido, sólo el 5,7% ha mani-
festado que su vida tiene un poco de sentido. Se nota con claridad que
para la población en estudio no existe una satisfacción plena de vida
ya que lo perciben como normal y muy pocos han indicado que la vida
tiene bastante sentido.
109
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 46
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la creencia de que el ambiente físico donde vive es saludable
porcentaje
porcentaje
creencia
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Un poco
12
5,2
5,2
5,2
Lo normal
160
69,6
69,6
74,8
Bastante
57
24,8
24,8
99,6
extremada
1
0,4
0,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 44
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la creencia de que el ambiente físico donde vive es saludable
El 69,6% de los beneficiarios del programa manifestaron que el am-
biente donde viven es normal, el 24,8% indicó que es bastante saluda-
ble y el 5,2% manifestó que el ambiente donde viven es poco saludable.
110
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 47
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de energía suficiente para la vida diaria
cantidad de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
energía
válido
acumulado
Nada
1
0,4
0,4
0,4
Un poco
47
20,4
20,4
20,9
Lo normal
151
65,7
65,7
86,5
Bastante
31
13,5
13,5
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 45
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de energía suficiente para la vida diaria
Los beneficiarios manifestaron en un 65,7% que la energía suficiente
para su vida es normal, 20,4 % es un poco y un 13,5% es bastante, se-
gún lo manifestado no se observa un estado de insuficiencia en lo que
se refiere a la falta de energía para realizar su vida diaria, sin embargo,
un 20% indicó que no tiene mucha energía para su vida diaria.
111
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 48
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de dinero suficiente para cubrir sus necesidades
cantidad
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
de dinero
válido
acumulado
Nada
59
25,7
25,7
25,7
Un poco
126
54,8
54,8
80,4
Lo normal
41
17,8
17,8
98,3
Bastante
4
1,7
1,7
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 46
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la cantidad de dinero suficiente para cubrir sus necesidades
Los beneficiarios del programa en un 54,8% indicaron que tienen poco
dinero para cubrir sus necesidades, el 25,7% manifestó que no tienen
nada, el 17,8% que es normal y sólo un 1,7% que tienen bastante di-
nero para cubrir sus necesidades. Esto es una clara muestra de que el
monto otorgado por el programa no es suficiente para que los adultos
mayores puedan cubrir todas sus necesidades.
112
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 49
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el conocimiento sobre lo que necesita para llevar bien su vida
porcentaje
porcentaje
conocimiento
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Nada
1
0,4
0,4
0,4
Un poco
58
25,2
25,2
25,7
Lo normal
160
69,6
69,6
95,2
Bastante
11
4,8
4,8
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 47
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el conocimiento sobre lo que necesita para llevar bien su vida
El 69,6% de los beneficiarios manifestaron que normalmente conocen
lo que necesitan para llevar bien su vida, el 25,2% indicó que conocen
poco y sólo el 4,8% indicó que conocen bastante. Se observa que la
gran mayoría de los beneficiarios no tienen muy claro lo que necesitan
para llevar bien su vida ya que sus respuestas no fueron muy concisas,
además, existe un buen porcentaje de beneficiarios que conocen poco
sobre lo que necesitan para estar bien. Este indicador muestra que los
beneficiarios desconocen sus derechos como ciudadanos.
113
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 50
Beneficiarios del Programa Pensión 65 Amarilis
según si sabe qué hacer en sus momentos libres o de ocio
sabe qué hacer en
porcentaje
porcentaje
sus momentos libres
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
o de ocio
Nada
4
1,7
1,7
1,7
Un poco
47
20,4
20,4
22,2
Lo normal
158
68,7
68,7
90,9
Bastante
21
9,1
9,1
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 48
Beneficiarios del Programa Pensión 65 Amarilis
según si sabe qué hacer en sus momentos libres o de ocio
El 68,7% de los beneficiarios del programa indicaron que conocen lo
que tienen que hacer en sus horas de ocio o momentos libres, el 20,4%
manifestó que sabe poco en relación a qué hacer en sus horas de ocio,
el 9,1% dijo saber bastante y el 1,7% indicó saber nada.
114
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 51
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según capacidad de desplazamiento de un lugar a otro
capacidad de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
desplazamiento
válido
acumulado
Un poco
64
27,8
27,8
27,8
Lo normal
136
59,1
59,1
87,0
Bastante
30
13,0
13,0
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 49
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según capacidad de desplazamiento de un lugar a otro
La gran mayoría de los beneficiarios del programa manifestaron que
su desplazamiento es normal (59,1%), el 27,8% indicó que tienen un
poco de dificultad para hacer su desplazamiento, mientras que un 13%
manifestó que presentan bastante dificultad para poder desplazarse
de un lugar de otro; demostrándose que casi el 40% de los beneficia-
rios poseen dificultades para poder desplazarse, lo que viene siendo
un problema propio de la edad que no es tomado en cuenta en las in-
tervenciones que se deben hacer para este grupo social.
