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Lanzamiento del libro Autosuficiencia agroalimentaria: Una estrategia para el desarrollo de la economía peruana

El Fondo Editorial del ILAE acaba de lanzar bajo una licencia Creative Commons el libro electrónico Autosuficiencia agroalimentaria: Una estrategia para el desarrollo de la economía peruana, ISBN 978-628-7532-25-0 del docente-investigador Eusebio Benique Olivera.

La autosuficiencia alimentaria es una alternativa para el desarrollo de la economía peruana en la medida que esta política fue aplicada por los países desarrollados como Estados Unidos, Japón y países de la Unión Europea (U. E.) y, por último, los Nuevos Países Industrializados (NIP). Para estos países, la autosuficiencia alimentaria es considerada como una cuestión estratégica para el desarrollo de la economía. La autosuficiencia agroalimentaria considera que la alimentación de una nación no puede ni debe estar sujeta a las fluctuaciones de los precios, tiempo y, otros riesgos del mercado externo. Los países mencionados son partidarios de una economía de mercado neoliberal, pero en el aspecto agrario son más cautos y lo consideran como un medio para lograr el desarrollo; por lo tanto, le dan medidas de subsidio y subvenciones, proteccionismo y restricciones al sector agroalimentario. Políticas agrícolas que les han permitido ser graneros del mundo, en el caso de Estados Unidos, y regular los precios de los agroalimentos a nivel internacional, además de producir granos a costos de producción bajísimos y, exportarlos a todos los países del mundo, dado los bajos precios y ventas concesionadas a largo plazo. En estos países la intervención del gobierno en la agricultura es una constante. En el comercio de agroalimentos, en las últimas décadas, utilizan categorías de proteccionismo muy sutiles para obstaculizar la entrada de commodities agrícolas, a pesar de la retórica liberal del Organismo Mundial del Comercio (OMC), antes Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT). En este contexto, Perú después de la segunda guerra mundial (1948), se encaminó por la alternativa de las ventajas comparativas, especializándose en la producción de productos tropicales (azúcar, algodón y café) para el mercado externo. Este modelo de desarrollo agrario, entre 1950-1965, generó beneficios por más del 30% del valor total de las exportaciones; se tenía una balanza comercial superavitaria. Pero al mismo tiempo, la producción de alimentos básicos fue deficitario para el mercado interno, habiendo inseguridad alimentaria en esos años. En 1954, la parte Sur de Perú pasó por una grave sequía, que provocó hambruna en la región, siendo cubierto esta gran necesidad con donaciones de alimentos provenientes del Programa de ayuda alimentaria de Estados Unidos y Plan Colombo auspiciado por Canadá y Australia. En el periodo 1960-1975, el país entra con mayor fuerza al modelo de desarrollo denominado Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI) cuya filosofía era sustituir las importaciones de bienes de consumo básico, bienes intermedios y bienes de capital. En el rubro de bienes de consumo básico, se venía operando desde los años treinta las industrias alimentarias: Copsa, Fabril, Molinera Santa Rosa, Alicorp, Sidsur. Industrias articuladas a la transformación y venta de harinas refinadas. En lácteos: Carnation y Nestlé, Gloria y Perulac, donde insumos como la leche en polvo venían del mercado externo. Similar ocurría en oleaginosas y en la industria avícola. Perú, disponía de industrias alimentarias articuladas a las grandes transnacionales dedicadas a la importación de insumos agroalimentarios. El modelo ISI, no había resuelto el problema alimentario ni generado empleo; tampoco la agricultura nacional se había vinculado a la industria, al contrario, la industria alimentaria de bienes de consumo se había convertido en una industria dependiente en insumos agrícolas y tecnología del mercado externo. La Reforma Agraria de 1969, previo a la reforma agraria de 1964 del presidente Belaunde que no tuvo resultados positivos, pero era una señal de que la agricultura peruana estaba en crisis, una de las variables causa fue el problema de tierras, había muchas comunidades campesinas sin tierra y, en el otro extremo, las grandes haciendas denominadas latifundios. Para el Gobierno, la opción fue la reforma agraria (Ley 17.716) que se hizo con el objetivo de promover la producción de alimentos básicos y vincular la agricultura con la industria.

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