115
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 52
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según cosas que olvidan y no puede recordar
cosas que olvidan
porcentaje
porcentaje
y no pueden
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
recordar
Nada
28
12,2
12,2
12,2
Un poco
110
47,8
47,8
60,0
Lo normal
83
36,1
36,1
96,1
Bastante
9
3,9
3,9
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 50
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según cosas que olvidan y no puede recordar
El 47,8% de los beneficiarios del programa manifestaron que hay co-
sas que olvidan y no pueden acordar, el 36,1% dijo que es normal esta
condición, el 12,2% manifestó que no olvidan y sólo un 3,9% indicó que
olvidan bastante y no pueden acordarse; siendo una condición normal
para el adulto mayor por el envejecimiento, razón por la cual, debe reci-
bir algún tipo de apoyo para su mejora, sin embargo, el programa no tie-
ne acciones de intervención sobre este aspecto para los beneficiarios.
116
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 53
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis según su sueño
porcentaje
porcentaje
sueño
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Muy mala
1
0,4
0,4
0,4
Regular
52
22,6
22,6
23,0
Normal
135
58,7
58,7
81,7
Bastante buena
42
18,3
18,3
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 51
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis según su sueño
El 58,7% de los beneficiarios indicaron que su sueño es normal, mien-
tras que el 22,6% indicó que es regular y sólo el 0,4% dijo que su sueño
es malo. Se observa que existe un porcentaje de casi 23% que manifies-
ta que su sueño es regular, las acciones de prevención y tratamiento
sobre el tema no se visualizan en el programa.
117
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 54
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según las actividades en su vida diaria
las actividades
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
en su vida diaria
válido
acumulado
Muy mala
1
0,4
0,4
0,4
Regular
78
33,9
33,9
34,3
Normal
117
50,9
50,9
85,2
Bastante buena
34
14,8
14,8
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 52
Beneficiarios del programa Pensión 65 de Amarilis
según las actividades en su vida diaria
Como se observa, el 50,9% de los beneficiarios indicaron que sus ac-
tividades diarias son normales, mientras que el 33,9% manifestó que
es regular, el 14,8% manifestó ser bastante buena y sólo 0,4% dijo ser
muy mala. Por lo que se puede mencionar al respecto, que los adultos
mayores siguen con su vida cotidiana a pesar de su edad; sin embargo,
hay un porcentaje de casi el 34% que menciona tener dificultades para
desarrollar con normalidad sus actividades.
118
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 55
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus actividades en el trabajo
actividades
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
en el trabajo
válido
acumulado
Muy mala
5
2,2
2,2
2,2
Regular
111
48,3
48,3
50,4
Normal
76
33,0
33,0
83,5
Bastante buena
37
16,1
16,1
99,6
Muy buena
1
0,4
0,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 53
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus actividades en el trabajo
A pesar de contar con una edad avanzada, la mayoría de los benefi-
ciarios manifestaron que realizan actividades en el trabajo de forma
regular (48,3%), el 33,0% manifestó que es normal, el 16,1% que es
bastante buena, el 2,2% que es muy mala y un 0,4% manifestó que es
muy buena.
119
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 56
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente consigo mismo
cómo se siente
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
consigo mismo
válido
acumulado
Muy mala
1
0,4
0,4
0,4
Regular
48
20,9
20,9
21,3
Normal
127
55,2
55,2
76,5
Bastante buena
54
23,5
23,5
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 54
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente consigo mismo
La percepción de cómo se siente el adulto mayor refleja el estado emo-
cional de la persona, se puede observar que la gran mayoría (55,2%)
se siente normal consigo mismo, el 23,5% indicó estar bastante bien,
mientras que el 20,9% dijo sentirse regular; a pesar de su situación de
pobreza y extrema pobreza los beneficiarios manifiestan sentirse nor-
mal consigo mismo mostrando estabilidad emocional.
120
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 57
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente con los que están a su alrededor
cómo se siente con
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
los que le rodean
válido
acumulado
Muy mal
2
0,9
0,9
0,9
Regular
59
25,7
25,7
26,5
Normal
124
53,9
53,9
80,4
Bastante bien
44
19,1
19,1
99,6
Muy bien
1
0,4
0,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 55
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente con los que están a su alrededor
El 53,9% de los beneficiarios del programa manifestaron sentirse nor-
mal con las personas que están a su alrededor, sin embargo, un 25,7%
indicó que su relación es regular con las demás personas y un 19,1%
dijo que su relación con las personas de su entorno es bastante buena;
demostrándose que las relaciones en el entorno del adulto mayor no
presentan dificultades y que el vínculo con su ambiente social es normal.
121
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 58
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente con su vida
cómo se siente
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
con su vida
válido
acumulado
Muy mal
5
2,2
2,2
2,2
Regular
41
17,8
17,8
20,0
Normal
114
49,6
49,6
69,6
Bastante bien
68
29,6
29,6
99,1
Muy bien
2
0,9
0,9
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 56
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente con su vida
Como se puede ver, el 49,6% de los beneficiarios se sienten normales
con su vida, el 29,6% indicó sentirse bastante bien, sin embargo, existe
un 17,8% que siente que su vida es regular y sólo el 2,2% indicó que
es muy mala.
122
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 59
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el apoyo que obtiene de sus amigos
apoyo que obtiene
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
de sus amigos
válido
acumulado
Muy malo
7
3,0
3,0
3,0
Regular
79
34,3
34,3
37,4
Normal
96
41,7
41,7
79,1
Bastante bueno
48
20,9
20,9
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 57
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el apoyo que obtiene de sus amigos
El entorno social en el que se desenvuelven los adultos mayores se
muestra en estos indicadores donde los beneficiarios manifestaron
que el apoyo de los amigos es normal (41,7%), el 34,3% indicó que es
regular, el 20,9% que es bastante bueno y sólo el 3% manifestó que es
muy malo.
123
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 60
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente en el lugar dónde vive
cómo se siente en
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
el lugar donde vive
válido
acumulado
Muy mal
2
0,9
0,9
0,9
Regular
32
13,9
13,9
14,8
Normal
121
52,6
52,6
67,4
Bastante bien
75
32,6
32,6
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 58
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según cómo se siente en el lugar dónde vive
El ambiente físico donde vive el adulto mayor según su percepción es
normal con un 52,6%, bastante buena con un 32,6% y sólo un 13,9%
manifestó ser regular. Se aprecia, entonces, que el ambiente donde vi-
ven es el adecuado para ellos, sin embargo, hay que recordar que vie-
nen de familias pobres y vulnerables que no cuentan con las condicio-
nes necesarias para tener una calidad de vida.
124
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 61
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según los servicios sanitarios dónde viven
servicios sanita-
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
rios dónde viven
válido
acumulado
Muy malo
14
6,1
6,1
6,1
Regular
110
47,8
47,8
53,9
Normal
95
41,3
41,3
95,2
Bastante bueno
11
4,8
4,8
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 59
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según los servicios sanitarios dónde viven.
Como se aprecia, la gran mayoría de los beneficiarios manifestaron
que los servicios sanitarios instalados en sus viviendas son regulares
(47,8%), mientras que un 41,3% indicó que es normal, sólo un 4,8%
manifestó que es bastante buena; indicándose las condiciones de sa-
neamiento en la que se encuentran los beneficiarios, las mismas que se
encuentran vinculadas a salud.
125
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 62
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según los servicios de transporte de su zona
servicios de trans-
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
porte de su zona
válido
acumulado
Muy malo
25
10,9
10,9
10,9
Regular
124
53,9
53,9
64,8
Normal
78
33,9
33,9
98,7
Bastante bueno
3
1,3
1,3
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 60
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según los servicios de transporte de su zona
La movilidad de los adultos mayores es un aspecto importante que
permite la seguridad en su desplazamiento, por lo que los resultados
demuestran que los servicios de transporte no son muy buenos en el
medio donde viven, encontrando que un 53,9% manifestó que el ser-
vicio de transporte es regular, el 33,9% lo considera normal y casi el
11% dijo que es malo. Es importante mencionar que, en caso de adul-
126
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
tos mayores, el transporte requiere de unas condiciones especiales
adaptadas a las necesidades de este tipo de población, más aún cuando
se encuentran en condiciones de pobreza, sin embargo, en la capital y
en las provincias de Perú no se toman en cuenta estas condiciones para
mejorar la calidad de vida de estas personas.
Tabla 63
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el cuidado de sí mismo
porcentaje
porcentaje
cuidado de sí mismo
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Muy malo
1
0,4
0,4
0,4
Regular
56
24,3
24,3
24,8
Normal
155
67,4
67,4
92,2
Bastante bueno
17
7,4
7,4
99,6
Muy bueno
1
0,4
0,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 61
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el cuidado de sí mismo
127
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
El 67,4% de los beneficiarios manifestaron que el cuidado de sí mis-
mo es normal, el 24,3% indicó que es regular, sólo el 7,4% indicó que es
bastante bueno. Se considera, entonces, que los adultos mayores casi
no conocen de autocuidados vinculados a sus problemas propios de
la edad, pero el programa tampoco brinda información sobre el tema.
Tabla 64
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según sus
movimientos en su casa (de la cama a los muebles, al interior de la
casa, salir del comedor)
movimientos
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
en su casa
válido
acumulado
Regular
89
38,7
38,7
38,7
Normal
125
54,3
54,3
93,0
Bastante bueno
16
7,0
7,0
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 62
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis, según sus
movimientos en su casa (de la cama a los muebles, al interior de la
casa, salir del comedor)
128
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
En estos resultados se demuestran que los movimientos que reali-
zan los adultos mayores al interior de su vivienda presentan dificulta-
des, si bien es cierto que la mayoría manifestó que es normal su des-
plazamiento (54,3%), el 38,7% indicó que es regular y sólo un 7% dijo
que es bastante bueno, se demuestra que el apoyo de la familia es im-
portante en el bienestar de estas personas; sin embargo, el trabajo de
inclusión social debe considerar dar intervenciones de apoyo y capaci-
tación a las familias para mejorar la calidad de vida de estas personas.
Tabla 65
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus movimientos en la calle
movimientos
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
en la calle
válido
acumulado
Muy malo
6
2,6
2,6
2,6
Regular
119
51,7
51,7
54,3
Normal
92
40,0
40,0
94,3
Bastante bueno
13
5,7
5,7
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 63
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus movimientos en la calle
129
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
La movilidad de los adultos mayores en la calle es un indicador de la
independencia de estas personas, se puede observar que el 51,7 % de
los beneficiarios manifestaron que sus movimientos en las calles son
regulares, el 40 % indicó ser normal y sólo el 5,7 % dijo que es bastante
bueno.
Tabla 66
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus actividades diarias
porcentaje
porcentaje
actividades diarias
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Muy mal
8
3,5
3,5
3,5
Regular
124
53,9
53,9
57,4
Normal
85
37,0
37,0
94,3
Bastante bien
13
5,7
5,7
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 64
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según sus actividades diarias
130
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Referente a cómo son sus actividades diarias, los beneficiarios en su
gran mayoría manifestaron ser regular en un 53,9%, el 37% dijo ser
normal, sólo el 5,7% indicó ser bastante buena, observándose además
que el 3,5% manifestó ser muy mala.
Tabla 67
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según con quién vive
porcentaje
porcentaje
con quién vive
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Esposo
87
37,8
37,8
37,8
Hijos
66
28,7
28,7
66,5
Nuera
12
5,2
5,2
71,7
Nieto
2
0,9
0,9
72,6
Otros
63
27,4
27,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 65
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según con quién vive
Se puede ver que la gran mayoría de beneficiarios no están solos, un
37,8% vive con su cónyuge, el 28,7% manifestó que viven con sus hijos,
el 27,4% indicó que viven con otros familiares, el 5,2% con la nuera y
el 0,9% vive con sus nietos.
131
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 68
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el trato de su esposo e hijos
trato de su
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
esposo e hijos
válido
acumulado
Regular
67
29,1
29,1
29,1
Normal
94
40,9
40,9
70,0
Bastante bueno
53
23,0
23,0
93,0
Muy bueno
16
7,0
7,0
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 66
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según el trato de su esposo e hijos
El 40,9% de los beneficiarios indicaron que el trato del cónyuge e hijos
es normal, el 29,1% manifestó ser regular, un 23% dijo que es bastante
bueno y un 7% mencionó que es muy bueno, demostrándose que las
relaciones intrafamiliares van de lo normal a lo regular.
132
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 69
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según a quién le tiene más confianza
a quién le tiene
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
más confianza
válido
acumulado
Esposo
82
35,7
35,7
35,7
Hijos
94
40,9
40,9
76,5
Nuera
8
3,5
3,5
80,0
Nieto
1
0,4
0,4
80,4
Otros
45
19,6
19,6
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 67
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según a quién le tiene más confianza
Según el cuadro y gráfico que se presenta, los beneficiarios indicaron
que tienen mayor confianza a los hijos y esposo respectivamente (en-
tre 40,9% y 35,7%), el 19,6% manifestó que tienen confianza a otras
personas y sólo un 3,5% manifestó tener confianza a sus nueras.
133
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 70
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según amigos(as)
porcentaje
porcentaje
amigos(as)
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Si
144
62,6
62,6
62,6
No
86
37,4
37,4
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 68
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis según amigos
La gran mayoría de los beneficiarios manifestaron que sí tienen ami-
gos (62,6%), sin embargo, el 37,4% manifestó que no tienen amigos,
observándose que este porcentaje de adultos mayores tienen mayor
vínculo social con sus familiares que con personas de otros ambientes
sociales.
134
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 71
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según de dónde conoce sus amistades
porcentaje
porcentaje
de dónde los conoce
frecuencia
porcentaje
válido
acumulado
Vecindad
121
52,6
52,6
52,6
Niñez
5
2,2
2,2
54,8
Colegio
4
1,7
1,7
56,5
Otros
12
5,2
5,2
61,7
Ninguno
88
38,3
38,3
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 69
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según de dónde conoce sus amistades
La amistad que dicen tener los beneficiarios principalmente vienen de
sus vecinos (52,6%), el 38,3% dijo no tener amistad con ninguno. Las
relaciones sociales inmediatas, según lo manifestado en los resultados,
son con sus familiares más cercanos y luego con sus vecinos.
135
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 72
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según a lo que dedica sus horas de ocio
lo que se dedica en
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
sus horas de ocio
válido
acumulado
Deporte
7
3,0
3,0
3,0
Religión
15
6,5
6,5
9,6
Paseos
10
4,3
4,3
13,9
Ninguno
198
86,1
86,1
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 70
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según a lo que se dedica en sus horas de ocio
Como se puede ver, el 86,1% manifestó que no realiza ninguna acti-
vidad en sus horas de ocio, demostrándose que no hay un interés por
tener alguna actividad en su tiempo libre, sin embargo, se considera
que las personas de la tercera edad deben incluir en sus actividades
horas recreativas para mejorar su estado de salud, físico y emocional.
136
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Tabla 73
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la calificación de su calidad de vida
calificación de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
calidad de vida
válido
acumulado
Regular
22
9,6
9,6
9,6
Normal
158
68,7
68,7
78,3
Bastante buena
50
21,7
21,7
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 71
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la calificación de su calidad de vida
El 68,7% de los beneficiarios manifestaron que su calidad de vida es
normal, el 21,7% indicó que es bastante buena y sólo el 9,6% dijo que
su calidad de vida es regular. Se considera, entonces que, desde la pers-
pectiva de las personas de la tercera edad, no poseen una calidad de
vida por sus condiciones de pobreza y su estado de salud, físico, emo-
cional y alimenticio, quedando demostrado que el programa y el país
en general no les brinda los servicios y las atenciones necesarias para
su edad.
137
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Tabla 74
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la calificación de su salud
calificación de
porcentaje
porcentaje
frecuencia
porcentaje
su salud
válido
acumulado
Regular
27
11,7
11,7
11,7
Normal
166
72,2
72,2
83,9
Bastante buena
37
16,1
16,1
100,0
total
230
100,0
100,0
Gráfico 72
Beneficiarios del programa Pensión 65 Amarilis
según la calificación de su salud
De esta manera, la gran mayoría manifestó que su salud es normal
(72,2%), el 16,1% indicó que es bastante buena y sólo un 11,5% ma-
nifestó que es regular; demostrándose que, a pesar de las condiciones
y la falta de prestación de servicios de calidad en salud, esto no es de
gran significancia para el adulto mayor.
138
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
- Discusión de resultados
En Perú, los programas sociales vienen implementándose a los fines
de contrarrestar el aumento de la pobreza, siendo esta un producto
del ajuste estructural en la economía del país; es por ello, que toda la
población vulnerable, incluyendo los adultos mayores, quienes pade-
cieron los efectos producidos por estos cambios. El objetivo principal
del programa Pensión 65 es proporcionar un ingreso periódico que
pueda atenuar la vulnerabilidad social y, al mismo tiempo, mejorar su
calidad de vida. Así como también elaborar e implementar servicios de
calidad y protección al adulto mayor para fortalecer la estructuración
intersectorial e intergubernamental de apoyo social a las personas de
la tercera edad.
La vejez es la etapa final de vida en el ser humano; sin embargo, es
fundamental llegar a este último proceso con calidad de vida, teniendo
en consideración que se debe estar rodeado no sólo de factores mate-
riales sino afectivos y emocionales que permitan el equilibro econó-
mico y social. Por ello, son tan necesarios los aspectos integrales de
desarrollo humano, tanto objetivos como subjetivos, de valoraciones
y de satisfacciones personales y sociales. De esta manera, los resulta-
dos de la investigación responden a las condiciones que presentan los
beneficiarios del programa Pensión 65 del distrito de Amarilis, demos-
trando el débil efecto que hay en la calidad de vida de las personas de
la tercera edad.
Así mismo, el programa buscar aliviar la pobreza en los adultos
mayores, más no disminuye ni mejora su calidad de vida. El incentivo
transferido cada dos meses a los beneficiarios contribuye a mejorar de
alguna manera los ingresos de los mismos, pero no logra cubrir todas
las necesidades básicas que requiere este tipo de población. Por otro
lado, la prestación de servicio para la transferencia monetaria es efi-
ciente en el programa; la planificación, organización y comunicación re-
ferente al cobro entre el programa y los beneficiarios se da a través de
la municipalidad y los gestores del programa. Sin embargo, el programa
no tiene previstas estrategias de pago para beneficiarios en situaciones
de salud deprimentes debido a que no existe un registro que permita
identificarlos y ubicarlos, y tampoco hay una estrategia diseñada por el
programa para que estas personas accedan a los cobros sin necesidad
de ir al banco, estos aspectos son poco relevantes para el programa, los
139
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
procesos de diseño e implementación no contemplan bases de datos
de la situación real de los beneficiarios, estas situaciones imprevistas
genera exclusión en la transferencia monetaria a los beneficiarios.
Por otro lado, los beneficiarios no ven como una alternativa de solu-
ción al Seguro Integral de Salud -sis- para resolver sus problemas mé-
dicos. Los procesos de articulación para los servicios del seguro, sólo
se dan en el acceso, más no en la atención del servicio de calidad al
adulto mayor, es decir, no existen programas que cubran las necesida-
des y las demandas de salud de los adultos mayores pese a que es línea
de acción de intervención del programa Pensión 65.
De esta manera, la atención en salud es regular e incluso algunos in-
dican que es muy mala, así como la relación con el personal es regular
por lo que se observa la insatisfacción de los beneficiarios al servicio
que brindan. Es importante destacar que el programa se limita a orga-
nizar campañas de salud, pero no logra llegar a todos los beneficiarios
del distrito Amarilis debido a que la articulación que se realiza a través
de la municipalidad es más de carácter administrativo a través del Sis-
tema de Focalización de Hogares -sisfho- para focalizar beneficiarios,
que de intervención social. Por otra parte, la relación con los trabajado-
res es regular, así como también existe una percepción positiva en rela-
ción a las normas de seguridad y normas de higiene. Las estrategias de
servicios a la tercera edad tienen que ser masificadas, descentralizadas
y, en algunos casos, personalizadas dada la condición de ser un grupo
grande, diversificado y vulnerable.
Así mismo, el estado nutricional presenta características que van en
deterioro de la salud del adulto mayor, es decir, se observa que el nú-
mero de veces que se alimenta un beneficiario es la correcta, sin em-
bargo, no es de calidad. Se determina que los beneficiarios destinan su
pensión a la compra de alimentos basado en carbohidratos, medicinas
y productos de limpieza, pero no compran alimentos nutritivos para su
edad. Más del 70% manifestó que raramente consumen carne, pesca-
do o aves a diario; el consumo de lácteos es moderado; en la semana
consumen huevos o leguminosas de vez en cuando; la mayoría mani-
festaron que su apetito no ha cambiado y se mantiene igual, pero un
buen porcentaje manifestó que su apetito ha bajado; se observa que
no tienen hábitos de consumo de agua. Es importante mencionar que
los beneficiarios del programa no reciben ningún tipo de capacitación
y acompañamiento en lo referente al consumo adecuado de alimentos
que se ajusten a las necesidades según su edad.
140
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
Por otra parte, un 62,6% de los beneficiarios en su gran mayoría in-
dicaron que raramente sienten malestar físico, pero también dijeron
que existen muchas dolencias que son propias a su edad como artrosis,
artritis, dolores musculares y mareos. Sin embargo, el dolor físico no les
impide hacer sus actividades, ni perjudica sus labores en su vida diaria,
pero no suelen ser prevenidas ni tratadas de manera adecuada, tampo-
co asisten a realizar sus controles permanentes en el centro de salud.
Los adultos mayores del programa casi no conocen de autocuidados
vinculados a sus problemas físicos y de salud, ni tampoco el programa
les brinda información y capacitación para mejorar sus dolencias.
De igual modo, los datos muestran que los servicios sanitarios es-
tán entre regular, normales y muy malos, reflejando las deficiencias de
saneamiento en la que se encuentran los adultos mayores; al mismo
tiempo, los datos muestran que casi el 40% de beneficiarios tiene di-
ficultades para poder desplazarse, sin embargo, siguen con su vida y
sus actividades cotidianas. Se determina que la movilidad en la calle
es un indicador para demostrar la independencia de las personas, se
puede señalar que sus movimientos en las calles son regulares y que
presentan dificultades para desplazarse debido a la ineficiencia de los
servicios de transporte. Así como también es importante considerar
que la familia es el pilar fundamental para el bienestar de los adultos
mayores, por ende, el trabajo de inclusión debe ofrecer intervenciones
de apoyo y capacitación a la familia para mejorar su calidad de vida.
De esta manera, las relaciones intrafamiliares son positivas y la mayo-
ría manifestó vivir y tener mayor confianza a los hijos y cónyuge, pero
el trato va de normal a regular. Además, las relaciones con los amigos
que, en principio son sus vecinos, se mantienen con total normalidad.
Para los adultos mayores del distrito Amarilis, la vida es un proceso
normal y con poco disfrute, por lo que no existe una satisfacción plena
de la misma y no tienen muy claro qué es lo que necesitan para llevar
bien su vida y para estar plenos. Hay cosas que se olvidan y no pueden
acordarse, esta condición es normal por el proceso de envejecimiento,
pero el programa no implementa acciones para mejorar esta situación.
Por consiguiente, la percepción de los beneficiarios en relación a la cali-
dad de vida es normal y bastante buena por lo que no sienten que su ca-
lidad de vida se vea afectada por las condiciones en la que se encuentra.
141
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
Por último, el 86,1% manifestó que no realiza ninguna actividad en
sus horas de ocio, lo cual demuestra que los adultos mayores requieren
incluir en sus horas libres actividades recreativas que les permita me-
jorar su estado de salud, físico y emocional. Por ello, la municipalidad
implementa algunas actividades relacionadas, pero participan muy po-
cos. Demostrando, así, que el estado de salud, físico, emocional y nutri-
tivo no son los adecuados, pero a pesar de las condiciones y la falta de
prestación de servicios de calidad, la percepción del adulto mayor no
es negativa, dando paso al sentimiento de resiliencia a los problemas
de la pobreza que le aqueja a este tipo de población.
- Aporte a la investigación
El programa Pensión 65 alivia la pobreza de los adultos mayores, aun-
que no mejora la calidad de vida de este segmento social. De esta ma-
nera, el programa prioriza la eficiencia en la entrega de los 250 soles a
los beneficiarios del programa, pero los procesos de articulación inte-
rinstitucional son inexistentes y las intervenciones en salud, nutrición,
afectividad y vida social no se encuentran contemplados en el diseño
e implementación del programa. Es por ello que debe haber una re-
formulación en el diseño e implementación del programa en donde se
contemplen acciones operativas, considerando programas y proyectos
específicos para realizar intervenciones en geriatría, alimentación, te-
rapia física, terapia psicosocial y ayuda familiar para las personas de la
tercera edad.
- Recomendaciones o sugerencias
1. Reformular el diseño y aplicación del programa Pensión 65, con-
siderando el enfoque multidimensional e integral de intervención
social.
2. Mejorar los procesos de articulación del programa, haciendo uso
de herramientas de planificación, organización e implementación
de proyectos específicos en pro de los beneficiarios.
142
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
3. Formular proyectos específicos considerando indicadores de de-
manda de las personas de la tercera edad para mejorar su calidad
de vida.
4. Incorporar acciones de capacitación y acompañamiento familiar de
los adultos mayores para mejorar la alimentación, afectividad y tra-
to a las personas de la tercera edad.
5. Proponer mejoras en la calidad de servicio del sis, minsa y munici-
palidad en atención a los adultos mayores.
6. Implementar programas de recreación y rehabilitación física para
los adultos mayores.
7. Descentralizar en zonas estratégicas del distrito de Amarilis la pro-
gramación de actividades de salud, recreación, etc.
143
Capítulo quinto
Los adultos mayores y la sociedad contemporánea
Para las sociedades contemporáneas la vejez representa un verdadero
problema debido a que esta no genera ningún tipo de beneficio en ma-
teria intercambiable en el ámbito económico. De allí que a los adultos
mayores que en otrora formaron parte del capital humano, hoy por hoy
son considerados, acaso desechados por una sociedad de consumo,
convirtiéndolos en marginados, desplazados por el aparato productor
que demanda para sus dinámicas entes que complazcan sus reiterados
mecanismos de producción cada día más comprometidos con el capital
que los alberga y los controla.
La valoración del mundo de acuerdo a este panorama, se mueve
bajo estos interdictos de lo real, lo cual establece entre sus dominios
absolutos la configuración de un escenario cuyo planteamiento medu-
lar está centrado bajo la mirada ordenadora de un adulto que ahora
debe ocupar un lugar menos en la sociedad. Bajo esta perspectiva, el
adulto mayor no solo siente que está bajo la supervisión y el control
de una sociedad que dictamina las reglas del juego, sino que además
refigura los espacios de significación que están a favor de esa exclusión
de la cual, el adulto mayor ocupa el primer puesto. Como consecuencia,
se halla a un adulto no solo en agonía perenne, se halla de igual manera
a un adulto que no se encuentra a sí mismo debido a la realidad que
acaece y que padece.
En países de América Latina, aun cuando se han intentado desa-
rrollar políticas que minimicen el impacto negativo que trae consi-
go la baja incorporación de adultos mayores en la economía de estas
naciones, las prerrogativas en torno a estas tentativas se han vuelto
casi inexistentes, a ratos difusas y que han pretendido en su mayoría
considerarlas poco viables para sus economías cada día más compro-
metidas con la competencia y el libre mercado. Desde este panorama,
145
Procesos heterogéneos para la protección del adulto mayor
se hace poco probable que existan beneficios en torno a la vejez, aun
cuando los intentos han sido puestos en el tapete de la discusión, los
países siguen presentando frágiles iniciativas en torno a este asunto,
no sucede con otros grupos que sí representan para sus dinámicas las
posibilidades, además de las ganancias en términos de mercado.
Crear programas que satisfagan las necesidades básicas de los adul-
tos mayores no es solución a los miles de inconvenientes que ellos
presentan. Un sinfín de situaciones y circunstancias que los ancianos
deben atravesar por no contar con beneficios que no solo aminoren las
necesidades más elementales, también están las de carácter emocional
que en parte es lo que ha generado la muerte y la consecución de una
serie de enfermedades que el anciano debe padecer, en muchas ocasio-
nes alejado de sus seres queridos y familiares; sin contar claro está que
estas mismas peripecias deben ser asumidas por los adultos mayores
en soledad, confinados en auspicios, hospitales o centros de reclusión.
El desarrollo de políticas en materia social como las pensiones des-
tinadas a una población denominada “vulnerable”, permite a grandes
rasgos establecer lazos afectivos que se han extraviado o puestos en
el olvido por una sociedad que ha desviado sus objetivos: proteger y
valorizar a sus ciudadanos que alguna vez representaron para el mer-
cado sus principales fortalezas; y que ahora pasan a formar parte de
una población que en nada contribuye, de acuerdo a sus intereses y al
crecimiento de la nación.
La implementación de un programa social que aminore las distan-
cias que el propio sistema ha creado, permite satisfacer ciertas caren-
cias que no pudieran ser suplidas por el estipendio. Sin embargo, las
políticas con razones sociales en países de América Latina aún están
concebidas bajo un esquema que no logra satisfacer aspectos en el pla-
no emocional; cuestión que ha generado enormes desaciertos entre los
adultos.
Entre las redimensiones sugeridas durante la prosecución de esta
investigación, era la reformulación de una de las iniciativas que en ma-
teria social se ha llevado a cabo en Perú. El programa Pensión 65 bajo
los requerimientos sociales de vanguardia en la sociedad peruana per-
seguía satisfacer necesidades puntuales y emergentes. Este beneficio
contemplaba cubrir en términos sociales alguna que otra precariedad
que pudiera presentar el adulto mayor en situaciones específicas. Esta
pensión buscaba además de la cancelación o pago, desacelerar los al-
146
Rocío Chávez Cabello, Violeta Rojas Bravo y Cecilia Martínez Morales
tos índices de mendicidad que pudieran estar siendo generados por la
misma sociedad que excluye en grado sumo a esta población conside-
rada como vulnerable.
En consecuencia, la puesta en marcha de un programa social, bajo
modalidad de ayuda estipendial puede de una u otra manera solventar
situaciones críticas que atraviesan los adultos mayores, pero no sol-
venta los efectos que trae consigo los bajos niveles de afectividad que
es a grandes rasgos lo que determina la calidad de vida de un adulto
mayor, lejos de satisfacer necesidades netamente materiales. Una de
las recomendaciones ofrecidas en la presente investigación, es que era
necesario reformular lo que en anteriores épocas se pensó como una
salida a tan estrepitosa situación. Era necesario en este sentido, reha-
cer la propuesta, ofrecer un programa cuyo perfil estuviera enmarcado
en un esquema más integrador y holístico. Lo que se traduciría en una
solución que diera salida a una situación que ha estado ubicada en los
márgenes, confinada al olvido.
147
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Las autoras
Rocío Esmeralda Chávez Cabello
chavezrocio204@gmail.com
Licenciada en Sociología por la Universidad Nacional Hermilio Valdizán. Especia-
lista en formular, ejecutar y evaluar políticas sociales, planes, programas y pro-
yectos sociales. Maestra en Sociología con mención en Gerencia Social por la Uni-
versidad Nacional Hermilio Valdizán.
Violeta Benigna Rojas Bravo
violeta.rojas.bravo21@gmail.com
Licenciada en Enfermería por la Universidad Nacional Hermilio Valdizán. Magís-
ter en Salud Pública y Gestión Sanitaria y Doctor en Ciencias de la Salud por la
Universidad Nacional Hermilio Valdizán.
Cecilia Vilma Martínez Morales
cecilia.martinez.morales01@gmail.com
Licenciada en Psicología por la Universidad Cayetano Heredia. Maestro en Educa-
ción con mención en Gestión y Planeamiento Educativo por la Universidad Nacio-
nal Hermilio Valdizán.
153
Editado por el Instituto Latinoamericano de Altos Estudios -ilae-,
en marzo de 2021
Se compuso en caracteres Cambria de 12 y 9 ptos.
Bogotá, Colombia